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FUERADEJUCIO | Continuidad o relevos

FUERADEJUCIO | Continuidad o relevos

Mar 12, 2016

La semana santa está marcada por el líder de la Universidad de Guadalajara para informar a los rectores de los centros universitarios, seis temáticos y nueve temáticos, si continúan al frente o tendrán un sucesor al que le deban pasar la estafeta.

Se trata de la renovación o ratificación de rectores de centro marcada en el calendario de manera oficial por cumplirse los tres años para los que fueron electos, a pesar de lo cual el rito no deja de salpicarse de cierto morbo entre estudiantes y académicos como ver como un premio la ratificación o como una sanción el relevo.

El trámite es que surge una propuesta de terna a partir de cada consejo de centro, misma que es puesta a consideración del resto de los consejeros para ser votada, pero es sabido que la decisión es unipersonal.

Alrededor de ese trámite se cuentan anécdotas como la pregunta sobre el número de consejeros que lo apoyan y una respuesta lacónica en el sentido de que «nada más tengo el apoyo de uno, pero no necesito más», aunque Raúl Padilla no sea consejero.

En esta ocasión el contexto está cargado de una atmósfera triunfalista alrededor de «El Licenciado», quien suma dos semanas en las primeras planas con la recolección de premios: ser nombrado embajador del tequila y unos días previos ser reconocido por el Instituto México-Norteamericano de Cultura.

Además, demostró músculo en el nombramiento de su hermano como procurador de Desarrollo Urbano por parte del Congreso del Estado con los acuerdos alcanzados entre PRI, PAN y PMC (nada más), mientras se preparaba la alfombra roja del Festival de Cine que concluyó satisfactoriamente la semana pasada.

Con esos antecedentes recientes, ¿alguien le podrá decir que no a sus recomendaciones? Difícilmente, sobre todo cuando existen antecedentes de que ni estando a la baja se le han atravesado, salvo aquel affaire que vivió en la administración de Emilio González Márquez y Herbert Taylor, quienes utilizaron al extinto Carlos Briseño para intentar minar su poder.

Fue un pasaje cuyo ataque vino de fuera, jamás desde dentro, donde los grupos de inconformes que los hay y se han mantenido por bastante tiempo, no terminan de salir de los propios pasillos universitarios.

Y si no le pueden decir que no, tampoco habrá capacidad para intentar cambiar el status quo que ha caracterizado al grupo de los Leones Negros y que le ha permitido dirigir los destinos de la universidad en los últimos 27 años.

Así es que habrá que esperar ciertas particularidades que ya son de todos conocidas, por ejemplo que ningún rector podrá ser reelecto por segunda ocasión porque un tercer periodo los haría vitalicios y hasta el momento no ha habido quien se lo gane.

Es un hecho que también se mantendrán los cotos de poder de algunos funcionarios de primer nivel que se han ganado cierta jettatura a través de la cercanía con Raúl Padilla.

Y una más, el mayor ganador será de nueva cuenta el secretario general, Alfredo Peña Ramos, en el número de rectores y en el número de consejeros, cuya renovación también está en puerta.

Quizás aún no sea tiempo de voltear hacia él los reflectores, pero es un hecho que cada día que pasa aumenta su poder principalmente por su capacidad logística, su peculiar forma de hacer política y porque la disciplina tiene sus premios.