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Los juguetes de la OTAN

unque en esta ocasión no nos ocuparemos de hacer un análisis histórico-estratégico de la OTAN1 (Organización del Tratado del Atlántico Norte) sí hablaremos acerca de su protagónico papel actual en el devenir histórico de la nueva conformación geoestratégica mundial (NWO).
Si bien la reciente intervención armada a Libia fue iniciada por Francia y seguida por Estados Unidos y Gran Bretaña, quienes realmente estuvieron prestos a la ocupación del país de Muammar Gaddafi fue la OTAN. Ya semanas –incluso meses– antes de iniciar el conflicto civil en el país norafricano, había un gran movimiento de las tropas de la organización atlantista y es que, en la evolución de las inconformidades de la población árabe que se han ido convirtiendo en protestas y luchas sociales en contra de regímenes “títeres” de los gobiernos imperialistas, en esa medida la presencia militar coercitiva de la OTAN se ha ido desplegando estratégicamente por el norte de África, Europa del Este, Medio Oriente y cerca de la frontera del bloque asiático.

Recordemos que prácticamente todos los miembros de la Unión Europea (UE) al irse incorporando a esta comunidad económico-política-militar también se han comprometido a formar parte de la OTAN y aportar no sólo recursos económicos, sino humanos (tropas) para la “defensa de los intereses e integridad” de los países miembros; es digamos, darles un cheque en blanco a quienes están detrás de la conformación de tales organismos multinacionales o mejor dicho, firmar un pacto con el diablo en el que prácticamente sus almas quedan comprometidas, algo bastante similar a lo que Dante presenció en la visita guiada por Virgilio a los nueve círculos del Averno –donde la mayoría de los dirigentes mundiales tienen asegurado un lugar privilegiado, con la asiduidad acostumbrada– sólo que en esta Divina Comedia no se vislumbra el Paraíso, aunque para algunos de los actores de reparto, el Purgatorio está ya a unos pasos, véase el caso del defenestrado ex presidente egipcio Hosni Mubarak –por estos días achacoso del miocardio– que enfrenta la posibilidad de ser sometido a la pena de muerte si es que se comprueba que fue responsable de los actos de represión en los recientes sucesos en Egipto, en los que perdieron la vida centenares de personas al manifestarse en contra de las exiguas condiciones de vida de los habitantes del país árabe –en la práctica con la inversión de los papeles judeo-árabes– de las famosas pirámides de Guiza.

Así, las tropas multiétnicas de la OTAN se aprestan a dar una ejemplar lección a Libia y a su dirigente, a quienes el triunvirato perpetrador (Francia, Estados Unidos y Gran Bretaña) de la canallada asesina en contra del inocente pueblo libio, le han pasado ya la estafeta. Sólo esperan que –según ellos– se apruebe y dé el visto bueno desde la sede de la ONU para iniciar la ofensiva armada en la que, seguramente con toda la saña acostumbrada, usarán todos sus artilugios lúdico-bélicos de última generación –además de tener la ocasión para testear lo más reciente state-of-the-art salido del complejo financierista-militar norteamericano– para “liberar” de su “opresor tiránico” sin demora al pueblo con el más alto índice de nivel de vida en toda la Unión Africana… qué cosas… ¿no?

Algunos de los “juguetitos” preferidos de la organización atlantista anglosajona son con los que se inició el ataque a las tropas libias leales a Gaddafi las pasadas semanas, los misiles crucero Tomahawk, que, además de llevar su aniquilante carga explosiva, son fabricados con uranio empobrecido, una letal combinación que tiene efectos devastadores tanto en el momento mismo del impacto como a largo plazo.

En un reciente informe del doctor Massimo Zucchetti (profesor-investigador en materia nuclear del Instituto Politécnico de Turín y una autoridad mundial en el tema) afirma que el supuesto bombardeo “humanitario” al que fue sometida la población libia, matará a miles de civiles en los próximos años, víctimas de los padecimientos propios –diversos tipos de cánceres en su mayoría– generados por la contaminación con el uranio empobrecido utilizado en los war-toys Tomahawk.

La utilización del uranio empobrecido resulta altamente rentable porque, además de lo letal en sus efectos a largo plazo –debido al efecto radiactivo– su costo de producción es sumamente bajo –a razón de 2 dólares el kilogramo– y por sus características físicas específicas, particularmente por su densidad (magnitud que expresa la relación entre la masa y el volumen de un cuerpo) –que lo hace sumamente penetrante– son las razones más que perfectas para su utilización en la industria militar.

El uranio, combinado con titanio, crea una aleación extremadamente fuerte (material del que están hechos los Tomahawk), capaz de penetrar blindajes tanto de inmuebles como de objetos móviles. Esta combinación genera otra importante propiedad en dicho armamento al tener una doble función, por un lado la potenciación del poder de penetración y, al hacerlo con mayor profusión, a la salida del proyectil del otro lado del objeto penetrado, el uranio genera un alto grado de piroforicidad, que es la particularidad de ciertos materiales –como los metales– de crear chispas incandescentes cuando entran en contacto con algún agente catalizador o bien al momento de impactar contra algún otro material que, por su dureza, provoque en el pirofórico está dispersión de microscópicas partículas que se disipan por el aire.

El uranio empobrecido para materiales bélicos se ha venido utilizando desde la primera guerra del Golfo Pérsico, en 1991; más tarde durante otros bombardeos de la OTAN/ONU, como en la República Serbia de Bosnia, en 1995; contra Yugoslavia en la primavera de 1999; y más recientemente en los ataques contra Irak y Afganistán entre otros, amén del actual en Libia.

Lo peligroso que resulta el manejo y contacto con el uranio empobrecido se atestigua, por ejemplo, en los manuales entregados a personal militar como el de Kosovo, que incluía recomendaciones a seguirse al pie de la letra. Entre otras advertencias dice lo siguiente: “Evítese todo artefacto o material que usted sospeche que pueda haber sido alcanzado por municiones que contengan uranio empobrecido o por misiles crucero Tomahawk. No recoja o coleccione municiones de uranio empobrecido encontradas en el terreno. Informe inmediatamente a su puesto de mando sobre el área que usted estima que pueda estar contaminada. Donde quiera que usted se encuentre, delimite la zona contaminada con cualquier material encontrado en el lugar. Si se encuentra usted en una zona contaminada póngase, como mínimo, la máscara y los guantes protectores. Aplique la mejor higiene personal. Lave frecuentemente su cuerpo y su ropa”,… y esto, es sólo un botón de muestra de los juguetes de la OTAN.

albertogomez.consultor@gmail.com

1La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), en inglés: North Atlantic Treaty Organization, NATO; en francés: Organisation du traité de l’Atlantique Nord, OTAN, es una organización internacional política y militar creada como resultado de las negociaciones entre los signatarios del Tratado de Bruselas de 1948 (Bélgica, Francia, Luxemburgo, Países Bajos y el Reino Unido), Estados Unidos y Canadá, así como otros cinco países de Europa Occidental invitados a participar (Dinamarca, Italia, Islandia, Noruega y Portugal), con el objetivo de organizar Europa ante la amenaza de la Unión Soviética después de la Segunda Guerra Mundial, que constituyó una organización paralela al Pacto de Varsovia. La sede de la OTAN se encuentra en Bruselas y la de su comando militar (SHAPE) en Mons, Bélgica. Mediante los medios logísticos de los países aliados, la OTAN cohesiona y organiza los países aliados en materia política, económica y militar. El secretario general electo es Anders Fogh Rasmussen, primer ministro de Dinamarca desde 2001 hasta 2009. Éste fue elegido el sábado 4 de abril del 2009 durante la cumbre del 60 aniversario de esta organización y tomó posesión el primero de agosto del mismo año.

Los países miembros de la OTAN son en la actualidad: Albania, Alemania, Bélgica, Bulgaria, Canadá, Croacia, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, España, Estados Unidos, Estonia, Francia, Grecia, Hungría, Islandia, Italia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Noruega, Países Bajos (Holanda), Polonia, Portugal, Reino Unido, República, Checa, Rumania, Turquía.