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FUERA DE SERIE | Randy Johnson, un inmortal de altura

FUERA DE SERIE | Randy Johnson, un inmortal de altura

Ago 1, 2015

En su primer año de elegibilidad, lo logró. Es ya uno de los nuevos inmortales del Salón de la Fama de la Major League Baseball (MLB). Ingresó el pasado fin de semana y forma parte de la generación de 2015 junto a Pedro Martínez, John Smoltz y Craig Biggio. Nos referimos al pitcher Randy Johnson.

El lanzador que en sus tiempos mágicos en los diamantes logró ganar cinco premios Cy Young durante su carrera, lo cual coloca al lanzador zurdo en el segundo lugar de todos los tiempos para más premios de esa índole, sólo detrás de Roger Clemens, quien cuenta con siete.

Sus trofeos como el mejor serpentinero de la Liga Nacional fueron consecutivos entre 1999 y 2002, con Arizona. Fue también uno de los pocos lanzadores que han logrado lanzar un juego perfecto en las Grandes Ligas. Lo hizo en noviembre de 2013 contra Atlanta Braves. Por cierto, en esa campaña ganó 6 juegos y perdió 8.

Su doble cero fue el decimoséptimo juego perfecto en la historia de las Grandes Ligas, decimoquinto desde 1900 y primero desde que David Cone lo hizo ante Montreal el 18 de julio de 1999. Este fue el segundo partido sin hits en la carrera de Johnson. El primero fue con Seattle contra Detroit el dos de junio de 1990. Johnson pasó 14 años entre su partido sin hits y su juego perfecto; eso también es una nueva marca.

Randall David Johnson es su apelativo completo. Nació en la comunidad de Walnut Creek, California, el 10 de septiembre de 1963. Por sus características como jugador fue apodado «The Big Unit» (La Gran Unidad). Vio acción durante 22 temporadas y fue parte de seis equipos diferentes.

Desde su llegada a las Grandes Ligas, Johnson fue reconocido como el lanzador más intimidante de todo el juego debido no sólo a su bola rápida, sino también a su corte de pelo rebelde, su pronunciado bigote, su hambre de ganar y su actitud energética en el montículo del lanzador. Comenzó como lanzador de MLB con Montreal Expos. Ahí no duró mucho tiempo y fue canjeado a Seattle Mariners.

Su debut en la Gran Carpa tuvo efecto el 15 de septiembre de 1988, cuando contaba con 25 años y 5 días de edad. Defendía los colores de Montreal Expos (hoy día la franquicia de Washington Nationals). Fue la presentación número 13,172 en la historia de MLB. Su primer juego fue ante Pittsburgh Pirates, donde lanzó cinco entradas completas (5.0), aceptó 6 hits, ponchó a 5 contrarios y regaló 3 bases por bola. Aceptó 2 carreras limpias y se fue con la victoria, en un duelo donde su novena como local se impuso por pizarra de 9–4. El partido fue presenciado por 9,494 aficionados y tuvo una duración de 2 horas y 46 minutos. En esa su campaña de presentación ganó 3 encuentros y no perdió.

Más tarde pasó a Seattle Mariners (10 años), Houston Astros (1 temporada), Arizona Diamondbacks (donde jugó en dos etapas distintas, por 8 años), New York Yankees (2 campañas) y San Francisco Giants (1 temporada).

Randy Johnson nunca pasaba desapercibido. Su estatura de 2.08 metros, lo delataba a cada momento, dentro y fuera del diamante. Con su ingreso al HOF se convirtió en el jugador más alto del recinto en la historia. Pero ello no fue ni remotamente su mayor logro beisbolero. Johnson consiguió 303 victorias en 22 años (618 partidos en total y 1831 entradas con 1 tercio las lanzadas). Se coronó en el 2001 con Arizona. 166 fueron las derrotas que coleccionó como lanzador abridor.

Permitió 1703 carreras (1513 limpias). 411 ocasiones le conectaron de cuadrangular sus rivales. Regaló 1497 Base por Bolas y recetó 4875 ponches o chocolates.

 

Diez veces al juego de estrellas

Por si fuera poco, Johnson fue elegido 10 veces al All Star Game (Juego de Estrellas). Fue además líder de su liga en ponches en nueve ocasiones y sumó 4,875 en su carrera, la segunda máxima cifra en la historia detrás de Nolan Ryan.

En la temporada 2001, Johnson tuvo marca de 3–0 en la Serie Mundial para ayudar a Arizona a conquistar el título, apenas en su cuarto año de existencia. Recibió el 97.3% de los votos para ser exaltado, la octava máxima cantidad, todo ello apenas en su primer año de elegibilidad.