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LOS HOMBRES DEL PODER: Un pacto útil

LOS HOMBRES DEL PODER: Un pacto útil

Dic 28, 2013

Por Gabriel Ibarra Bourjac —

ENRIQUE PEÑA NIETO HA TENIDO LA APERTURA Y SENSIBILIDAD DE SABER ESCUCHAR Y PODER ASÍ CONSTRUIR EN CONJUNTO UNA AGENDA DE 95 PUNTOS, QUE DIO VIDA AL PACTO POR MÉXICO QUE AL PASO DE UN AÑO VEMOS SUS RESULTADOS. SE LOGRARON APROBAR 10 REFORMAS CONSTITUCIONALES EN LAS QUE DESTACAN CUATRO FUNDAMENTALMENTE: LA EDUCATIVA, LA DE TELECOMUNICACIONES, LA LABORAL, LA HACENDARIA Y LA LLAMADA MADRE DE TODAS LAS REFORMAS, LA ENERGÉTICA.

El problema de fondo que ha vivido México durante los gobiernos de la alternancia ha sido la polarización y la incapacidad de construcción de acuerdos. Intereses creados, visiones conservadoras y dogmáticas son obstáculos que los últimos gobiernos no pudieron resolver.

Las administraciones de los presidentes Vicente Fox y Felipe Calderón no lograron superar esa complejidad. La falta de visión del guanajuatense, desaprovechó la oportunidad histórica de impulsar proyectos transformadores. Argumentos se podrán dar muchos sobre el por qué no se hizo, pero al final de cuentas lo que importan son los resultados. Simplemente las cosas se hacen o no se hacen. Punto.

El presidente Felipe Calderón perdió la visión del bosque cuando decidió convertir su gobierno en monotemático y que el tema de la guerra contra el narcotráfico dominara su agenda. Poco pudo hacer para la transformación del país. Tuvo la oportunidad histórica de cambiar la historia de México. No pudo. Su obsesión por la seguridad le robó su energía y la consumió su tiempo.

Regresa el PRI al gobierno y son los partidos de oposición los que lanzan la iniciativa del Pacto por México. Es el PRD con el sonorense de Jesús Zambrano a la cabeza el que da el primer paso. Se logra convencer al presidente del PAN, Gustavo Madero que se sume. El Presidente Enrique Peña Nieto tuvo la inteligencia y la sensibilidad para entender la trascendencia de construir un gran acuerdo que se denominó Pacto por México y que tan bien operó quien sería su secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong y de Hacienda, Luis Videgaray.

Al tomar posesión Peña Nieto anunció un gobierno de transformación de México, teniendo como eje el Pacto. Ya estaban amarrados los acuerdos. Y el tino fue la participación de los presidentes de los tres partidos que tienen más del 90 por ciento de la representación en el Congreso de la Unión. Se logró así un Pacto sin camisa de fuerza, sin dogmatismo con las aportaciones de estos actores políticos.

Mucho tuvo que ver, por un lado el liderazgo indiscutible del Presidente Peña Nieto en el PRI y su visión de gobierno de centro que ha permitido que el Pacto por México pueda contar con un engranaje que funcione. La coronación del Pacto por México sin duda se dio en esos 120 días que anunció el Presidente que serían claves para el futuro de México y lo que se decidiera vendría a cambiar su historia.

En efecto en esos tres meses se lograron tres grandes reformas en las que las tres fuerzas políticas ganaron: Ganó el PRD con la reforma hacendaria; ganó el PAN con la Reforma Energética y político-electoral, y ganó el PRI y el gobierno de Peña Nieto en conjunto.

Ahora esperamos que gane México y que salga de ese crecimiento mediocre de su economía que ha registrado durante los últimos 25 años y que no ha rebasado de un crecimiento anual del 2 por ciento en conjunto, cuya consecuencia se manifiesta en una pobreza creciente cuantitativamente y que alcanza los 54 millones de habitantes.

LOS HOMBRES CLAVES

Hay que decir que el compromiso y el carácter de Jesús Zambrano y Gustavo Madero fueron fundamentales para sacar adelante el programa de gobierno de 95 puntos que se traducen fundamentalmente en las reformas. En el camino se dieron fuertes jaloneos al interior y exterior de los partidos, como cuando se tocó el tema de política hacendaria y social, que el Gobierno priísta le compró al perredismo, traducido en que paguen más impuestos los que más ganan y que deberá materializarse en dos programas sociales trascendentes: Pensión universal y seguro de desempleo. Fue el PAN el que rechaza esa reforma por considerarla populista y un retroceso que representaba un castigo para el sector empresarial y la clase media, a los que se les imponía una mayor carga fiscal.

Después sería el PRD y la izquierda la que se opondrían a la Reforma Energética. La gran ventaja política de Peña Nieto estribó en que no traía el exceso de equipaje del priísmo del pasado. El haber estado fuera del gobierno durante 12 años ayudó a que las cosas se facilitaran.

En un balance del primer año el resultado es positivo en el campo político como se puede ver por las reformas alcanzadas. Al gobierno de Peña Nieto le han dado las bases para impulse un gobierno que se ha ofrecido que será el motor del despegue de México. El tiempo nos dirá si se hizo lo correcto o nos volvimos a equivocar en la búsqueda de construir un mejor país. La transformación de México se debe ver a mediano y largo plazo en los próximos cinco y 10 años.

Correo electrónico: Gabriel.ibarrabourjac@gmail.com

El problema de fondo que ha vivido México durante los gobiernos de la alternancia ha sido la polarización y la incapacidad de construcción de acuerdos. Intereses creados, visiones conservadoras y dogmáticas son obstáculos que los últimos gobiernos no pudieron resolver.

Las administraciones de los presidentes Vicente Fox y Felipe Calderón no lograron superar esa complejidad. La falta de visión del guanajuatense, desaprovechó la oportunidad histórica de impulsar proyectos transformadores. Argumentos se podrán dar muchos sobre el por qué no se hizo, pero al final de cuentas lo que importan son los resultados. Simplemente las cosas se hacen o no se hacen. Punto.

El presidente Felipe Calderón perdió la visión del bosque cuando decidió convertir su gobierno en monotemático y que el tema de la guerra contra el narcotráfico dominara su agenda. Poco pudo hacer para la transformación del país. Tuvo la oportunidad histórica de cambiar la historia de México. No pudo. Su obsesión por la seguridad le robó su energía y la consumió su tiempo.

Regresa el PRI al gobierno y son los partidos de oposición los que lanzan la iniciativa del Pacto por México. Es el PRD con el sonorense de Jesús Zambrano a la cabeza el que da el primer paso. Se logra convencer al presidente del PAN, Gustavo Madero que se sume. El Presidente Enrique Peña Nieto tuvo la inteligencia y la sensibilidad para entender la trascendencia de construir un gran acuerdo que se denominó Pacto por México y que tan bien operó quien sería su secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong y de Hacienda, Luis Videgaray.

Al tomar posesión Peña Nieto anunció un gobierno de transformación de México, teniendo como eje el Pacto. Ya estaban amarrados los acuerdos. Y el tino fue la participación de los presidentes de los tres partidos que tienen más del 90 por ciento de la representación en el Congreso de la Unión. Se logró así un Pacto sin camisa de fuerza, sin dogmatismo con las aportaciones de estos actores políticos.

Mucho tuvo que ver, por un lado el liderazgo indiscutible del Presidente Peña Nieto en el PRI y su visión de gobierno de centro que ha permitido que el Pacto por México pueda contar con un engranaje que funcione. La coronación del Pacto por México sin duda se dio en esos 120 días que anunció el Presidente que serían claves para el futuro de México y lo que se decidiera vendría a cambiar su historia.

En efecto en esos tres meses se lograron tres grandes reformas en las que las tres fuerzas políticas ganaron: Ganó el PRD con la reforma hacendaria; ganó el PAN con la Reforma Energética y político-electoral, y ganó el PRI y el gobierno de Peña Nieto en conjunto.

Ahora esperamos que gane México y que salga de ese crecimiento mediocre de su economía que ha registrado durante los últimos 25 años y que no ha rebasado de un crecimiento anual del 2 por ciento en conjunto, cuya consecuencia se manifiesta en una pobreza creciente cuantitativamente y que alcanza los 54 millones de habitantes.

LOS HOMBRES CLAVES

Hay que decir que el compromiso y el carácter de Jesús Zambrano y Gustavo Madero fueron fundamentales para sacar adelante el programa de gobierno de 95 puntos que se traducen fundamentalmente en las reformas. En el camino se dieron fuertes jaloneos al interior y exterior de los partidos, como cuando se tocó el tema de política hacendaria y social, que el Gobierno priísta le compró al perredismo, traducido en que paguen más impuestos los que más ganan y que deberá materializarse en dos programas sociales trascendentes: Pensión universal y seguro de desempleo. Fue el PAN el que rechaza esa reforma por considerarla populista y un retroceso que representaba un castigo para el sector empresarial y la clase media, a los que se les imponía una mayor carga fiscal.

Después sería el PRD y la izquierda la que se opondrían a la Reforma Energética. La gran ventaja política de Peña Nieto estribó en que no traía el exceso de equipaje del priísmo del pasado. El haber estado fuera del gobierno durante 12 años ayudó a que las cosas se facilitaran.

En un balance del primer año el resultado es positivo en el campo político como se puede ver por las reformas alcanzadas. Al gobierno de Peña Nieto le han dado las bases para impulse un gobierno que se ha ofrecido que será el motor del despegue de México. El tiempo nos dirá si se hizo lo correcto o nos volvimos a equivocar en la búsqueda de construir un mejor país. La transformación de México se debe ver a mediano y largo plazo en los próximos cinco y 10 años.

Correo electrónico: Gabriel.ibarrabourjac@gmail.com