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HABLEMOS DE TOROS | Diego Bricio, el mejor banderillero

HABLEMOS DE TOROS | Diego Bricio,  el mejor banderillero

Mar 5, 2016

Hay a quienes les gusta ver el vaso medio vacío, a mí en lo particular prefiero verlo desde otra perspectiva, me gusta observarlo medio lleno.

La corrida del domingo 28 de febrero pasado y que había causado tanta expectación por la presentación del mejor matador de toros mexicano, el aguascalentense Joselito Adame se vino abajo por culpa de los deslucidos toros que presentaron tanto la ganadería de Begoña como la de San Miguel de Mimiahuapan, solamente el lidiado en quinto lugar tuvo un poco más de lucimiento, que fue aprovechado por el diestro Fermín Rivera cortando la única oreja de la corrida y con ello alzarse como triunfador de la tercera corrida de aniversario de la ciudad de Guadalajara.

Al ver el vaso medio lleno puedo decir que pudimos constatar a un Diego Urdiales que con profesionalismo se encaró a su lote que resultó ser el peor de la tarde.

De Joselito Adame podemos decir que dio todo lo que pudo para tratar de meter a la lidia a sus dos enemigos con empeño y tesón sin conseguirlo.

Estamos seguros de que en posteriores presentaciones podremos observar la calidad y finura de los tres matadores de toros que la tarde del domingo 28 de febrero no pudieron hacerlo dadas las características de los bureles.

Diego Bricio

La fiesta brava tiene como actor principal al toro; después, para que un festejo se dé, es necesaria la presencia del matador de toros o novillero que actuará esa tarde en la plaza que le corresponde, sin embargo, no puede existir una corrida de toros sin los subalternos, entre ellos, el banderillero, quien no solamente se limita a «colocar banderillas» sino que su función es la de cuidar en todo momento la lidia de los toros del diestro con el que sale a torear esa tarde.

Me dio mucho gusto platicar para «Conciencia Pública» en la plaza de toros «Nuevo Progreso de Guadalajara» con el mejor banderillero (lo avalan los premios recibidos este año por diferentes organizaciones taurinas) de Jalisco, Diego Bricio.

Bricio nació en esta ciudad de Guadalajara el día 22 de diciembre de 1972. Debutó como novillero en Cosío, Aguascalientes, el 2 de diciembre de 1986 con novillos de la punta. Años después, en 1991, se presenta en la plaza de toros más grande del mundo, la «Plaza México» alternando con el venezolano Leonardo Benítez y el mexicano César Sígales, con el novillo «Peinador» de la ganadería de «San Antonio de Triana».

Toma la alternativa como matador de toros en la plaza de toros «Alberto Balderas» de Autlán, Jalisco, llevando como padrino a Enrique Garza y como testigo a Federico Pizarro con toros de la ganadería de «Los Martínez».

Al no darse las cosas como matador de toros, decide, me imagino de una manera muy difícil para él, convertirse en banderillero, por lo que el día 6 de agosto del mismo año debuta como aspirante en Lagos de Moreno.

El mes pasado, Diego Bricio sufrió una aparatosa cornada en la ciudad de Juriquilla en el estado de Querétaro cuando se disponía a colocar un par de banderillas en la lidia del toro en turno al matador que acompañaba como cuadrilla, el peruano, Andrés Roca Rey. Después de segundos interminables en la cara del toro por fin fue librado por compañeros y matadores que actuaron esa tarde. Ante el desconcierto de los presentes y ya con la cornada en su cuerpo, se dirigió al burladero y ¡pidió le entregarán un par de banderillas! Quería colocarlas y así lo hizo, colocó un par de palitroques sobre el lomo del burel que momentos antes le había inferido la cornada. Le operan en Guadalajara y hoy convalece de la herida que resultó ser de dos trayectorias (18 cm una y 20 cm la otra).

FO: Diego, un gusto platicar contigo.

DB: Al contrario Fer, un gusto para mí y un gran saludo para los lectores del semanario «Conciencia Pública».

FO: Siete preguntas Diego

¿Por qué ser torero?

DB: Porque para mí ser torero es lo más hermoso, porque en mi infancia yo veía a los toreros como héroes y porque me encanta sentirme torero.

FO: ¿Qué te inculcó a ser torero?

DB: Yo crecí viendo fotos, capotes, muletas y avíos de torear en casa que eran de mi padre, nos visitaban amigos toreros de mi papá y me fascinaba escucharlos hablar de toros, eso me empapaba del tema.

FO: ¿Quiénes te pedían hacerte aspirante a Banderillero?

DB: El primero que me sugirió hacerme aspirante fue esa gran figura de toreo como picador de toros Francisco Delgadillo «Camotes» (DEP). Después algunos otros como Pablo Miramontes, otro gran torero de plata, también el matador Alfredo Lomelí me lo sugirió varias veces, al principio me caían muy mal sus comentarios al respecto porque yo quería hacerme figura como matador de toros y sus comentarios me hacían pensar que no servía como tal.

FO: ¿Qué pensaste de los toros cuando sucedió el fatal accidente a tu hermano Alberto?

DB: Al principio pensé que era una señal de que no era el camino que tenía que seguir, de hecho me retiré dos años del medio lo que me sirvió para darme cuenta y convencerme que eso era lo que quería hacer en la vida.

FO: ¿A quién admiras como matador de toros?

DB: Como toreros admiro a todos porque sé que es una profesión muy difícil que implica una vocación inquebrantable pero si he de darte algún nombre te puedo dar el de los maestros Julián López «El Juli» y David Silveti (DEP) precisamente por esa vocación que han demostrado en sus vidas y en sus carreras.

FO: ¿A quién admiras como subalterno?

DB: También en ese escalafón los admiro a todos, cada uno tiene cualidades muy particulares, tanto picadores como banderilleros, por algo son profesionales del toreo. En lo particular uno de los toreros de a pie que me inspiró fue José Antonio Contreras «Chatito», de Acámbaro, además fue quien me enseñó a banderillear. También Pablo Miramontes, ya retirado, ha sido uno de mis modelos a seguir como un gran subalterno tanto con las banderillas, pero sobre todo con el capote, me ha enseñado muchas cosas.

FO: ¿Qué pensaste cuando estabas en la cara del toro que te infirió la cornada el pasado mes de febrero en la plaza de Juriquilla?

DB: Definitivamente nunca pensé en que me podía dar la cornada, solo pensaba cómo banderillarlo lo mejor posible pero con toda seguridad cometí un error lo que me costó el percance.

FO: Y por último y agradeciendo tus comentarios Diego, una pregunta dura pero que puede darte idea de lo que quieres seguir logrando antes de, ¿cómo te gustaría morir?

DB: Todos los toreros decimos que nos gustaría morir en una plaza de toros porque eso nos daría la Gloria taurina, ahora mismo no pienso ni quiero pensar en eso, lo único que quiero pensar es seguir con mi carrera, que no me falte el trabajo para sacar adelante a mi familia y hacerme figura del toreo entre los de plata.

FO: Muchas gracias, Diego.