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Luchas Sociales: El Sistema Anticorrupción, hay esperanza de cambio

Luchas Sociales: El Sistema Anticorrupción, hay esperanza de cambio

Nov 5, 2017

Por Mónica Ortiz //

Arranca el proceso de instauración del Sistema Estatal Anticorrupción en Jalisco, la fundamentación legal y jurídica la encontramos en el Artículo 113 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos de donde se desprenden, la Ley General del Sistema Nacional Anticorrupción y por consecuencia federativa la Ley del Sistema Anticorrupción del Estado De Jalisco, estos sistemas tienen como propósito que las autoridades competentes prevengan, investiguen y sancionen las faltas administrativas y hechos que la ley señale como delitos en materia de corrupción.

En este sentido la organización e implementación del sistema se estructuran de la siguiente manera; tenemos en Jalisco además de la Ley del Sistema Anticorrupción del Estado de Jalisco, ya constituida a la Comisión de Selección del Sistema Estatal Anticorrupción compuesta de nueve integrantes, los mismos que eligieron a los 5 integrantes del Comité de Participación Social.

Observaremos en los siguiente días y hasta el 14 de diciembre, fecha en las que debe estar conformada otra comisión medular del sistema, el Comité Coordinador que deberá estar integrado por un representante del Comité de Participación Social, el titular de la Auditoría Superior del Estado; el titular de la Fiscalía Especializada de Combate a la Corrupción; el titular de la Contraloría del Estado; un representante del Consejo de la Judicatura Estatal; el presidente del Instituto Estatal de Transparencia, Información Pública y Protección de Datos Personales del Estado de Jalisco y el presidente del Tribunal de Justicia Administrativa.

Debido a la premura de esta organización y quizás por razones evidentemente políticas, se busca que el sistema esté listo y arranque operaciones, previo a la elección del 2018, en realidad todo un engranaje se mueve a marchas forzadas para dejar operando al sistema, con todos los que deban estar antes de que las elecciones modifiquen los panoramas políticos y gubernamentales en Estado, no crea usted ingenuamente que la razón es el inicio a la extinción de la corrupción en todas sus formas, en política las buenas intenciones nunca vienen acompañadas de temas como el combate a la corrupción y las buenas prácticas, de hecho no existen las buenas intenciones, solo las expectativas políticas, sociales y el poder.

En este contexto, la funcionalidad del sistema estatal anticorrupción se presenta de manera apresurada, la importancia de contar con fichas acomodadas parece la prioridad de muchos actores políticos, pero qué ironía que nos ofrezcan un sistema, cuyo objetivo es erradicar la corrupción de los gobiernos y de la función pública, con el eslogan de la importancia de la participación ciudadana y la incursión de la sociedad civil como eje fundamental de este tipo de estructuras contra el abuso, la corrupción y la impunidad, pero encontremos a los grupos de poder enfundados en universidades y organizaciones civiles blindadas a la sociedad, a la verdadera ciudadanía; hemos pasado de los cotos de poder político partidista a la sociedad civil organizada en colectivos, organismos y universidades, no es tan malo pero es inquietante, está sociedad tiende a convertir estos grupos cerrados que van adquiriendo poder y se alejan de sus razones existenciales para ser poderosos en opinión, petición y designación, como nos pasó durante décadas con los partidos políticos que hoy no cuentan con la suficiente credibilidad y confianza, social al punto de ser necesario un Sistema Nacional Anticorrupción, ¿qué ocuparemos después como filtro anti organizaciones elite?

Así tenemos en Jalisco casi por arrancar el Sistema Estatal Anticorrupción, sin embargo en los detalles de este proceso instaurador, ya contamos con protagonismos y blindaje de posiciones, cabe destacar que los principios rectores del sistema estatal, según su propia ley son los siguientes: legalidad, honradez, lealtad, imparcialidad, eficiencia, objetividad, profesionalismo, eficacia, equidad, transparencia, austeridad, integridad, competencia por mérito y capacidad, disciplina, ética y justicia.

¿Cuántos principios, ya violaron?, sin mucho rodeo Mara Robles Villaseñor de la Comisión de Selección, es el mejor ejemplo, solicitando un sueldo superior a la expectativa bajo el argumento de salario digno, pidió ante el gobernador casi el doble de los que se espera reciban de sueldo los integrantes de Comité de Participación Social, 60 mil pesos mensuales por ser parte del sistema esperanzador anticorrupción, qué vergüenza, qué ironía y decepción que los letrados y académicos, se pierdan en sus causas justas en mundos paralelos a la sociedad.