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LUCHAS SOCIALES: Cultura laboral

LUCHAS SOCIALES: Cultura laboral

Mar 22, 2014

Por Mónica Ortiz —-

“Aceptar nuestra vulnerabilidad en lugar de tratar de ocultarla es la mejor manera de adaptarse a la realidad”. 
David Viscott

El tema laboral ya es uno de los grandes inconvenientes en el Estado, tiene su raíz en la ausencia de la cultura y el conocimiento básico de los derechos de los trabajadores y las obligaciones de los patrones. En todos los ámbitos desde la administración pública hasta el sector privado, podemos enunciar una gran cantidad de problemáticas y situaciones que chocan de lleno con las políticas públicas así como con la viabilidad y hasta la estabilidad del desarrollo social.
En el estado de Jalisco, situaciones nefastas como lo complicado que se vuelve la resistencia a cambiar el sistema de pago fijo o instaurar la estandarización a los choferes del transporte público, recae evidentemente en el vicio consuetudinario de no respetar la ley del trabajo y los derechos de los trabajadores.
Romper el estado de confort de los empresarios del transporte y los mismos choferes, quienes acostumbrados a ganar más de lo que se gana en cualquier trabajo de ocho horas con prestaciones, sin importar el inminente riesgo de hasta perder la libertad al verse involucrado en un accidente de transporte público, hoy entorpece encontrar el punto medio para darle forma a lo que durante décadas estuvo deformando el servicio, por conveniencias a la medida de todos los ejes y actores.
Las deplorables circunstancias de los jornaleros que se han encontrado bajo empresas con las condiciones laborales fuera del contexto hasta de los derechos humanos y de la dignidad, ausentes de toda calidad humana y laboral, es comparable para entender que vemos natural, la explotación del los trabajadores y el enriquecimiento empresarial teniendo como medio la simulación del trabajo decentemente remunerado.
Las protestas de los trabajadores sindicalizados que exigen mejoras a sus salarios en sectores públicos y gubernamentales, debido a que los aumentos rara vez superan el 4 por ciento anual, funda en los trabajadores el deseo por intentar negociar más de lo que cada año habitualmente reciben, también es parte de una herencia sindicalista de simulación generadora de esperanzas guajiras.
Los deprimentes salarios, la ausencia de condiciones laborales, la falta de obligaciones mínimas generales, para garantizar el desarrollo humano y productivo dentro de los derechos de los trabajadores, como sociedad civil, Gobierno y ciudadanía en lo general, originan problemáticas viciosas de difícil reparación con consecuencias sociales.
Como éstos podremos hacer una lista enorme de situaciones laborales y patronales que terminan por bloquear y limitar las políticas públicas, la productividad empresarial y hasta la vida de grandes y pequeñas sociedades, para muestra nuestra situación actual en transporte público.
Requerimos de forma urgente y obligatoria la concientización a través del conocimiento de la materia laboral en general, es indispensable que los derechos de los trabajadores, no sean productores de desigualdades sociales, no son negociables a modo, esto nos ha llevado a dar punto de partida a la evasión de nuestro derecho social, humano y laboral.
Es forzoso que las políticas públicas y gubernamentales, así como los actos legislativos y los gobiernos le apuesten a la prevención e información de derechos y obligaciones laborales como parte de la responsabilidad compartida de sociedad civil y Gobierno, o seguiremos leyendo, escuchando e indignándonos por resultados y situaciones que de fondo tienen sólo llevan tono mediático y política; desterrando las prácticas de evasiva y disimulo de derechos vía obligaciones laborales, se sitúa la solución a gran parte de nuestros males gubernamentales, políticos y sociales.
O continuaremos como bien canta Fito Páez: “En tiempos donde nadie escucha a nadie, en tiempos donde todos contra todos, tiempos egoístas y mezquinos”.