Portal informativo de análisis político y social

Gobernantes que se avergüenzan de su pueblo

Gobernantes que se avergüenzan de su pueblo

May 22, 2011

Resulta irónico y decepcionante que algunos gobernantes suelan avergonzarse de su pueblo, de sus gobernados, de los mismos pobres que esos políticos se han encargado de generar. También suelen tener “asquito” a los homosexuales, aunque unos de plano sí lo reconocen, pero otros lo disfrazan con los clásicos discursos populistas: “yo tengo varios amigos gays, y en mi gobierno siempre habrá respeto y tolerancia”.

Cuando escuché a quienes asistieron a la reunión donde se propuso el “Proyecto de Reordenamiento Humano” tapatío durante los Juegos Panamericanos, simplemente pensé que había sido una típica idea absurda, malhecha y torpe de algún mando medio de la administración municipal, en el marco de un evento internacional. Vaya, no sería la primera vez que sucede, recordemos que el entonces alcalde tapatío, Emilio González, hizo lo propio durante la Cumbre ALCUE de 2004.

Sin embargo, cuando le pregunté al munícipe Jorge Aristóteles Sandoval al respecto, y me respondió con los típicos argumentos sobre el respeto, inclusión, tolerancia y hasta la advertencia de que si alguno de sus funcionarios cayere en abuso de autoridad, sería sancionado y hasta cesado… fue entonces cuando cambié de opinión: en realidad ese era el plan, esconder unos días a quienes les avergüenzan, porque no dejan una buena impresión, “no atraen al turismo”.

Pero el escándalo fue inesperado y había que dejar bien parado al “jefe”. “¿Podrán besuquearse en la calle sin problema, entonces?”, le insistí al edil Aristóteles, quien nervioso respondió: “Por favor hombre, yo no tengo ningún problema”.

Ahí confirmé que sí, todo era un discurso bien elaborado. El dicho reza: “piensa mal y acertarás”. ¿Usted cree que si una pareja de homosexuales se da un apasionado beso en el Centro tapatío ante la presencia de invitados internacionales, no acudiría el uniformado para advertirles que están actuando en contra del Reglamento de Policía y Buen Gobierno? Eso será lo mínimo que haría, por supuesto.

En realidad, si los tapatíos no tuviéramos ningún problema con la expresión de afecto entre las parejas del mismo sexo, entonces no tendría por qué presentarse una iniciativa para blindar “a la familia tradicional” y obstaculizar así, la validez de los matrimonios gays.

No nos engañemos, ni disfracemos la realidad: el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), dio a conocer una encuesta que reveló los verdaderos sentimientos del mexicano sobre la homosexualidad.

La mayoría de mexicanos con 30 años de edad –que representan 65 por ciento de la población– rechazan abrumadoramente a los gays. Incluso, 6 de cada 10 adultos no permitirían que un homosexual viviera bajo su mismo techo.

El presidente de la Conapred, Ricardo Buccio, destacó que a menor nivel socioeconómico y educativo, la intolerancia es mayor, así que “la educación y desarrollo económico son fundamentales para combatir la homofobia y discriminación”.

No son los políticos, ni los adultos en general, los más tolerantes, sino que son los adolescentes de 12 a 17 años, los que aceptan la diversidad sexual con mayor naturalidad.

El caso es que también pareciera avergonzarnos a la mayoría y le queremos sacar a la vuelta a indigentes, prostitutas y pobres en general. Aunque hay algunos vagabundos y trabajadoras sexuales que de pobres no tienen nada, al contrario, ganan mejor que algunos profesionistas con maestría.

Así que, ¿a quién quieren engañar con esa politiquería de que se incluirá a la población vulnerable en los planes de promoción de los Juegos Panamericanos? Por favor, ni siquiera han logrado concretar con unanimidad el proyecto de las Villas Panamericanas, a pesar de que eso sí es indispensable para que se realice la justa deportiva en la ciudad.

Lo cierto es que pasará el 2011 con medallas o sin medallas, y lamentablemente seguiremos tan discriminadores con gays, prostitutas, vagabundos y otros grupos como en las últimas décadas, hasta que arribe una nueva generación, si algunos de esos que se avergüenzan de su pueblo, pretendían que pobres y homosexuales no se vieran durante los Juegos Panamericanos, con su actitud serán sin duda alguna, más visibles que nunca.

 

* Es periodista multimedia

E-mail: analisis@notiemp.com