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LOS HOMBRES DEL PODER | Las cartas del PRI: ¿Meade y Ochoa?

LOS HOMBRES DEL PODER | Las cartas del PRI: ¿Meade y Ochoa?

Ago 27, 2016

Está visto que las elecciones del 2018 será de tercios, el Partido Acción Nacional se ganó un lugar en butaca VIP, junto con el PRI y Morena en primera fila, con seria posibilidad de regresar a Los Pinos, pero todo dependerá de cómo procesen la decisión interna, si las luchas fratricidas no dejan daños mayores. Son tres los aspirantes que tiene el PAN y dos son muy fuertes como su actual dirigente, el joven Ricardo Anaya y la esposa del expresidente Felipe Calderón, Margarita Zavala.

Afuera, pareciera que Margarita Zavala es la que trae mayor simpatía, pero Anaya de todos los aspirantes es el que mejor podría conectar con un nuevo sector de ciudadanos jóvenes que se convertirán en una fuerza importante en las elecciones del 2018, como lo representan esos 14 millones de jóvenes votantes a los que López Obrador, Osorio Chong y Margarita Zavala poco les podrían decir por su edad.

El que ya tiene boleto para correr en la carrera del 2018 es el tabasqueño Andrés Manuel López Obrador, quien por tercera vez tratará de ser Presidente de México. Su gran problema lo representa la polarización que sus posturas rígidas provocan con sus declaraciones maniqueas de que los que no piensan como él forman parte de la mafia del poder.

La carencia de flexibilidad se convierte en un gran dique para que AMLO no logre construir una mayoría que en el actual escenario de México podría ser una alternativa, como lo fue en Brasil Inacio «Lula» da Silva que después de tanto correr por la izquierda, logró moderar sus posiciones y acercarse al centro. Y los ciudadanos le dieron su confianza.
¿Meade u Ochoa?

En el caso del PRI, el ejercicio del gobierno ha ido devorando a los hombres fuertes del equipo peñista y que hace cuatro años se proyectaban como los grandes personajes que podrían tener el talante para darle sustancia a un gobierno que mucho prometía, después de 12 años de haber estado fuera del ejercicio del poder.

El primer año fue de muy buena cosecha política cuando el presidente Enrique Peña Nieto sorprende con acciones audaces e inteligentes que logran construir los consensos políticos que permitieron las reformas constitucionales tan necesarias para impulsar el crecimiento y desarrollo de México.

Como una orquesta que toca por nota, así se vio el equipo de gobierno encabezado por el mexiquense, haciendo abrigar esperanzas que había llegado al gobierno de México un grupo político talentoso con la capacidad de trasladar a la Nación a otras alturas con proyectos que nos llevaran a dar el estirón para ser un país con mejores niveles de desarrollo social y que contáramos con los recursos y herramientas para ganarle la batalla a la pobreza y la marginación.

Los errores en la acción de gobierno empezaron a hacerse presentes (desaparecidos de Ayotzinapa y el caso de tráfico de influencia en el caso «Casa Blanca») minaron la confianza y la credibilidad entre los ciudadanos hacia este gobierno e inició el declive de un equipo que había hecho sentir que había llegado el momento de México y podrían cambiar la historia de desencantos y frustraciones.

Los dos pilares de este gobierno, el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong y el responsable de la Secretaría de Hacienda, Luis Videgaray, sufrieron el desgaste del gobierno y costo de las reformas, por lo que prácticamente se les ve con posibilidades mínimas para convertirse en el abanderado presidencial del PRI.

Dos opciones se ven para la candidatura del PRI en las actuales circunstancias: el Plan A, sería el secretario de Desarrollo Social (Sedesol), José Antonio Meade, quien tiene el currículum más completo, cuatro carteras al frente (Secretario de Minas y Energía y titular de Hacienda durante el gobierno del presidente Felipe Calderón, y canciller con Enrique Peña Nieto y actual titular de Sedesol). En el contexto de la globalización José Antonio Meade es el idóneo, pero su problema es cómo hacer click con los ciudadanos de a pie, los pobres.

Y la segunda alternativa política que tienen Los Pinos es Enrique Ochoa Reza, exdirector de la CFE y totalmente desconocido para el mundo político hasta hace tres meses, una carta con la que sorprendió el presidente Peña Nieto como jefe máximo del PRI al sacárselo de la manga y darle esta responsabilidad de presidir al Revolucionario Institucional, después de la pertinente renuncia del sonorense Manlio Fabio Beltrones, quien con dignidad asumió la parte de responsabilidad en la derrota del 5 de junio en 7 estados del país.

A Ochoa se le reconoce capacidad, inteligencia y talento para el debate político, sin que se le pueda descalificar por su pasado político o que lo tilden como beneficiario de la partidocracia.

En el PRI no hay aún definiciones, por lo que pueden anotar al presidente de este partido como un posible prospecto para convertirse en candidato presidencial.

Correo electrónico: Gabriel.ibarrabourjac@gmail.com
Twitter: @bourjack