Portal informativo de análisis político y social

Los Hombres del Poder: 2018: ¿Elección a gobernador de dos o de tres?

Los Hombres del Poder: 2018: ¿Elección a gobernador de dos o de tres?

Oct 29, 2017

Por Gabriel Ibarra Bourjac //

A mi querido amigo Carlos Castanedo en este momento de profunda tristeza y dolor. Que el Ser Supremo le dé fortaleza y consuelo para mitigar la pena por la irreparable pérdida que sufre.

Las definiciones están por darse en los partidos políticos para la postulación de sus candidatos a los principales puestos de elección popular en Jalisco. El juego del ajedrez político sigue armándose en razón de la disputa de los grandes intereses que están inmersos. Tan sólo el presupuesto anual de Jalisco para el ejercicio fiscal 2018 del Estado superará los 100 mil millones de pesos.

Las alianzas entre tirios y troyanos se han venido construyendo. Los enemigos de ayer hoy se convierten en amigos. Las descalificaciones a la luz de la conveniencia desaparecen cuando se decide ir de la mano, codo con codo y brazo con brazo para llegar a la Presidencia de México y la gubernatura de Jalisco.

En la edición de esta semana de Conciencia Pública presentamos un trabajo del periodista Mario Avila que nos muestra cómo han sido los números en las últimas cuatro elecciones a gobernador en Jalisco. Desde aquel triunfo contundente y holgado del guzmanense Alberto Cárdenas Jiménez (con el apoyo del 52.75% de los ciudadanos que emitieron su voto postulado por el Partido Acción Nacional) sobre el candidato del PRI, Eugenio Ruiz Orozco con más de 15 puntos porcentuales de ventaja.

Después, en el 2000, Francisco Ramírez Acuña, refrendaría el triunfo del Partido Acción Nacional, pero con números muy apretados, una ventaja de 2 puntos con 933 mil 502 votos, esto es menos del millón de sufragios, superando así al priísta Jorge Arana, quien surgió de la alcaldía de Tonalá.

En la elección del 2006, el laguense Emilio González Márquez, quien había sido presidente nacional del Partido del Galllito (el PDM), del que por cierto fue su sepulturero, se convirtió en el tercer gobernador de Acción Nacional en Jalisco, derrotando al abogado Arturo Zamora Jiménez, pero el ingrediente distinto a las dos elecciones anteriores fue que tuvo el apoyo del sistema, esto es la utilización de la PGR para desacreditar al abanderado del PRI, con la complacencia de la dirigencia de este partido, ya que se trataba de cerrarle el paso a la Presidencia de la República a Andrés Manuel López Obrador y Jalisco era la clave. El fin justificaba los medios.

EL REGRESO DEL PRI

En 2012 el PRI regresaría al mando del Gobierno de Jalisco con un cuadro político joven, Aristóteles Sandoval, quien con su carisma y sencillez logró convencer, primero, a los electores de Guadalajara, al darle su apoyo para responsabilizarle del gobierno de Guadalajara, y después de la gubernatura del Estado.

La división en el PAN la provocó el entonces gobernador Emilio González Márquez quien apoyó a Enrique Alfaro, sin embargo, los números no le salieron y el resultado fue que el PRI volvió al gobierno.

En esta elección del 2018, se hacen presentes ingredientes muy distintos a otras elecciones. Si bien todo indica que por segunda ocasión el hoy alcalde de Guadalajara, Enrique Alfaro se postulará por la gubernatura, quedando por definir si va sólo con las siglas naranjas del Partido Movimiento Ciudadano o con la coalición del Frente Ciudadano por México que aglutina al PAN y al PRD. Lo que ha trascendido es que Alfaro no quiere esa alianza, su posición es ir sólo, toda vez que la alianza en vez de sumarle le resta.

ELECCIÓN DE TRES

A diferencia de las otras elecciones a gobernador, ésta del 2018 podría ser de tres: El candidato de MC (con la posible coalición); el candidato del PRI (se tambalea alianza con el PVEM y está pendiente con PANAL); el candidato que postule el Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) que todo parece indicar será el doctor Carlos Lomelí, nombrado su coordinador de organización en Jalisco.

Si bien podría surgir un candidato independiente, pero a diferencia de lo que sucedió en Nuevo León en la última elección a gobernador, donde Jaime Rodríguez “El Bronco” le ganó al PRI y al PAN por la vía independiente, en Jalisco no se advierte hasta el momento a un personaje que pueda tener esa fuerza y arrastre para vencer a Enrique Alfaro o al candidato que postule el PRI.

En el caso particular de Morena y la opción de la izquierda, el punto es si el gran imán que tiene a nivel nacional el tabasqueño Andrés Manuel López Obrador, aumentará la votación en Jalisco. La votación histórica de la izquierda en el Estado no ha superado el 17 por ciento de los sufragios emitidos; el que más votos ha logrado es precisamente Carlos Lomelí como candidato a senador, que fueron cerca de 800 mil hace 6 años. El empresario farmacéutico tiene un discurso muy articulado y con pasos sólidos ha ido avanzando. Su reto es subir la votación de Morena y romper la polarización Alfaro-PRI.

Si la elección se da entre tres, como algunos lo prevén, el que se levante con el brazo del triunfo, difícilmente podrá obtener ese millón 309 mil 836 votos de Aristóteles en el 2012. El futuro gobernador podría incluso llegar apenas con el millón de votos.

Si de da el escenario de la polarización y la disputa entre dos, el ganador podría marcar un nuevo record de votación en ese universo de 7 millones de ciudadanos registrados en el padrón electoral de Jalisco.

La elección a gobernador de Jalisco en el 2018 podría ser un suceso atípico en cuanto al comportamiento del voto a la luz de las últimas cuatro elecciones.