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FUERADEJUICIO | Una historia repetida

FUERADEJUICIO | Una historia repetida

Abr 2, 2016

De principio a fin, en su más reciente relevo de dirigente estatal, el PRI dio una muestra clara y directa de las dificultades que enfrenta para cambiar o, por lo menos, tratar de innovar en cuestiones políticas.

La convocatoria, con nombre y apellido, obligado por las circunstancias ante la renuncia de su presidente, quien como ya es una costumbre se fue como candidato plurinominal y ocupa ahora un puesto distinto.

La elección, bajo el esquema de los votos del consejo político, sin que nadie se saliera del discurso oficial para elegir al interino que llegue a completar el periodo anterior, como ocurrió la última ocasión.

La fórmula, de equilibrio entre la experiencia y la juventud, expuesta a una verdadera jauría que ya da muestras de no querer cambiar.

La toma de posesión, como dijeran los clásicos, al más puro estilo del tricolor para cerrar un ciclo y abrir otro, con un discurso del nuevo presidente, José Socorro Velázquez, tan bien elaborado como difícil de entender por los tricolores que ocupaban las partes extremas.

En medio: las viejas prácticas como el acarreo y «la aportación» de determinada cantidad de militantes de cada municipio donde gobiernan y de cada sector que compone el partido. Orquestada desde donde también es una costumbre cuando se es gobierno.

El líder: la autoridad en turno, el gobernador del estado convertido en un verdadero rockstar que debe protegerse bajo las escaleras del templete de los intentos de abrazo de sus seguidoras, un artista que se pasea de lado a lado del templete durante su discurso para dejarse ver.

Había necesidad de mostrar músculo, tenían motivo para ello ante la visita del presidente nacional del PRI, Manlio Fabio Beltrones, en su primera llegada como tal a Jalisco.

Querían una plaza llena y así lució la Plaza Juárez.

En los hechos, el maltrato a las bases, como ellos mismos les llaman, porque las filas de adelante eran para los acarreadores que se dejaban ver por las autoridades cómodamente instaladas en el templete.

Los verdaderos priistas atrás, apenas bajados de los camiones y directamente a las filas de los arcos detectores de metales

La única diferencia con ocasiones parecidas en las que el PRI tiene necesidad de reunir contingentes fue la seguridad, que comenzó con las vallas desde cuadras antes de llegar a la Plaza Juárez.

El dato curioso es que la Plaza Juárez se comenzó a utilizar por los priistas cuando perdieron el gobierno, y hoy lo siguen haciendo.

Sí, llenaron la plaza con militantes, ahora nada más les falta llenar las urnas con votos, aunque en el pasado proceso ese fenómeno les resultó contraproducente porque no es uno sino dos candidatos que asegura que llevaron «amigos» a votar por ellos pero cuando «cantaron» los sufragios ni los acarreados votaron por ellos.

¿Puede esperarse algo distinto en lo que está por venir?, ¿como el relevo en los comités municipales y selección de sus candidatos rumbo al 2018?, de acuerdo a los antecedentes y a lo mostrado el pasado fin de semana será difícil.

Que el otrora partidazo de carro completo dé un golpe de timón se antoja difícil pero mientras ellos obtengan los resultados buscados no tendrán necesidad de explorar otros caminos.

Lo peor que le podía ocurrir era instalarse en una zona de confort después de recuperar Casa Jalisco en el 2012… y llegó muy pronto.

josemapulido@hotmail.com