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LUCHAS SOCIALES | De alertas y protocolos

LUCHAS SOCIALES | De alertas y protocolos

Abr 16, 2016

En Jalisco se implementa ya una alerta más, la alerta Alba, un protocolo contra la desaparición y búsqueda de menores de edad y mujeres. La primera es la Alerta Amber.

El protocolo Alba, que opera en Chihuahua actualmente a raíz de la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos que condena a México a reparar a las víctimas del caso «Campo Algodonero», se supone debería funcionar desde el 2012, sin embargo, es hasta hoy y ante una alerta de violencia generalizada hacia los menores y las mujeres en el Estado que se anuncia como protocolo de búsqueda y localización inmediata en Jalisco.

La importancia de instaurar protocolos de búsqueda y localización que involucren instancias gubernamentales en todos los niveles, sociedad civil y medios de comunicación, en una acción conjunta que permita acortar la indagación y el riesgo inminente de ser víctima de algún delito, radica en la colaboración de todos los agentes involucrados según el mecanismo del protocolo.

Como bien sabemos, las historias que originaron el nacimiento de Alertas como lo son Amber y Alba-Kenneth y Protocolo Alba son los relatos de pequeños y mujeres que no contaron con reglas de búsqueda, y que hoy funcionan en memoria de sus víctimas.

La Alerta Amber se refiere a la difusión extensa de una cédula de información, entre autoridades, estados y medios de comunicación, mientras que la Aleta Alba Kenneth es más compleja: con origen en Guatemala pretende detener la trata de blancas y la desaparición o secuestro, se supone es inmediata y cuando se activa una alerta Alba-Kenneth todas las instancias involucradas en la búsqueda se darán a la tarea exhaustiva de encontrar de forma inmediata, sin que pasen horas para iniciar la búsqueda, mientras el Protocolo Alba tiene su nombre basado en las iniciales de las madres de jóvenes desaparecidas y activistas que llegaban al amanecer a las paradas de autobuses en el centro de Juárez, para alertar sobre los secuestros de adolescentes.

Se supone que deberá cumplir, al menos, las metas siguientes:

«Implementar la búsqueda de niñas, adolescentes y mujeres ausentes y/o desaparecidas, de forma inmediata e interinstitucional; establecer un trabajo coordinado entre las corporaciones policiacas, medios de comunicación, organizaciones de la sociedad civil, dar prioridad a la búsqueda en áreas cercanas a sus redes, sin descartar de forma arbitraria cualquier área de búsqueda; y al encontrar a la mujer o niña desaparecida y/o ausente, brindar atención médica, psicológica y legal, protegiendo en todo momento su integridad».

El protocolo Alba debe ser conocido por la población civil y los medios de comunicación, pues son parte importante de un procedimiento de desaparición. La implementación de sistemas de búsqueda y localización deberá ser tomada en cuenta por las autoridades como prioridades y no como el marco teórico de una historia de gobierno generador de instrumentos; tendremos que esperar el primer anuncio de protocolo Alba y evaluar si Jalisco, sus gobiernos y su sociedad, hacen perfecto equipo en la puesta en marcha de un protocolo o alerta, y que no sea solo un convenio de colaboración donde la firma es lo importante.