Portal informativo de análisis político y social

LOS HOMBRES DEL PODER | El gran golpe del 2016

LOS HOMBRES DEL PODER | El gran golpe del 2016

Ene 9, 2016

El año 2015 para el presidente Enrique Peña Nieto y su secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, fue de pesadilla. El mal manejo del gobierno de la crisis derivada «por caso de los estudiantes desaparecidos en Ayotzinapa» perpetrado por el crimen organizado; los escándalos de tráfico de influencia y corrupción con la llamada «Casa Blanca» de la esposa del Presidente y el escape de Joaquín «El Chapo» Guzmán por segunda ocasión de un reclusorio de «Máxima Seguridad» como sucedió en el del Altiplano, convirtieron el 2015 en un año terrible.

Al mediodía del pasado viernes empezó a circular la información en las redes sociales, un mensaje de twitter del presidente Enrique Peña Nieto que a la letra dice lo siguiente: «Misión cumplida: lo tenemos. Quiero informar a los mexicanos que Joaquín Guzmán Loera ha sido detenido». Así de escueto, pero concreto y contundente es el mensaje.

Muchos creyeron que se trataba de algún hackeo o una burla más al gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, convertido en el villano favorito de sus malquerientes, cuando es deporte nacional pegarle a la figura presidencial.

Luego aparecerían dos imágenes inéditas que referían a la detención del Jefe del Cártel del Pacífico en la que mostraba a un sujeto con una camiseta de tirantes mugrosa, como si durante días éste, que se presumía era Joaquín Guzmán Loera, no se hubiera cambiado, ni bañado.

Las especulaciones empezaron a aparecer teniendo como límite la imaginación de la gente. Los comentarios de incredulidad se hicieron presentes en las redes sociales. Muchos no creían que se había dado la recaptura del Capo Sinaloense.

Era verdad. Por tercera ocasión el Gobierno de México había logrado la detención de este célebre personaje, cuya vida supera cualquier guión de fantasía que se pudiera escribir.

 

La afrenta

Apenas el pasado 11 de julio del 2015 se había dado a conocer del escape del narcotraficante del Penal de Máxima Seguridad del Altiplano, ubicado en Almoloya, Estado de México, que indiscutiblemente ha significado el mayor golpe a la credibilidad de las instituciones mexicanas y que a nivel internacional exhibió la corrupción tan grande que existe en el sistema penitenciario mexicano, al mostrar el poder corruptor del narcotráfico.

La huida de Guzmán Loera por segunda ocasión tomó fuera de base al gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, cuya noticia se divulgó cuando éste viajaba de la Ciudad de México a París para participar en el magno evento del desfile Militar Conmemorativo del Día Internacional de Francia, teniendo a México como invitado de honor.

La noticia dominante ya no sería el mensaje del Presidente Mexicano desde París en el que se pretendía destacar el relanzamiento de México en el contexto internacional con sus reformas estructurales; era «El Chapo» el que imponía su agenda al Gobierno de México obligando a nuestro Presidente a lamentar este golpe criminal a las instituciones mexicanas, que aparecían como gobierno de papel, incapaz de castigar a los criminales.

La exigencia de la opinión pública y de las diversas fuerzas políticas era la renuncia del responsable de la política interior de México, que incluye su sistema de seguridad nacional, Miguel Ángel Osorio Chong, quien también fue tomado por sorpresa, pues contra la costumbre, también había hecho su viaje a París para acompañar al presidente Peña Nieto. No fue así. El político hidalguense se mantuvo contra viento y marea, sacrificando a Monte Alejandro Rubido, Comisionado de Seguridad.

Desgastado y destruido su sueño de ser candidato presidencial en el 2018 por el Partido Revolucionario Institucional, Osorio Chong siguió como el brazo político operador del gobierno del presidente Peña Nieto.

Y cuando pocos o nadie esperaba la captura de «El Chapo», en este arranque de nuevo año, de pronto la Diosa Fortuna se hace presente y viene a inyectarle oxígeno a un gobierno tan criticado, ávido de credibilidad y al que se le ha cuestionado su capacidad para dirigir el país.

Esta detención se da como resultado de un trabajo de inteligencia de las fuerzas de seguridad del Gobierno Mexicano en el que la Secretaría de la Marina se vuelve a colocar la estrellita. Y al parecer, conforme a las versiones que ha dado a conocer la titular de la Procuraduría General de la República, Arely Gómez, la alerta se dio cuando descubren que Joaquín Guzmán, empoderado de más, traía ya la idea de que se filmara una película sobre su vida, empezando a contactarse por medio de sus abogados con gente de la industria cinematográfica. O sea, el ego y la vanidad siempre están presentes en los personajes del poder, del que no pudo sustraerse «El Chapo».

La recaptura de El Chapo Guzmán significa un gran golpe para el Gobierno de México, hay que subrayarlo, y da ánimo para pensar que se puede construir un futuro diferente, frente al desánimo, escepticismo y pérdida de credibilidad que viven las instituciones mexicanas en estos tiempos de redes sociales, donde todos pueden opinar.

Ahora seguramente el tema que se discutirá es sobre si debe ser o no extraditado Joaquín Guzmán Loera a los Estados Unidos. Pero por lo pronto, el gobierno de Peña Nieto inicia bien el año con este golpe policiaco-mediático.

Correo electrónico: gabriel.ibarrabourjac@gmail.com