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LOS HOMBRES DEL PODER: EL JUICIO CONTRA CALDERÓN

LOS HOMBRES DEL PODER: EL JUICIO CONTRA CALDERÓN

Dic 3, 2011

¿Cómo va a terminar su sexenio el Presidente Felipe Calderón Hinojosa? ¿Se le reconocerá el valor de haberle declarado la guerra a los cárteles del narcotráfico o se le juzgará por los pobres resultados y la violencia que ha distinguido a su gobierno?

 

Al iniciar su sexto año de gobierno el político michoacano recibe las primeras señales de lo que le tocará enfrentar en el futuro, ya desprovisto de la protección que significa la figura presidencial, para pasar a convertirse en un ex, ya sin el aparato que representa el ser el jefe de las instituciones.

 

Calderón y sus colaboradores responsables de la seguridad del Gobierno Federal enfrentan la acusación por delitos de guerra o lesa humanidad que han llevado hasta la Corte Penal Internacional de La Haya un joven abogado apoyado en cuando menos 23 mil firmas que al margen de que proceda o no, se advierte que su futuro no será muy halagüeño por la andanada que viene en su contra por parte de grupos civiles a los que se le unirán seguramente organizaciones y dirigentes políticos.

 

La denuncia por sí misma cuando se dio a conocer fue prácticamente ignorada por los grandes medios que suelen marcar la agenda del país junto con el Gobierno, como son Televisa, TV Azteca, El Universal, Reforma y Milenio en las principales cadenas radiofónicas de noticieros.

 

Fue el Diario La Jornada la que desplegó como noticia principal de la acusación contra el Presidente Calderón, mientras los grandes medios la ignoraron. Las redes sociales fueron las que le dieron amplia difusión y en los diarios del sábado y domingo 26 y 27 de noviembre en la mayoría ni se publicó.

 

La acusación adquirió relevancia con la respuesta que dio Los Pinos y el amago de la defensa jurídica que haría Calderón contra sus supuestos calumniadores. Hagan de cuenta que agitaron el avispero y la consecuencia fue que el tema asumiera relevancia para convertirse en un asunto de debate público.

 

No veo al Presidente Felipe Calderón como un genocida, sin embargo, no se puede negar que durante su gobierno los cuerpos policiacos y de seguridad que participan en la lucha anticrimen sí han pisoteado y violado los derechos humanos. Y no se trata de hechos aislados. Son cientos los casos que se han documentado y existen miles de denuncias. Por parte de los responsables de la procuración de justicia y aquellos mandos cuyos subalternos han incurrido en delitos su posición es minimizar el problema, pero son tantos casos que es imposible que se puedan tapar y esconder.

 

Se ha dicho que el Presidente Calderón no se le puede comparar con gobernantes sátrapas o asesinos, porque ven imposible que él haya ordenado que las fuerzas de seguridad del Estado violen sistemáticamente el Estado de Derecho en la lucha contra los grupos criminales, pero la indolencia y la pasividad cuando se tiene un cargo tan alto no lo exime de responsabilidad, cuando el aparato del Estado se convierte en protector.

 

Los detractores de Calderón consideran que como jefe de Estado ha permitido la violación a los derechos humanos y no ha mostrado voluntad de castigos ejemplares a los violadores de los mismos. Es más, le han solicitado protección para defensores de derechos humanos de viva voz, como el caso del activista Nepomuceno Moreno Núñez asesinado en Hermosillo la pasada semana y que le había pedido de viva voz a Calderón en Los Pinos dicha protección, como parte de los diálogos del Movimiento por la Paz, la Dignidad y la Justicia que dirige Javier Sicilia.

 

Al Presidente le echan en cara su indolencia y el poco interés que ha mostrado en estos temas de brindar protección a quienes defienden los derechos humanos y que están amenazados por grupos criminales. Su atención, energía y coraje la ha centrado en acabar y destruir a los cárteles, y su lógica bien puede ser que “el fin justifica los medios… y el daño colateral que ello signifique”.

 

Después de que termine su gobierno Felipe Calderón tendrá que dar otras batallas. Por un lado enfrentar a los grupos que lo ven corresponsable de la violencia y las muertes de los inocentes que esta guerra ha generado, así como los miles de desaparecidos cuyos familiares gritan y exigen justicia por todos los rumbos del país.

En el caso de que el futuro Presidente de México no sea del PAN, como todo parece indicar que así acontecerá, frente a un reclamo popular de que Calderón sea juzgado, no se advierte que exista voluntad política de que reciba protección. El futuro de Felipe Calderón puede ser del cielo al infierno y más si persiste en su actitud de obstaculizar que se dé la alternancia política, actuando como un presidente demócrata, más que como presidente de Acción Nacional, como se lo han echado en cara.

 

Se agradecen sus comentarios a: gabriel.ibarrabourjac@gmail.com