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ESPIONAJE EN EL IMPERIO 2 PARTE

ESPIONAJE EN EL IMPERIO 2 PARTE

Jul 31, 2011

El australiano nacionalizado estadounidense Rupert Murdoch, presidente, fundador y principal accionista de News Corp –el corporativo de medios de comunicaciones de habla inglesa más grande del mundo– enfrenta la furia de los accionistas norteamericanos quienes interpusieron una demanda legal por la afección de sus intereses a partir de que salieron a la luz pública las prácticas ilegales de escuchas telefónicas en el Reino Unido para la obtención de información que alimentaba a uno de sus periódicos –News of the World– más importantes y con mayor tiraje, además de haber sido la primera piedra en la construcción del poderoso imperio mediático.

Amalgamated Bank y el Fondo Central de Pensiones de los Trabajadores y el Sistema para el Retiro de Empleados de Nueva Orleans son dos importantes accionistas de News Corp en Estados Unidos que presentaron una querella ante la corte el día 7 de julio en el estado de Delaware, alegando que sus inversiones se han visto afectadas por la caída del valor cotizado de sus acciones en la Bolsa de valores de Nueva York (NYSE) a raíz del escándalo de espionaje en el que están involucradas empresas y personal del gigante mediático corporativo.

Accionistas como Amalgamated Bank administra unos 12 mil millones de dólares de inversionistas institucionales que poseen aproximadamente un millón de acciones de News Corp; otros poseedores de títulos accionarios son el Fondo Central de Pensiones de los Trabajadores y el Sistema para el Retiro de Empleados de Nueva Orleans que administra más de 300 millones de dólares.

A la actual sopa de escándalo habrá que agregarle algunos otros condimentos, como la compra de la empresa Shine Group, dedicada a la producción de programas y series para la televisión –principalmente– y cuya dueña era Elisabeth Murdoch, hija del magnate presidente de News Corp. Los accionistas, que también interpusieron una demanda por la compra de la citada empresa, arguyeron que la operación por 675 millones de dólares era un acto de nepotismo para incorporar a Elisabeth al consorcio.

Shine Group en 2009 reportó ganancias por unos 400 millones de dólares. Esta se compone de una veintena de empresas productoras en 10 países, conocida en Estados Unidos por exitosas series de televisión como Betty la fea, El perdedor más grande y La oficina. Otros accionistas de Shine son BSkyB, con 13 por ciento de la participación, Sony Pictures Entertainment, con 20 por ciento y otros accionistas minoritarios. Elisabeth Murdoch poseía el 53 por ciento de las acciones, convirtiéndola en la inversionista mayoritaria, lo que le permitió tomar la decisión de venta.

Elisabeth (Murdoch) por la transacción Shine-News Corp recibirá 320 millones de dólares además de un lugar en el consejo de administración del corporativo mediático incrementando con esto el poder de decisión de la familia Murdoch sobre otras opiniones accionarias.

La ambiciosa pretensión del clan Murdoch por adueñarse por completo (actualmente News Corp posee más de un 30 por ciento de sus acciones) de la British Sky Broadcasting (BSkyB) –el mayor proveedor de televisión de paga del Reino Unido e Irlanda– se ha visto frustrada dado el escenario actual de News Corp y las investigaciones legales, que cada vez se extienden más a otras empresas y países que conforman los tentáculos del corporativo.

Ofcom, la autoridad reguladora independiente de competencia en comunicaciones del Reino Unido, decidió detener la transacción que le permitiría a Rupert Murdoch la compra del total de las acciones de BSkyB, por las que hizo una oferta de 12 mil 800 millones de libras el año pasado (unos 20 mil 400 millones de dólares estadounidenses). Los principales partidos políticos del país –el Laborista, el Conservador y el Liberal Democrático– se manifestaron en contra de los planes de Murdoch para la adquisición de la empresa proveedora de televisión de paga mientras las investigaciones sigan estén en curso.

El ultraconservador magnate australiano de los medios de comunicación Rupert Murdoch, enfrenta la peor amenaza que su imperio ha conocido, ya que a partir de todas estas develaciones de actos ilícitos, se irán añadiendo otras tantas a este media-drama de consecuencias y alcances impredecibles, como en los Estados Unidos donde el News Corp tiene una importante influencia no sólo de opinión mediática, sino política y económica, por no mencionar la educativa-cultural; el corporativo es dueño de algunos de los más importantes medios impresos, televisivos y fílmicos como Fox News –los primeros en notificar los triunfos electorales de George W. Bush por la presidencia estadounidense–, los estudios de cine 20th Century Fox y el influyente diario The Wall Street Journal, tres importantísimas herramientas de los poderes fácticos del lobby judío en la nación anglosajona.

Su leal servicio al poder judío-sionista le ha reportado excelentes dividendos. Con una fortuna personal calculada en seis mil millones de dólares, según la revista Forbes, es una de las 13 personas más influyentes a nivel mundial y uno de los más ricos del planeta. Su imperio abarca más del 40 por ciento de cobertura en Estados Unidos con 27 cadenas de televisión, situación en riesgo si fructifican las investigaciones a manos del FBI por actos criminales y de corrupción, en los que estarían implicados no únicamente empresas, directivos y trabajadores, sino actores y partidos políticos que se han visto favorecidos –o el favor ha sido mutuo– por el gigante corporativo News Corp, ya sea para la consolidación de sus carreras políticas, su ascensión o postulación a cargos de elección popular y luego, por supuesto, ser legitimados a través de la red mediática impresa, televisiva y fílmica.

Este poder de influencia política -en ambos sentidos- de News Corp y Rupert Murdoch tiene alcances más allá del mundo anglosajón, llegando a otros países de Europa, Asia, África, Latinoamérica y Oceanía –en Austtralia y Nueva Zelanda es el emperador indiscutible de los medios de comunicación– en los que al igual que en Estados Unidos su presencia se deja sentir a cada momento al servicio de los poderes ocultos de la vista del ser humano promedio. En México sus alianzas estratégicas incluyen a empresas como Televisa, donde son accionistas de Sky, la empresa de televisión satelital que se ha convertido en la segunda fuente de ingresos y utilidades para el corporativo dirigido por Azcárraga Jean.

En el segundo trimestre de 2011 Sky reportó ventas por tres mil 122 millones de pesos, creciendo en un 10 por ciento con referencia al año 2010, frente a la disminución de las utilidades de la televisión abierta. Con esto se puede anticipar una mutación de servicios a largo plazo, en el que se vean abaratados los costos de televisión restringida para el consumidor promedio, pero que traerá consigo una mayor cantidad de elementos adoctrinadores y de control social a través de sus contenidos especializados a segmentos poblacionales cada vez más exigentes y demandantes, pero poco informados.

El incremento de la participación de Murdoch en Sky México va de la mano con la estrategia que ha aplicado a escala global: asfixiar a sus competidores, presionar políticamente y luego buscar la compra de las acciones para ganar el mercado, práctica que Televisa ha aplicado puntualmente en los mercados nacional y latinoamericano (Proceso, 17 de julio, 2011). A partir del lanzamiento de Sky México en 1996, Murdoch ha incrementado su participación de 30 a 41.3 por ciento desde 2007.

En 2007 Azcárraga Jean y Murdoch firmaron un acuerdo con Orbital Sciences Corporation para la construcción y puesta en funcionamiento de un satélite para servicios exclusivos de Sky en México y Brasil. Claro que no se puede saber públicamente qué funciones reales desempeñe dicho satélite además de la “inocente” transmisión de programas y series televisivas de gran éxito como Glee (transmitida por Fox).

Por lo pronto, BSkyB pagará mil 600 millones de dólares para aplacar la furia incontenible de los inversionistas perjudicados por el escándalo de News Corp cuyos costos a pagar se han comenzado a manifestar con este hecho y el abandono de la puja para lograr tener el control total de la empresa de televisión satelital.

Este show mediático multi-escenario no terminará pronto; es mucho el camino por andar, descubriendo y escudriñando más información que devele las inimaginables complicidades que este poderoso grupo multi-mediático ha tenido a su paso por la consolidación del todavía reinante –pero agónico– modelo esclavista neoliberal judío-sionista/anglosajón.

E-mail: albertogomez.consultor@gmail.com