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LUCHAS SOCIALES | La altanería

LUCHAS SOCIALES | La altanería

Jun 13, 2015

«No es arrogancia, si puedes sostenerlo»
Muhammad Alí

 

En nuestro estado, la sociedad le dio un gran coscorrón a los partidos. El más dolido, claro, el Partido Revolucionario Institucional, que no tenía ni la más mínima idea de lo que le esperaba el pasado 7 de junio alrededor de las 16:00 horas, cuando sin creerlo, las caras y los ánimos empezaron a cambiar y a convertirse en angustia de espera frustrada.

Algo falló en el cálculo de lo que obtendrían de sus estructuras, de sus movilizadores, que sí salieron con la camiseta puesta, pero con la idea de aleccionarlos y de pagarles con la misma moneda, que durante tres años sintieron, esa frialdad política llena de soberbia, que inevitablemente les generó molestia y hartazgo, ahora el tan mencionado «voto duro», siempre con la boca llena de orgullo, se endureció para generar una traición, que se llevó el trabajo de varios candidatos a diputados y alcaldes, que ni la debían ni la temían.

¿Qué pasó? ¿Cómo fue? Son las preguntas en el aire, en el tema del PRI, un cúmulo de factores crearon un efecto negativo que originó una derrota dolorosa, y que trae bajo la manga mucha frustración y reproches al interior del partido, sabemos que existen distintas fuerzas políticas dentro de los partidos y que la que ostente el poder por medio del gobierno como en Jalisco, tiene responsabilidad de mantener las preferencias y de involucrar a las distintas corrientes, y de no hacerlo así, se estará ganando la enemistad de las distintas líneas, aun así a la hora de una campaña los priistas suelen unirse y convertirse en uno solo para mostrar su fuerza, con el claro objetivo de ganar, pero algo turbio sucedió, no una sino varias circunstancias que al empalmar les salió como en la galleta de la fortuna: «Gracias por participar, cuando dejes la soberbia en casa, vienes a querer gobernarme».

Hay culpables, responsables que por omisión son parte de la caída, situaciones ajenas al partido y hasta quien por exceso de confianza no vio venir este nocaut, realidades como los narcobloqueos del primero de mayo y los escenarios que ocasionaron antes y después estos sucesos del crimen organizado, la terrible circunstancia de inseguridad que vive y vivió Ocotlán, el retiro evidente del apoyo del comité nacional y hasta de la Presidencia de la República, la guerra sucia documentada que generó una víctima mártir en el candidato hoy ganador del Partido Movimiento Ciudadano.

El descuido y la actitud de altanería hacia los militantes que ostentaban durante décadas el llamado voto duro y, claro, la figura incómoda del padre del gobernador, el magistrado Leonel Sandoval, que de alguna manera concita molestia por su evidente actitud de mandamás y líder impuesto por él mismo, cobró una factura de muy alto precio que tendrán qué pagar a plazos con mucha humildad, y que tal vez podrá liquidarse, renovando sus votos con la sociedad y limpiando su militancia activa y política.

Hablamos tal vez como de unos 6 años, y si no se aplican unos 9 años si encuentran un líder adecuado que pueda conciliarlos al interior y que al exterior les renueve las filas por gente fresca, líderes innatos y personas hechas para servir a la sociedad como siempre debió ser, evitando al interior de sus grupos el evidente exceso de ego político que los separe y divida; el ejemplo lo tiene en el PAN Jalisco, no pueden levantarse y volvieron a caer más profundo, en el PRI estatal deberán cortar cabezas, sí, así como la sociedad se la cortó por tibios, confiados y soberbios.