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FUERADEJUICIO: Dejar hacer…

FUERADEJUICIO: Dejar hacer…

Nov 9, 2013

Por José María Pulido —-
El postulado “dejar hacer, dejar pasar” condensaba una teoría económica del siglo XVIII cuyo padre se considera a Adam Smith y proponía un libre mercado donde el Estado no metiera la mano. Jurídicamente esta frase se presenta como una aparente despolitización del Estado. Pero si bien se trataba de una teoría económica, en cuestiones políticas actuales pareciera que se están retomando dichos postulados, cuando se pensaba que si el PRI habría ganado la presidencia, la gubernatura y la mayoría de los ayuntamientos habría un poder unidireccional que conjuntara los esfuerzos.
Pero la realidad dice otra cosa cuando se revisa el caso de la regidora Elisa Ayón y sus declaraciones poco afortunadas. Primero se intentó que con pedir disculpas en una rueda de prensa la pelota se fuera a otro lado, apoyada por algunas voces desde la dirigencia estatal que insistían en que con solicitarle que pidiera licencia al cargo mientras se realizaban las investigaciones fuera suficiente, pero los rivales de la regidora no bajaron la guardia.
En el control de daños, finalmente se le destituyó como secretaria general del Comité municipal Guadalajara pero esa acción pareciera tibia a la luz de la serie de afirmaciones que espetó a varios trabajadores del Ayuntamiento tapatío. Los trabajadores a los que gritó con lenguaje florido la regidora desarrollan su labor en la dirección de panteones, donde quedó al descubierto una semana antes que las viejas prácticas como la comercialización de espacios por 20 mil pesos se mantiene, como en otras administraciones, y entonces se entiende el “agarren pero repartan”.
¿Es la destitución como secretaria del CDM del PRI para evitar una investigación al respecto?
Otra de las perlas salidas en la reunión con los trabajadores a los que les cayó de sorpresa es que están ahí porque ella los habría puesto, los llamó traidores y que en esa dirección manda ella, por encima del alcalde. Valdría preguntar si esa es una forma de gobernar del PRI, por cotos de poder; si es una forma de reclutar o pagar favores o simplemente nuevas formas de recaudación para el partido pero cuyas cuotas no se reparten.
Nuevamente la pregunta, ¿destituirla de la secretaría del CDM del PRI es suficiente? ¿Eso le quita la etiqueta de priísta?
Por la alineación de planetas priístas se antojaba para una respuesta más contundente, una investigación de las que les encanta llamar a fondo, a menos que la dirigencia conozca de la situación y su destitución sólo sea una cortina para echarle tierra al tema. Si es virgen, si tiene o no nicho o la forma como arregle sus problemas que ella misma presumió sí pueden quedar en segundo término y no merecen ser investigados. Lo otro, sí.
La forma de ser de Elisa Ayón es conocida y puede ubicársele, con todo y ello o gracias a ello, entre la cúpula y élite del PRI: Ha sido dirigente del sector popular, donde se opuso al relevo que se dio recientemente, ha sido diputada local y ahora es regidora, por lo que el partido debe marcar distancia o asumir la complicidad.
La otra salida fácil, de evitar la investigación de los hechos y dar con los responsables es el dejar hacer y dejar pasar, apostándole al olvido de los votantes, como lo hizo en su momento el entonces gobernador panista Emilio González Márquez, quien ya pagó las consecuencias. Ahora, alguien, desde la acera de enfrente, se está frotando las manos.

E-mail: josemapulido@hotmail.com