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Fueradejuicio: Canicas propias

Fueradejuicio: Canicas propias

Mar 10, 2012

Tanto ego no cabía en una sola alianza y lo que se veía venir, por amagos, falta de mano izquierda y acuerdos concretos llegó a cinco días del plazo límite: PRD irá solo en el próximo proceso electoral en Jalisco y por su cuenta el PT, Movimiento Ciudadano y Alianza Ciudadana. Y así como se presumió como una alianza histórica deberá anunciarse como un rompimiento histórico, aunque el calificativo siempre estuvo fuera de lugar y olvidando la historia reciente.

 

Ambos pierden, tanto el candidato a la gubernatura Enrique Alfaro como el PRD, pero pagan las consecuencias de un acuerdo armado sobre las rodillas y registrado al cuarto para las doce, en el que todo era cuestión de tiempo. Las ventajas que ofrecía la alianza era aprovechar al producto de compra única más rentable actualmente en el mercado electoral y traducir sus votos en curules para beneficio de la tercera fuerza política en Jalisco; ayudar a mantener el registro a dos institutos más y, de paso, participar en la bolsa del público que ofrecen los organismos electorales luego de cada elección.

 

La expectativa de aumentar la votación para las tres fuerzas políticas se mostraba interesante, se habló incluso de una lucha de tres, por primera ocasión. Ahora, los votos del poco llamado Movimiento Progresistas por Jalisco deberán atribuirse al candidato presidencial, Andrés Manuel López Obrador, sean muchos o sean pocos en Jalisco. En la parte práctica, con el rompimiento, Enrique Alfaro se quedará con sus votos y el PRD se quedará con el dinero de sus prerrogativas que rondan los 20 millones de pesos para gastos de campaña.

 

Cada quien con sus canicas

Puede señalarse, que el acuerdo nació mal, que fue un parto complicado porque las negociaciones ni fueron pocas ni fueron sencillas porque mesas de negociación hubo varias, tantas como el número de intermediarios fueron necesarios. Y al anunciarse cada parte dio una rueda de prensa, aunque estuvieran en el mismo sitio y por lo tanto una perogrullada a estas alturas es que no puede romperse una alianza que nunca fue o que se pelearon porque querían pelearse.

 

Muchos podrían ser los motivos a señalar para el rompimiento, que si el PRD quisiera doblegar al resto de los integrantes o si el candidato quería imponer a sus amigos, pero lo cierto es que tenían ganas de mostrar sus diferencias. Fue un rompimiento en el que no pueden manejarse factores externos que hayan influido o hecho cambiar de parecer a alguna de las dos partes, ellos querían que así fuera, desde el principio.

 

Fiel a su costumbre, la izquierda mostró una vez más que le resulta complicado alcanzar acuerdos, por eso llama la atención el ánimo festivo con se que se celebró el rompimiento, rueda de prensa incluida, de una de las partes. A nivel nacional, la alianza se mantendrá pero ofrecerá algunos problemas prácticos en la forma de llevar la campaña porque a los perredistas del país podrán decirles que voten por su candidato, pero en Jalisco tendrán que hacer una excepción para promover el voto diferenciado.

 

El trabajo que viene es que cada uno busque a sus propios candidatos y si Raúl Vargas, actual diputado, estaba hecho a la idea, es tiempo de que vaya calentando el brazo para entrar al relevo. Si en el esfuerzo se le buscaran los puntos buenos, ambos deben anteponer que por lo menos tuvieron dos días de agenda mediática, pero nada más. En la realidad, pelearon por el cien por ciento de nada, porque el proceso todavía no arranca.

 

E-mail: josemapulido@hotmail.com