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LOS HOMBRES DEL PODER: ¿ACCIDENTE O ATENTADO?

LOS HOMBRES DEL PODER: ¿ACCIDENTE O ATENTADO?

Nov 12, 2011

 

Por Gabriel Ibarra Bourjac

LA TRAGEDIA Y LA MALA SUERTE PARECEN PERSEGUIR AL GOBIERNO DEL PRESIDENTE FELIPE CALDERÓN. DOS SECRETARIOS DE GOBERNACIÓN PIERDEN LA VIDA EN SUPUESTOS ACCIDENTES AÉREOS. PERO, ¿SON REALMENTE ACCIDENTES O CORRESPONDEN EN EL FONDO A UN ATENTADO CRIMINAL? 

 

Escribe en Twitter mi amigo Óscar Constantino: “Si fue accidente, malo. Si fue atentado, pésimo”.

 

No cabe duda que México es un país de sorpresas. Seguimos sin perder la capacidad de asombro.

 

Al gobierno del Presidente Felipe Calderón lo persigue la tragedia y la muerte. El sexenio así quedará marcado. Dos secretarios de Gobernación que han perdido la vida en supuestos accidentes aéreos en un lapso de tres años, como fue el caso del segundo secretario de Gobernación en esta administración, Juan Camilo Mouriño y el cuarto en el cargo, el bajacaliforniano Francisco Blake Mora.

 

Este tipo de sucesos trágicos nunca se habían registrado en un sexenio. Y se dan en un contexto de guerra del gobierno con los grupos criminales que manejan el negocio de la droga, cuando el tema de la seguridad se impone en la agenda nacional. Si no existiera esta situación serían más creíbles las versiones oficiales de los accidentes.

 

Es mucha coincidencia que en dos sexenios hayan muerto en accidentes aéreos tres personajes ligado a la seguridad. Primero, durante la administración foxista, perdió la vida en un helicopterazo el entonces secretario de Seguridad, Ramón Martín Huerta, originario de Lagos de Moreno. Sucedió e 21 de septiembre del 2005. El helicóptero se estrelló en el paraje montañoso Llano Largo, La Cima o Cumbres Las Penas, cerca de San Miguel Mimiapan, en el municipio de Xonacatlán, Estado de México.

 

Después el 4 de noviembre del 2008, Juan Camilo Mouriño junto con José Santiago Vasconcelos, a quien le tocó encabezar la SIEDO durante el gobierno del Presidente Vicente Fox, perderían la vida al desplomarse el avión en que viajaban cuando habían entrado al espacio aéreo de la Ciudad de México ya en la fase de aterrizaje. El dictamen oficial es que se trató de un accidente.

 

OTRO ACCIDENTE

Después de estos “dos accidentes” lo que menos esperábamos que sucediera es que el titular de Segob, que apenas había cumplido un año en el encargo, Francisco Blake Mora –quien sustituyó a Fernando Gómez Mont– perdiera la vida también por otro suceso aéreo similar. Extrañas coincidencias.

 

REMEMBER SALINAS

El gobierno del Presidente Carlos Salinas de Gortari se tiñó también de rojo por la tragedia. Aquellos no fueron accidentes. Se le llamaron magnicidios. Fueron tres grandes figuras las que perdieron la vida y que conmocionaron al país. Allí no hubo duda de que se trataron de actos criminales.

 

El primero en morir fue un príncipe de la Iglesia Católica, el arzobispo y cardenal de Guadalajara, Juan Jesús Posadas Ocampo que aconteció el 24 de mayo de 1993. La versión oficial es que lo victimaron en el Aeropuerto Internacional de Guadalajara producto de la confusión al confrontarse dos grupos criminales antagónicos del narcotráfico al estar en ese momento en la hora equivocada y el lugar equivocado. La versión oficial no la creyó nadie o muy pocos. En el imaginario popular quedó la idea de que se trató de un crimen de Estado, aunque no existan pruebas que lo sustente.

 

La víctima del segundo magnicidio de la era salinista fue el candidato presidencial del PRI, Luis Donaldo Colosio. La tarde del 23 de marzo de 1994, en Lomas Taurinas, Tijuana, un balazo en la cabeza le quitó la vida. La versión oficial es que se trató de un asesino solitario llamado Mario Aburto, un loco iluminado que sentía que con “ese acto heroico” salvaba al país.

 

El tercer asesinato en la era Salinas segó la vida del secretario General del CEN del PRI, José Francisco Ruiz Massieu, que sucedió el 28 de septiembre de 1994 en la Ciudad de México, seis meses posteriores a la muerte de Colosio. Detuvieron al asesino material, pero nunca se llegó al fondo del autor intelectual. Se apuntó a Raúl Salinas de Gortari, hermano del Presidente, pero nunca se pudo comprobar por la desaparición del diputado Manuel Muñoz Rocha, quien supuestamente había sido el enlace en la maquinación y ejecución de aquel acto criminal.

 

El 15 de septiembre de 1999, murió en un extraño suicidio en Estados Unidos el ex subprocurador federal Mario Ruiz Massieu, quien estaba bajo arraigo acusado de lavado de dinero por el Gobierno de aquel país por nueve millones de dólares.

 

VIOLENCIA Y MIEDO

¿Qué más sorpresas podemos esperar en los próximos días, semanas y meses, antes del 1 de julio, fecha de la elección presidencial? ¿Cómo vamos a llegar? ¿Quién seguirá en la lista de personajes del poder que perderán la vida en situaciones similares a Ramón Martín Huerta, Juan Camilo y Blake Mora? ¿Cómo impactará la violencia el futuro de México? Que se cuiden en extremo Peña Nieto, Josefina y López Obrador, porque a los demonios los volvieron a soltar.

 

Sus comentarios a: gabriel.ibarrabourjac@gmail.com