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GOBIERNO VICTIMARIO

GOBIERNO VICTIMARIO

Jun 11, 2011

Hay temas tan sensibles que pueden terminar con la credibilidad de un gobernante y más, si se jacta de su capacidad a nivel nacional, especialmente en asuntos que tienen que ver con la niñez. Pero al parecer aquí en Jalisco no lo ven así, prueba de ello es el Consejo Estatal de la Familia (CEF), que sigue abandonando a su suerte a niños albergados; también se le acusa de extraviar expedientes y lo peor, de separar a hermanitos cuando hay posibilidades de una adopción familiar.

En estos días conocí el caso de cuatro hermanitos con sólo un año de edad de diferencia cada uno: sucede que tres estarían en trámite para ser adoptados por una pareja extranjera y otro, el más pequeñito, a una pareja mexicana. Esto sin importar que los europeos estaban dispuestos a adoptar a los cuatro.

De concretarse esa separación, el daño a la salud mental de los pequeños iría contra la Constitución, que en su artículo cuarto enfatiza que “toda persona tiene derecho a la protección de la salud” –sea física o mental–, y remata diciendo que el tutor –en este caso el CEF– tiene “el deber de preservar estos derechos. El Estado proveerá lo necesario para propiciar el respeto a la dignidad de la niñez y el ejercicio pleno de sus derechos”.

Mientras que el Código Civil en el capítulo séptimo relativo a la niñez, estipula que “es interés superior” que los menores se desarrollen en un ambiente “familiar” sano. También obliga a “escuchar” al menor y tomar en cuenta su opinión.

Todavía recuerdo las palabras que insistentemente citó en su discurso, la esposa del presidente Felipe Calderón, en el Congreso de la Adopción que se realizó en el ITESO el pasado marzo: “Este trámite debería ser una restitución feliz de derechos para los niños”.

Margarita Zavala reconoció que entre las prioridades para autoridades involucradas en procesos de protección a la infancia, deberían estar: no separar hermanitos, que la adopción no sea proceso largo que consuma toda su niñez, además de brindar apoyo para que los niños regresen pronto al seno familiar. “Procesos que llevan tres años no tiene nada que ver con el interés superior del niño. Es realmente un proceso que no tuvo en el centro, el interés del niño”, dijo.

Irónicamente, en Jalisco –donde según el mensaje de promoción política “se gobierna mejor” que otras entidades– se tiene a una dependencia que ha sido señalada por la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDHJ) de violentar a los infantes reiteradamente.

El Consejo de Familia solito se adjudica el mayor número de recomendaciones por violar garantías de pequeños, victimizándolos doblemente –cuando ya han sufrido el abandono de sus progenitores y también de “papá Gobierno”–, ya ni la Procuraduría de Justicia de Jalisco, ni las Policías Municipales han recibido tantas quejas, me dijo el ombudsman, Felipe de Jesús Álvarez.

Además del cúmulo de recomendaciones –de la CEDHJ– en su contra, el Consejo de Familia, perteneciente al DIF Jalisco, en seis meses cuenta con 45 quejas y más de 120 en cuatro años. Todas por motivos similares, y acusaciones ineludibles: niños abandonados institucionalmente de forma aberrante, menores desaparecidos, expedientes extraviados o infantes que no ven a sus familiares.

El asunto se torna tan grave que se ha pedido que el Consejo pierda la tutoría del niño por abandono igual como los progenitores pierden la patria potestad por descuidar o maltratar al hijo. El actuar de la dependencia me recuerda las sabias palabras: “Ven la paja en el ojo ajeno, pero no la viga en el propio”.

Qué decir cuando nos encontramos con Esmeralda, quien durante 15 años ha estado como “NN” (No Nombre), lo que significa que no tiene identidad legal ¡violentando su derecho al nombre!, e impidiéndosele hacer valer sus derechos ciudadanos, pues no cuenta con acta de nacimiento.

“Botar a los niños”, olvidándolos, abandonándolos, es un asunto sensible que debiera solucionarse de inmediato… ya si nuestros gobernantes no lo hacen “por el bien de los niños”, por lo menos que lo hagan por sus aspiraciones a futuro, porque de lo contrario, seguramente estarán cavando su tumba política.

Finalmente, habrá personalidades de la política, para quienes los niños sí cuenten… sobre todo sabiendo que crecen, y también “votan”…

 

* Es periodista multimedia

E-mail: analisis@notiemp.com

 

One comment

  1. Tapatío /

    Muy buena la columna, porque confronta no solo los dichos de Emilio González cara a sus más altas aspiraciones, sino también principios de una religión que profesa para finalmente colocarse en el ejercicio de la doble moral, donde los perjudicados, en esta ocasión, son los niños más vulnerables de Jalisco y junto con ellos, familias y sociedad del Estado.