Portal informativo de análisis político y social

FUERADEJUICIO: Debate estéril

FUERADEJUICIO: Debate estéril

Feb 15, 2014

Por José María Pulido —-
El debate que recién se abre sobre la posible legalización del uso de la mariguana con fines medicinales o recreativos es, además de inoportuno, completamente estéril para los jaliscienses, aunque no se podrá negar que habrá ganadores.
Si algo habría que aplaudir, en todo caso, es la congruencia del Partido de la Revolución Democrática y su coordinador Enrique Velázquez para llevar adelante una agenda legislativa propia a pesar de las críticas, porque no olvidemos que fue el mismo diputado y el mismo partido el que propuso aquella Ley de Libre Convivencia que terminó por aprobarse aunque fuera bastante light para conseguir los votos del Partido Revolucionario Institucional.
Se atrevió y la primera ganancia es que logró que los reflectores volvieran hacia él y mediáticamente puede hablar de un posicionamiento bastante barato entre sus futuros votantes.
Pero el problema es el marco federalista y el dato duro es que actualmente la Ley Federal de Salud contempla la posibilidad de portar hasta cinco gramos para consumo personal, o sea, quien quiera puede y sabe ya dónde encontrar el producto sin rasgarse las vestiduras.
Para mayores referencias, puede incluso conseguirse vía telefónica con entrega a domicilio de la calzada para allá. De este lado pueden conseguirse otro tipo de drogas consideradas más duras.
Si en nuestro país existiera un pleno ejercicio del federalismo otra cosa sería, pero si partimos de la base que se trata de un delito federal, todo lo que se diga en Jalisco servirá apenas para la plática de sobremesa.
Y es que en la cuestión de la temporalidad, llegamos tarde y bastará con la experiencia de otros países o 20 Estados del país del norte (donde sí pueden presumir de federalismo) que ya aprobaron su legalización para fines medicinales y recreativos para determinar los pros y los contras y entonces actuar en consecuencia.
Pero la propuesta se presta para confrontar desde dónde abordar el debate: Si desde la sociedad, toda vez que las leyes regulan costumbres y partir del porcentaje de población que requiere esa legalización; o si desde el plano económico, en busca de los beneficios o abatir las muertes que ocasiona el narcomenudeo.
Otro ángulo puede ser el de la salud pública y si el Estado tiene la capacidad para implementar las políticas públicas necesarias para brindar atención en casos de posible adicción y como se pondrían en práctica.
El más ramplón y maniqueísta, que no faltará por su tipo de argumentos, es el tono moralista, con la acostumbrada pregunta de si a usted le gustaría que uno de sus hijos fuera adicto o encontrara las condiciones para hacerlo.
Este último será sin lugar a dudar el punto más polémico debido a que es el ángulo con los requisitos necesarios para la polarización de la sociedad que se debate entre el deber ser y la hipocresía un día sí y otro también.
Cualquiera que sea el ángulo no dejará de ser un debate estéril porque las reformas primero tendrán que darse a nivel federal para luego decantar esa decisión en los Estados y “empatar” las leyes a nivel local.
Mientras tanto, bienvenidos los reflectores y Enrique Velázquez llevan mano por su congruencia, a diferencia de otros partidos que se dicen ciudadanos y progresistas pero que se tuercen a las primeras de cambio… y comenzaríamos otra vez con la Ley de Libre Convivencia que bien nos puede servir de antecedentes.
La otra parte será el cabildeo, que por supuesto también será innecesario.

E-mail: josemapulido@hotmail.com