Portal informativo de análisis político y social

Influyentes vs Ley Salvavidas

La ciudadanía creyó que con la creación de la Ley Salvavidas, se tomaría conciencia de que la combinación volante y el alcohol no va, pero si aún así se hacía pues tendríamos a las autoridades bien puestas para realizar su trabajo con todo celo y aplicar la ley tal hasta sus últimas consecuencias.

Se dijo, se subrayó y remarcó que las cuestiones de influyentismo, del que no sabes con quién te estás metiendo, yo me encargo de que te corran, te vas a arrepentir, entre otras, no iban a existir.

 

Pero con tristeza vemos que continúa dándose, casos se vuelven a presentar como el de la semana pasada, un accidente más en la zona metropolitana, la colonia providencia, en las calles de Río de Janeiro y Ontario donde el influyentismo, la corrupción se mostraron en todo su esplendor.

 

Una mamá de nombre Cecilia Rodríguez Domínguez, de 44 años de edad, manejaba una Ford Explorer, acudió a recoger de una fiesta a su hija y a otras amigas para tener la tranquilidad de llevarlas sanas y salvas hasta su hogar, cuando fue impactada a las dos de la madrugada por un Volkswagen Golf, conducido por Juan Pablo Mora Dragicevi, al parecer en estado de ebriedad, digo al parecer porque el joven se negó a que se le hiciera la prueba para descartar si estaba o no bajo el influjo del alcohol, quién en algún momento dijo ser amigo del señor Diego Monraz Villaseñor, como resultado de este choque muere la joven Andrea Vaca Rodríguez de 18 años de edad.

A través de la Oficina de Comunicación Social de la dependencia estatal, el Secretario aseguró que no conoce a Mora Dragicevic, hijo de Rubén Mora Ibáñez, quien en el 2006 fue vocal del Consejo de Desarrollo Urbano y miembro del Consejo de Cámaras Industriales de Jalisco.

Los dos conductores involucrados en el percance fueron retenidos en la patrulla de Vialidad V-229, la cual fue acordonada por los agentes para que nadie se acercara al joven, en tanto que, varios hombres vestidos de civil, impedían tomar fotografías del implicado.

 

Peritos del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses arribaron al lugar y pretendieron conseguir muestras de sangre de ambos conductores para determinar si habían tomado y cuánto alcohol tenían en la sangre; Mora Dragicevic se negó.

 

Una vez más vemos la impunidad, la aplicación de las influencias de la familia del joven Mora Dragicevic con el señor Diego Monraz Villaseñor, donde mencionó que era amigo de él y el contubernio de las autoridades de Vialidad al proteger al presunto homicida con la agravante de estar en visible estado de ebriedad, impidiendo que los medios se acercaran a él, dándole bebidas rehidratantes para que se “le bajara el cuete” en vez de remitirlos inmediatamente al Ministerio Público.

 

A través de un comunicado, los padres de Vaca Rodríguez expresaron que en ningún momento han sentido parcialidad en el proceso tras el accidente y que confían en que las actuaciones de la Procuraduría Estatal y de la Secretaría de Vialidad serán apegadas a la ley.

 

Quiere decir que el arduo trabajo de las personas que han sufrido en carne propia el deceso de un familiar por un loco embriagado que se le ocurrió manejar su auto y mató a un ser humano sin deberla ni temerla, se tira a la basura.

 

Esta labor incansable de activistas como Alma Chávez Guth, quien por cierto recibió un Reconocimiento “Jalisco a la Mujer” en Lagos de Moreno, Jalisco, se dio a la tarea de realizar este peregrinar desde hace años con las autoridades del Congreso del Estado que hasta en esta legislatura tuvieron la sensibilidad de tomar en cuenta esta situación , con la Secretaría de Vialidad para aumentar las multas, el formar parte de estos Observadores Ciudadanos de Seguridad Vial para atestiguar que se aplicaran correctamente el alcoholímetro, pero ella fue más allá, investigaron los problemas multifactoriales de los jóvenes en donde ahora tienen más libertad, no tienen conciencia de lo que puede pasar.

 

Y volvemos a la misma pregunta, ¿cuántos jóvenes más tienen que morir por estas causas para que se aplique la ley con todo rigor? ¿Cuándo vamos a ver los ciudadanos que todos somos iguales, que el influyentismo y la corrupción de las autoridades no existe? Seguramente hasta que lo sufran en carne propia.