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LUCHAS SOCIALES | La obligación de regular

LUCHAS SOCIALES | La obligación de regular

Ago 8, 2015

En las últimas semanas, la empresa Uber y los taxis amarillos sostienen una batalla campal con la que ponen al gobierno y a la sociedad en situación incómoda porque más allá del tema de lo legal y lo ilegal, el asunto merece y requiere la atención inmediata de la autoridades involucradas.

Si bien estrenamos secretario de Movilidad, en la persona de Servando Sepúlveda Enríquez, parece ser que no tiene un plan estratégico para resolver la situación. Los operativos no regulan un nuevo servicio que demanda un sector social, y le abona al reunirse con taxistas para informarles que a él «No le tiembla la mano» haciendo que el entorno se torne violento: les brinda esperanza y luego los desespera y con la pena pero es un conflicto que con un pequeño descuido, desatará un situación crítica de inseguridad, que a su vez pondrá en aprietos a la Fiscalía del Estado y al Ejecutivo.

El tema lleva días en titulares de los medios de comunicación, ha desencadenado una serie de debates y propuestas, así como la activa participación de la ciudadanía, por lo tanto y sin más preámbulos es un tema ya socializado, que ha resaltado las deficiencias de nuestros taxistas y las necesidades de cierto sector de usuarios de este tipo de transporte.

Enlistar las diferencias entre Uber y Taxistas está más que expuesto a la sociedad, aquí el punto está en que la tecnología supera nuestras sociedades y entre la transición de lo tradicional a lo tecnológico, estamos enfrascados en una discusión absurda y hoy la forma de vida demanda otras maneras de tener a la mano un servicio de transporte.

La situación de Uber requiere regulación, es correcto, los taxistas merecen competencia para superarse, las prácticas de gremios y sindicatos al servicio de partidos o gobiernos también son obsoletos y una vez más quedan al descubierto, pues son éstos los que están metiendo el freno de mano a las posibles acciones gubernamentales.

Y es que está sencillo el punto base de esta controversia: si la sociedad requiere un tipo de transporte con características distintas y existe una empresa o varias que lo tienen, es el gobierno el obligado a regularizarlas para darle certeza y seguridad al ciudadano. No hay más, esa parte paternalista que está asumiendo el Gobierno del Estado de Jalisco en la que pareciera que están evaluando si nos conviene o nos merecemos el servicio de transporte ejecutivo, tratando de no dañar mucho en la sensibilidad de los gremios y sindicatos de taxistas.

Me parece que no es su papel.

Estas actitudes gubernamentales las tenemos presentes en varias situaciones y no han dejado claro la terrible corrupción e impunidad que rodea a la sociedad porque cuando la tecnología engloba servicios salen todas las prácticas que mantiene cotos de poder y es ahí cuando los gobiernos aparecen con las manos atadas, por la política putrefacta que todos los partidos practican desde siempre.

Habría que explicarle con manzanitas a este gobierno que parte de su derrota el pasado 7 de junio lleva implícito el avance de las plataformas tecnológicas en su modalidad de redes sociales y que superó a los acuerdos corporativistas y hasta las estructuras de calle, en este caso preciso viene a ejemplificar la necesidad social que tenemos en el uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación.

La razón del gobierno de regular, creando la condiciones para la operación de este servicio, más allá de la discusión o la oposición de sectores gremiales y concesionarios del servicio de taxis amarillos, es adecuarse a los nuevos tiempos, sin lloriqueos al gobierno y la responsabilidad del gobierno es no permitir cotos de poder y descomposición, que cuando los sacudes, te estallan en violencia.

Son tiempos de eminente desahucio de sindicatos, gremios y monopolios que sobreviven de corrupción e impunidad, en plena y franca complicidad con políticos y partidos, así tenemos ya a los maestros en el país, al pulpo camionero en el estado, infectados de prácticas sucias que los hacen poderosos en su sector, todo está estancado en una visible caída, en tiempos de Derechos Humanos, Tecnología, Transparencia, Acceso a la Información Pública y globalización mundial, que termina botándonos en la cara que los cambios son forzosos.

monicaortizg@hotmail.com