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FUERADEJUICIO | Se hacen bolas

FUERADEJUICIO | Se hacen bolas

Oct 31, 2015

Será porque la contundencia con la que ganaron, porque sus números son incuestionables, los haga llegar a la Luna y pensar que incluso sin hacer nada podrán ligar su siguiente cargo de elección popular.

O será porque las traiciones a los partidos que los vieron nacer no les significaron quebranto alguno y por el contrario fueron un factor de su triunfo.

O será por su juventud o por su ambición en lo que ellos llaman la profesionalización de la política pero que la mayoría de la población conoce como chapulines porque brincan de un cargo a otro con suma facilidad.

El caso es que varios de los funcionarios recién llegados cayeron en uno de los vicios del resto de los partidos políticos (es decir, son iguales) y apenas se sentaron y ya piensan en qué es lo que sigue.

De seguir como hasta ahora, preparémonos para ver un primer round de la batalla para mantener el poder, entre ellos mismos.

El caso ejemplar es el de Alberto Esquer, quien desde Ciudad Guzmán, donde trabaja como alcalde, asegura que será gobernador de Jalisco, con una experiencia que pasa de la diputación federal a la local por las siglas de Acción Nacional pero que golpeado porque puso en boga la práctica de los moches, prefirió irse al Partido Movimiento Ciudadano.

Primero cambió de bandera en el Congreso de Jalisco, se fue y ganó la alcaldía pero más de alguno piensa que no se midió en su aspiración de buscar la gubernatura, sobre todo cuando entre los naranjas es público que su mejor producto de compra única sigue siendo Enrique Alfaro.

Vaya, ni siquiera se le ven zancas de jinete para enfrentarse precisamente a una figura como la del líder moral de PMC, quien tiene la capacidad de decidir por sobre todas las cosas.

A no ser que lo que intente sea jalar los reflectores para disminuir el desgaste que significa el ejercicio del poder, todo hace indicar que Alberto Esquer no estaba en sus cabales.

Más prudente ha sido la actitud de otros alcaldes, quienes se han dedicado a contrastar su función con la del alcalde de Guadalajara, en espera de los tiempos, también más prudente, de los relevos.

También saben que muy pocas posibilidades tendrán de ganarle la carrera a Enrique Alfaro, a quien llaman el gobernador de la zona metropolitana, como el diputado independiente Pedro Kumamoto, pero saben que mientras más luzcan más posibilidades tendrán de recibir la venia para brincar de cargo.

En ese marco, el alcalde de Ciudad Guzmán todavía no enseña cómo gobernar, aunque ya se agenció una atractiva caja chica, y ya dijo que su ambición es grande.

Pero Alberto Esquer no sólo nos hizo recordar el fenómeno del chapulinismo, sino también algunas frases que de tan certeras llegaron a convertirse en célebres, por mucho que encerraran una buena parte de cinismo político.

Dos de esas frases en particular cuando se intentaban calmar las ansias de novillero. Una del sempiterno líder cetemista Fidel Velázquez, quien a pregunta concreta respondió que «quien se mueve, no sale en la foto», en alusión a la disciplina partidista.

Otra, del entonces presidente Carlos Salinas de Gortari, quien lanzó su famosa «no se hagan bolas» para calmar a quienes mandaban mensajes para cambiar al candidato presidencial del PRI.

Antes, no faltaba el diputado que recién tomaba posesión y ya pensaba en cómo brincar a la senaduría, o el senador que pensaba en la gubernatura de su estado, o el alcalde que pensaba en la diputación.

Hoy, también. PMC recorre el mismo camino que el PRI, aunque se quiera parecer a partido español Podemos.