Portal informativo de análisis político y social

Gana Peña Nieto primer round

La madre de todas las batallas desde el gran epicentro del ejercicio del poder libra Felipe Calderón. No quiere pasar a la historia como el Presidente que devolvió al PRI a Los Pinos. Pero, ¿tendrá Calderón la suficiente fuerza para impedir que Enrique Peña Nieto se convierta en su sucesor? Primeramente, el inquilino de Los Pinos tiene que ganar al interior del PAN. A los llamados tres favoritos no se les ve enjundia ni carisma (Ernesto Cordero, Alonso Lujambio y Javier Lozano).

 

El propio Calderón, quien dispone de la mejor información, debe tener sus encuestas y los diagnósticos, de allí que busque un candidato externo, cuando advierte que al interior del PAN, no existe un personaje con el suficiente peso y empaque que esté en condiciones de enfrentarse y ganarle al gran favorito como es Enrique Peña Nieto.

En entrevista que concedió al diario español El País, Felipe Calderón reconoció que en este momento el PAN carece de ese candidato competitivo y tácitamente aceptó que después de él, sus colaboradores crecen de liderazgo y presencia.

 

En esa lógica Felipe Calderón ha buscado construir la alianza con el PRD de Los Chuchos y ver como Plan B al jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, como el abanderado presidencial de blanquiazules y amarillos para la carrera del 2012.

 

Por supuesto que es algo descabellado, que la izquierda con la derecha se puedan unir y más si consideramos cómo llegó Felipe Calderón a Los Pinos con una avenida Reforma tomada por el autonombrado “Presidente legítimo” Andrés Manuel López Obrador y seguidores. Pero en México y en el mundo de la política todo puede suceder.

 

GANA PEÑA EL PRIMER ROUND

 

Para que Felipe Calderón pueda lograr esa alianza con el PRD y estar en condiciones de dar una batalla contra el PRI en la elección presidencial, primero tiene qué pasar por el Estado de México. Por eso es estratégico fraguar la alianza. Y un descalabro del PRI abriría la puerta para la alianza calderonista del 2012. No obstante el deseo vehemente y ferviente de Felipe Calderón las cosas no le están saliendo. El que podríamos llamar primer round lo pierde frente a Enrique Peña Nieto.

 

Mientras que el Gobernador mexiquense logra sacar un candidato de unidad, sin fracturar al PRI, a diferencia de lo que les sucedió en estados como Guerrero, Sinaloa y Oaxaca, en la entidad más poblada del país se logró el consenso, sin las fisuras generadoras de un antipriísmo que ha sido el factor de las derrotas electorales de este partido.

 

En contra partida, Calderón quedó en una situación incómoda y complicada de ser el “gran promotor de alianza PAN-PRD”, después de las declaraciones que hiciera la secretaria general del CEN del PAN, Cecilia Romero, al salir de una comida de la dirigencia de Acción Nacional con el Presidente en Los Pinos.

La número dos del PAN señaló con claridad meridiana que el Presidente los instruyó a continuar construyendo la alianza PAN-PRD en el Estado de México, en atención a la exigencia de la consulta ciudadana realizada el domingo anterior.

 

La revelación de Cecilia Romero, una experimentada política, provocó un tsunami político. Inmediatamente el secretario particular de Calderón, Roberto Gil, salió a desmentir dicha declaración; igual hizo el presidente nacional del PAN, Gustavo Madero, quien estuvo también en ese encuentro con el Presidente, en tanto la señora Romero guardó total silencio.

 

Sin embargo, la anhelada alianza PAN-PRD ya tenía la estocada de muerte, dos días posteriores a la consulta en el Estado de México, ya que el martes el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard le había levantado la mano a Alejandro Encinas y al mismo tiempo declarar que éste sería el candidato del PRD a la gubernatura de aquella entidad.

 

La interpretación fue que la alianza estaba herida de muerte. Sergio Aguayo, presidente de Alianza Cívica y organizador entusiasta de la consulta externó su profundo malestar al sentirse usado por el perredismo, cuando aceptaba la zancadilla que le pusieron al ejercicio ciudadano en el que no votó cerca del 2 por cinco del padrón electoral del Estado de México.

 

Este tropiezo viene a demostrar que al interior del PAN existe un fuerte rechazo a la alianza calderonista. El sector más allegado al catolicismo se opone a ir con la izquierda y con Marcelo Ebrard como abanderado a quien lo consideran pro-abortista. Es la desnaturalización total del PAN.

Lo cierto es que Calderón conforme se acerque su final de sexenio, tendrá mayores problemas para maniobrar dentro del PAN. Así, el camino a Los Pinos se le va despejando a Peña Nieto. ¿O cómo lo frenará Calderón?