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LUCHAS SOCIALES: Buenas intenciones

LUCHAS SOCIALES: Buenas intenciones

Nov 16, 2013

Por Mónica Ortiz —-

“Lo que de raíz se aprende nunca del todo se olvida”.

Séneca

En la política pública y gubernamental los contextos que provocan hartazgo y decepción en el ciudadano son la corrupción, la simulación, el enriquecimiento, el abuso de poder y el nepotismo, catalogados como faltas capitales, sin embrago la tibieza y la falta de voluntad política cuando se nota a leguas que está trabada en los grupos de poder también son situaciones nefastas.

El Ayuntamiento de Guadalajara tambalea por un escándalo que parece no tener fin, el caso de Elisa Ayón vino a modificar la percepción natural hacia quien nos gobierna en el municipio de Guadalajara, llevándose entre los supuestos a su partido y en general a todo aquello que se nombre gobierno, hoy se busca al “Patrón”, al delator, al actor intelectual y a todos los nexos posibles con la vergonzosa situación.

La sociedad lo percibe distinto a la clase política, mientras los reales patrones los ciudadanos mueven la cabeza al escuchar o leer cada nota relacionada, reflexionan sobre la confianza que brindaron y experimentan un estado de intranquilidad, es obvio que el Ayuntamiento de Guadalajara tiene una crisis al interior que se ve reflejada en la desconfianza y el malestar de sus gobernados. Toda clase política busca culpables, relación, supuestos y motivos en un asunto que por lógica rompió en un momento preciso para dejar vulnerable al ayuntamiento, pretendiendo, la casi adelantada pérdida del municipio al PRI.

Trascendental es que con buenas intenciones y actitud receptiva no se puede gobernar, ni el mayor ni el menor de los municipios, hoy lo vemos en el alcalde de Guadalajara ingeniero Ramiro Hernández, es posible que cuando la oposición centró la mira y tiro del gatillo, sabían y valoraban la caída del PRI en Guadalajara, consecuencia, la gobernabilidad está apaleada, alguien lo decía en campaña, “no es lo mismo saber legislar que saber gobernar”.

La gran diferencia está tal vez en que es más fácil frustrar las acciones y omisiones del Congreso del Estado sin que les pasa nada, ni se inmutan, se disculpan, se hacen que la virgen les habla y listo “a otra cosa mariposa”, su función es legislar no gobernar, razón por la cual el impacto es distinto aunque no deja de ser grave, los golpes mediáticos y los escándalos saben diferente, quizás no existe la directa cercanía con los ciudadanos, las funciones y atribuciones son otras.

Delicado saber que la posición usa a la sociedad para logar objetivos sin evaluar que también representan y llevan la responsabilidad cuando pretende desestabilizar como aplanadora, está en el ciudadano también medir la importancia de las repercusiones sociales en el entorno, se aplaude claro, que caigan los que nos ven la cara, haciéndose ricos y poderoso con puestos públicos, que se destapen todos, pero también se debe valorar a conciencia las maquinaciones de la oposición que indiscutiblemente son también disimuladas.

Recordemos que los que se supone destaparon el escándalo, en algún tiempo determinado de la política fueron del mismo grupo y trabajaron juntos, Salvador Caro, Enrique Alfaro, Enrique Ibarra junto con Elisa Ayón, compartieron ideales, estrategias y trabajo político, lo raro es que sólo había una manzana podrida, los demás sólo sabían Dónde, Cómo y Cuándo.

Vamos entendiendo que en las guerras los civiles son los menos importantes y las batallas son estratégicas, lástima que ni los unos ni los otros supieron operar políticamente, en la búsqueda y defensa dejen de hacer lo más importante su chamba de ayuntamiento, hoy la oposición a cargo de los regidores anda ocupadita en tumbar monitos y los servidores públicos en esquivar los golpes y nosotros aquí con la pena ajena a cuestas.

One comment

  1. marco gonzalez /

    Yo no quisiera a Elisa Ayon de maestra, igual te pide mochada del lunche pal jefe