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LA POLÍTICA DEL GARROTE

LA POLÍTICA DEL GARROTE

Oct 15, 2011

O el secretario General de Gobierno, Fernando Guzmán Pérez Peláez, leyó “El orador sin maestro”, escrito por el gobernador Emilio González Márquez, cuando le mentó la madre a los jaliscienses, o se preocupó en serio por al acto de vandalismo en que las autoridades incurrieron la semana pasada cuando retiraron las plumas de la caseta de cobro en Tonalá.

Y es que a decir Antonio Mateos, Guzmán Pérez Peláez le advirtió que quitara los policías de la caseta de El Cortijo los Fernández o las quitarían “a madrazos”, luego de que autoridades federales y estatales se reunieron para entablar un acuerdo, sin tomar en cuenta, precisamente, al munícipe tonalteca.

Tanto el lenguaje como la advertencia evidencian una falta de uso de herramientas políticas por parte del número dos de Jalisco.

Existieron secretarios generales de Gobierno duros, sí, pero hacían una labor discreta y quizás ahora el problema es el afán de Fernando Guzmán por ser candidato a la gubernatura por Jalisco, cosa que en la historia reciente, pasar de ese cargo a titular del Ejecutivo, nunca ha ocurrido.

Existen, por lo menos, dos antecedentes de mano dura en el historial de Fernando Guzmán y la política en Jalisco, uno de ellos consta en el diario de los debates del Congreso de la Unión del jueves 9 de diciembre de 1999.

Ahí se presentó el informe de una comisión especial que visitó Guadalajara, con motivo de una agresión al entonces líder barzonista Maximiano Barbosa Llamas un mes previo.

“El día 4 de noviembre a las 16:00 horas se entabló un diálogo por la vía telefónica, de alrededor de unos 45 minutos, con el secretario General de Gobierno del Estado, el licenciado Fernando Guzmán Pérez Peláez. Dicho diálogo pretendía llegar a un acuerdo para que la marcha programada por los integrantes de ‘El Barzón’, se llevara a cabo sin violencia y en pleno acatamiento a la normatividad establecida para este tipo de eventos.

“Sin embargo, durante la conversación a la que hemos aludido, el secretario de Gobierno sostuvo una postura de intransigencia e intolerancia que lo llevó incluso a amenazar al diputado Barbosa, de hacer uso de la Fuerza pública si se insistía en iniciar la marcha programada por las calles de la ciudad de Guadalajara, por parte de ‘El Barzón’”.

“A pesar de ello, la marcha se inició y “en un acto de prepotencia y de abuso de autoridad, la Policía utiliza macanas, gases lacrimógenos y armas de fuego, para agredir de manera cobarde a los integrantes de ‘El Barzón’ en particular al diputado Barbosa, que fue rodeado por 13 agentes de la Policía antimotines, quienes lo golpearon de manera brutal e inmisericorde. Pero este acto de barbarie no sólo se limitó al diputado Barbosa, sino también al conjunto de barzonistas, cerca de 200 agentes del cuerpo policiaco participaron en este nefasto acto”, según dice el informe.

Otro antecedente ocurrió contra manifestantes que se oponían al Macrobús en la Calzada Independencia hace tres años, que arrojó un saldo de varias personas lesionadas y seis detenidos.

Luego de los hechos, Fernando Guzmán justifico “la libre manifestación de las ideas o incluso la posición pública de discrepancia, en Jalisco, se respeta”, y acto seguido la Procuraduría de Justicia del Estado (PJE) fijó fianzas entre ocho mil y 48 mil pesos a los detenidos encabezados por Saúl Cotero Bernal, por el delito de ataques a las vías de comunicación, lesiones y daños.

En los hechos, la manifestación de unas 500 personas, entre quienes había niños y mujeres, fue terminada por policías antimotines estatales en el centro de la ciudad porque “el Estado de Derecho exige también el respeto a derechos esenciales de las personas como es el derecho de tránsito y que la manifestación de las ideas sea sin perjuicio de los derechos de los demás”.

Negó que se tratara de una represión a la manifestación y que a los opositores al Macrobús se les “advirtió desde un principio” y “se tuvo que tomar esta determinación”.

Con esos dos antecedentes, aunados a la advertencia contra el alcalde de Tonalá para quitar las patrullas de la caseta concesionada a particulares o las retirarían a madrazos, puede decirse que la política, vista como una herramienta fundamental para alcanzar acuerdos, está fallando de nueva cuenta.

Y un problema más grave es que se puede hacer costumbre.

 

E-mail: josemapulido@hotmail.com