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LOS HOMBRES DEL PODER | acciones más que lamentos

LOS HOMBRES DEL PODER  |  acciones más que lamentos

Oct 10, 2015

Como sucede con los cambios de gobierno, el que llega, especialmente si son de partidos distintos al que se marcha, pinta un escenario muy negativo, en el que resalta lo negro y muy poco positivo es lo que queda. Pasan los días, las semanas y los meses y no pasa nada. Aquellas denuncias ruidosas ante la opinión pública de «corruptos los que se fueron» luego no se cristalizan en denuncias. Suele ocurrir.

Esas son las historias a que nos tienen acostumbrados. Por supuesto que existen problemas en las administraciones municipales. Pero el tema de fondo al que se enfrentan es la situación crítica de las finanzas con el común denominador de sus nóminas obesas, pero no necesariamente estos problemas tienen responsabilidad penal. La ley en ese sentido establece límites de presidentes municipales, regidores y funcionarios públicos. Y una deuda o un gobierno obeso no necesariamente implica que se incurra en delitos.

Creo que existen graves problemas en los gobiernos municipales, pero mucho de esto obedece en gran medida como efecto de un modelo de origen estructural que ha llevado a esta crisis, primero porque la autonomía municipal ha sido un punto que ha permitido libertad para el endeudamiento. Y por otro lado que los ingresos municipales son muy limitados con un sistema de distribución de ingresos entre gobiernos muy injusto en el cual el municipio es el que saca la peor parte: el 4% de todos los ingresos que se captan en volumen.

Y por otro lado, el ayuntamiento como recaudador ha sido malo o pésimo. Tienen un alto número de recursos incobrables, en el caso del impuesto predial, que es el principal ingreso.

 

No a la impunidad

La ciudadanía está harta de recibir información de desvío de recursos, de robos, de gandallismos, excesos y de gobiernos ineficaces. Pero luego esos gritos no se cristalizan en denuncias. La función número uno del gobierno municipal es ofrecer servicios y si sobran recursos, que lo destinen a apoyar a grupos diversos, con programas como el de «Jóvenes con porvenir», por citar un ejemplo.

La gente quiere que los ayuntamientos tengan los pavimentos de sus calles en buen estado, sin baches, sin hoyos que algunos se convierten en pozos y son un peligro para nuestros autos que circulamos.

La gente quiere que el alumbrado público ilumine por las noches y las calles no se conviertan en cuevas de lobos, que permitan el accionar y ataque de la delincuencia.

La gente quiere que las fuerzas policiacas sean auténticos guardianes del orden público, que cuiden a la ciudadanía y no que estos servidores públicos estén a las órdenes de los grupos criminales.

La ciudadanía quiere que no haya basura en los espacios públicos (aunque mucha de ésta es lanzada por la misma gente cochina y mal educada).

La ciudadanía anhela que los parques públicos y las fuentes funcionen como en la colonia Chapalita y no estén los camellones invadidos por la maleza, con las ramas de los árboles tiradas en el suelo, sin que nadie las recoja.

O sea, quiere gobiernos eficientes. ¿Podrán darlos los nuevos gobiernos?

 

Nuevos experimentos

A los principales ayuntamientos de la Zona Metropolitana han llegado funcionarios emanados del Partido Movimiento Ciudadano. Tengo la convicción que hay condiciones para hacer gobiernos menos malos que los anteriores, pero no porque sean más preparados, honestos o inteligentes que los que se fueron, eso lo tendrán que demostrar al paso de los meses y de los años. Pueden ser mejores por una razón elemental: llegan sin los compromisos de partido que lo gobiernos del PAN y del PRI que les antecedieron. En el caso particular del PAN, el problema que tuvieron fue la distorsión en el ejercicio del gobierno, cuando utilizaron la nómina para ganar elecciones internas, al hacer obeso las administraciones municipales, principalmente en el caso de Guadalajara el que conocemos más, cuando de 7 mil 500 u 8 mil empleados en 15 años se fueron casi a los 14 mil cuando la población de Guadalajara incluso es menor que la que había hace dos décadas.

 

Reingenierías y cambios de fondo

Los de Movimiento Ciudadano llegan a los gobiernos municipales con un equipaje más ligero, se entiende que sin las presiones de las burocracias partidistas, por eso pueden meter cuchillo en la grasa del enfermo y poder hacer operación de cirugía mayor. El asunto es voluntad y compromiso de hacer gobiernos responsables y éticos. Los hechos y las acciones nos demostrarán si tienen la voluntad y también la capacidad para hacerlo.

Creo que Enrique Alfaro, Pablo Lemus, Alberto Uribe y Sergio Chávez (PRI) tienen la capacidad y el talento para ello. Alfaro y Uribe ya están probados, aunque Guadalajara no es Tlajomulco; y en el caso de Pablo Lemus, el ver cómo administran los empresarios es interesante, después del fracaso de la última administración donde los académicos tuvieron estrepitoso fracaso con Héctor Robles. Y en el caso de la señora María Elena Limón, hay dudas de su capacidad y conocimiento, que bien puede significar el eslabón más débil de MC en estos gobiernos.

Al margen de nuestras elucubraciones, les deseamos éxito a los nuevos alcaldes.

Correo electrónico: gabriel.ibarrabourjac@gmail.com