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LOS HOMBRES DEL PODER | Preso predicador anticorrupción

LOS HOMBRES DEL PODER |  Preso predicador anticorrupción

Oct 24, 2015

Al predicador contra la corrupción le salió cola. Es el triste caso de César Coll Carabias, quien junto con su esposa Maribel Alfeirán, llegaron al poder en Guadalajara allá por 1995, al lado de Alberto Cárdenas, quien ganara la gubernatura y precisamente la narrativa de Coll se centraba en señalar a los «gobiernos corruptos del PRI».

Con el triunfo de César Coll Carabias en las elecciones para presidente municipal, llegó también al gobierno su esposa Maribel, quien alcanzara notoriedad dos años atrás, cuando hablara al término de una manifestación en la Plaza de la Liberación en un mitin y a nombre de la sociedad civil que reclamaba al gobierno garantías a los ciudadanos de seguridad ante los ataques violentos registrados en el Aeropuerto Internacional de Guadalajara y en el que fuera acribillado el cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo.

En aquella marcha participó el entonces gobernador interino del Estado, Carlos Rivera Aceves.

Teniendo como fondo el Teatro Degollado, que estaba a sus espaldas, desde un templete Maribel que ya hacía activismo a favor de su esposo entre la sociedad, pronunciaría un discurso incendiario con fuerte dosis de reclamo al gobierno priista. Con dureza fustigó a los funcionarios corruptos. Alguien llegó a comentar: ¡Miren, allí tenemos a la Juana de Arco Mexicana del Siglo XX!

Con una visión maniquea del ejercicio del gobierno, César Coll pasó sin pena ni gloria por la presidencia municipal de Guadalajara. Lo más notable del gobierno que encabezó fueron sus constantes choques con los vendedores ambulantes a los que les echó la policía con los perros por delante, como una forma de reprimir sus manifestaciones.

Dicen que el poder corrompe y es el caso de la familia Coll-Alfeirán. En sus encargos no han sido precisamente muy pulcros y escrupulosos en el manejo de los recursos públicos que les encomendaron. Dicen que en los pequeños detalles se aparece el diablo y fue el caso del pasto de jardín que se robaron de los viveros de Parques y Jardines de Guadalajara para colocarlos en el césped de su casa en Naciones Unidas. Esto sucedió como alcalde, conforme lo documentaron en aquel entonces Televisa y Ocho Columnas.

Al término de la gestión municipal de César Coll en Guadalajara, saldrían a relucir ante la opinión pública los abusos, excesos y corruptelas que cometería la señora Alfeirán como presidente del DIF Guadalajara. Varios millones de pesos gastaría en viajes al extranjero, en particular un traslado a Israel que nada tenía que ver con los programas sociales de ayuda a los viejitos o de atención a la niñez que por su condición económica o de desamparo requiere de este tipo de ayudas asistenciales del gobierno.

La señora pudo haber sido sancionada, conforme las pruebas aportadas por el gobierno del entonces presidente municipal, Francisco Ramírez Acuña, pero el voto de Raúl Padilla y del PRD la salvó de que cuando menos devolviera ese dinero a las arcas públicas. El suceso simplemente quedó para el anecdotario y que los periodistas lo podamos recordar en un día como hoy que es detenido el ingeniero Coll.

 

¿Justicia selectiva?

Se ha cuestionado en redes sociales a la Fiscalía General del Estado por la detención de César Coll, realizada la mañana del pasado viernes, cuando el hecho mediático dominante lo significaba la llegada a costas jaliscienses del huracán Patricia. Pues a las 7:30 de la mañana fue ejecutada la orden de aprehensión girada en su contra, la cual la calificó inicialmente de una arbitrariedad porque estaba amparado, como lo expresó. Sin embargo, los abogados de la Fiscalía le señalaron que esa suspensión no procedía contra esta acción de la justicia. Amigos de Coll, como Javier Soto Varela, expresaron su malestar al calificar esta acción como «una huizachada de estado, porque Coll no fue avisado por la Auditoría Superior para subsanar cuentas (…) Conozco a César, es honesto, lo mejor que he conocido», expresó.

Por su parte, Marco Sifuentes escribiría: «No creo que César Coll sea delincuente, me indigna la justicia selectiva y más cuando hay muchos que tienen cuentas pendientes y andan como si nada».

Y a la pregunta de justicia selectiva, en efecto así es, porque la verdad es que hay grandes saqueadores del dinero público durante el pasado sexenio. Simplemente veamos el caso de Chalacatepec, el de los Juegos Panamericanos y la construcción de la Ciudad Judicial, donde se embolsaron cientos de millones de pesos.

A Coll Carabias se le acusa de aprovechamiento indebido de atribuciones y facultades como titular de la Comisión Estatal de Agua (CEA) al otorgar dos contratos a empresas de manera indebida, asignándoles diversos proyectos por 2 millones 827 mil pesos y 335 mil pesos.

Coll, junto con Daniel Ituarte, se convierten en los personajes tristemente célebres del doble discurso y así es como pasan a la historia.

Correo electrónico: gabriel.ibarrabourjac@gmail.com