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LOS HOMBRES DEL PODER | Atlas, más que futbol

LOS HOMBRES DEL PODER | Atlas, más que futbol

Ago 20, 2016

«LAS INSTITUCIONES COMO EL ATLAS HUMANIZAN LAS RELACIONES ENTRE LOS MIEMBROS DE NUESTRA COMUNIDAD. LOS CLUBES DEPORTIVOS JUEGAN UN IMPORTANTE ROL EN EL FUNCIONAMIENTO DE LA SOCIEDAD CONTEMPORÁNEA, SON PUNTOS DE ENCUENTRO, ESPACIOS DE COINCIDENCIA, LUGARES DE CONVERGENCIA»: EUGENIO RUIZ OROZCO.

Cumplir 100 años, no cualquiera y llegar al siglo de vida lleno de vigor, energía, qué mejor. Es el Club Atlas, que el pasado 15 de agosto lo festejó con su gran evento, frente a sus socios, amigos y autoridades, destacando los mensajes de su presidente actual Eugenio Ruiz Orozco y del gobernador Aristóteles Sandoval, quienes resaltaron la trascendencia de este club deportivo que es mucho más que futbol.

Son las instituciones los pilares de una sociedad y son los hombres y mujeres los que construyen las instituciones. La fuerza de las instituciones son las que le dan viabilidad y certidumbre a una comunidad.

En el caso del Club Atlas, son los hombres visionarios que con mucho esfuerzo y trabajo superaron los obstáculos para lograr hacer realidad, al paso de diez décadas, lo que hoy vemos plasmado en lo material como son los clubes Atlas Colomos, Atlas Chapalita y Atlas Country Club, que sorteando los numerosos obstáculos que son parte de la vida y que se convierten en retos, son los que nos llevan a buen puerto.

Y allí han destacado ciudadanos que han aportado lo mejor de sí al club y a la ciudad, mismos que recibieron el reconocimiento como expresión de gratitud tan bien merecida y ganada como el sacerdote José Rosario Ramírez «Padre Chayo», el futbolista Rafael Márquez Álvarez, la tenista Rosa Palafox, la maestra de nado sincronizado Patricia Vila, el iniciador del medio maratón Enrique Gutiérrez y Jonathan Arce con el golf.

Antes habían recibido reconocimiento con bustos y placas Juan José Cortina, Salvador Ibarra Álvarez del Castillo y el ingeniero Juan de Dios de la Torre.

El futbol ha sido la piedra angular del Club Atlas y que ha aglutinado durante cuatro generaciones a cientos de miles de amantes de este deporte que han vivido la pasión y que pese a que los resultados no son los que se anhelan, el equipo ha mantenido a sus seguidores. Hoy el club de futbol ya no forma parte de esta institución, porque sostenerlo era inviable, pero la obra de sus fundadores sigue vigorosa y se significa en la vida de quienes allí se recrean en la convivencia y todo aquello que permite un club que forma parte de una sociedad viva y dinámica dentro de una comunidad.
El tejido social

Eugenio Ruiz Orozco, el caballo zorro, le tocó encabezar los festejos del centenario, apoyado con el siempre leal y muy trabajador de José Herminio Jasso, director del Club Atlas, quien al hablar ante la gran comunidad de esta institución subrayó que «la grandeza del Club Atlas no está en una sala de exhibición de trofeos, el mayor éxito del club rojinegro está en la calle, con hombres y mujeres que día con día hacen ciudadanía, defienden sus creencias, valores, sus familias y su ciudad».

Y es cierto, el Atlas es un club modelo, expresión de lo que pueden hacer los tapatíos con visión, pasión e inteligencia, como fue Juan José «Lico» Cortina, quien a sus 19 años de edad, después de regresar de Inglaterra donde estuvo varios años realizando sus estudios, regresó a Guadalajara e ideó lo que es hoy el espacio en el que conviven miles de familias en un ambiente de armonía, el mejor ejemplo de construcción de eso que llamamos tejido social que en las últimas décadas parece resquebrajarse, desdibujarse en el país, cuando los violentos imponen su ley sobre el Estado de Derecho.

En un mundo donde el escepticismo y la desconfianza van ganando terreno, es oportuno hacer un alto y reflexionar sobre lo bueno que aquí se construye y se ha construido, que nos muestra que las cosas pueden cambiar, que no todo está perdido. Traigo a colación el mensaje de Ruiz Orozco al respecto, a propósito del valor que tiene un espacio como es el Club Atlas:

«En los clubes nos relacionamos, compartimos, platicamos, nos comunicamos, hacemos comunidad, somos escuela de valores, en un mundo donde se han acentuado la desigualdad, la simulación, la impunidad, la intolerancia y egoísmo, instituciones como el Atlas cumplen una importante función, somos escuela de ciudadanos».

«Las instituciones como el Atlas humanizan las relaciones entre los miembros de nuestra comunidad. Los clubes deportivos juegan un importante rol en el funcionamiento de la sociedad contemporánea, son puntos de encuentro, espacios de coincidencia, lugares de convergencia».

De acuerdo con Eugenio. Es mucho lo positivo que representa para una ciudad que vive en comunidad, entrelazada, una institución como el Atlas, donde resaltan figuras en los tiempos modernos de Salvador Ibarra Álvarez del Castillo, quien vino a cambiar la historia al sacarlo del Paradero y trasladarlo a los Colomos, como parte de esos jaliscienses de ideas y de acción que pasarán a la historia, porque así es la vida, pero dejando una huella trascendente como Juan José Cortina, que como pregona el cantautor español Julio Iglesias «al final las obras quedan, las gentes se van».

Correo electrónico: gabriel.ibarrabourjac@gmail.com