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Luchas Sociales: Simulación de participación ciudadana

Luchas Sociales: Simulación de participación ciudadana

Jul 15, 2017

Por Mónica Ortiz //

Las figuras de participación ciudadana como lo son el referéndum, plebiscito, consultas populares, iniciativas y la revocación de mandato, usadas como herramientas efectivas para la evaluación y la toma de decisiones de los ciudadanos, deberían en su momento ser manejadas con la seriedad con la que exigimos que las condiciones políticas y gubernamentales cambien en el país, pero sin duda la participación ciudadana es vulnerable cuando la desinformación le antecede y se puede convertir en la perfecta simulación de supuestas decisiones que se calificarán como democráticas.

Veremos dentro de algunos días en los municipios gobernados por Movimiento Ciudadano, un hipotético y bien armado ejercicio de participación ciudadana con el nombre de ratificación de mandato, en el que afirman serán ratificados en sus cargos los alcaldes Enrique Alfaro, Pablo Lemus, Alberto Uribe, María Elena Limón y otros más que gobiernan bajo la marca política de Movimiento Ciudadano, dentro de las particularidades que les han sido señaladas por amplios sectores sociales y por la oposición, se encuentra la ausencia de la organización del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana del Estado de Jalisco (IEPC) como el típico interventor, el cual por razones obvias le da certeza a cualquier proceso, ejercicio de participación ciudadana o toma de decisiones.

En este sentido resulta inadmisible pensar que no existe justificación gubernamental, ni presupuestal, menos metodológica, sumado a la falta autoridad neutral de la validez que requiere cualquier acto que se pretenda bautizar como democrático y que arrogue claro, resultados que busquen ratificar los mandatos que se obtuvieron mediante un proceso electoral contemplado en un ordenamiento legal que otorga seguridad y certeza, por lo tanto es un poco ocioso buscar los fundamentos y finalidades en este tema de ratificación de mandato casero.

Mucho se ha criticado la desafortunada declaración pública de Margarita Sierra en su papel de titular del Consejo Municipal de Participación Ciudadana, quién argumentó en tono innecesario su intolerancia y hartazgo por los cuestionamientos de este próximo simulacro de ratificación de mandato para los alcaldes de Movimiento Ciudadano y es desde ese enfoque mediático, donde se asume que le apuestan a la ignorancia y la precaria conciencia democrática del ciudadano para discernir entre los actos partidistas y las herramientas de participación ciudadana, evidentemente cuando no hay conocimiento impera la imposición y el autoritarismo.

Sin embargo, como sociedad deberíamos considerar que un proceso de ratificación de mandato o consulta ciudadana como el que se efectuará, no debe marcar la irrealidad de los municipios en materia de administración municipal, arrogando un falso resultado satisfactorio para los ediles en abono a su imagen política y su próxima postulación, pues para que este ejercicio de participación tenga congruencia política y social, la posible evaluación del funcionamiento de los ayuntamientos tendría como base un panorama global de sus obligaciones de gobierno municipal, como lo son servicios públicos, obras públicas y la seguridad pública preventiva, de ser así la posibilidad de que la ciudadana no ratifique es mayor y congruente, no obstante ser lo correcto, se pretende ratificar una figura política, no un ayuntamiento y su administración.

Es simplemente increíble y sobrepasado que se vayan a utilizar 3 millones de pesos de las propias arcas de los ayuntamientos, cuando las necesidades son imperantes, las deficiencias en los servicios públicos, obras y seguridad pública preventiva es tan evidente que resulta antinatural ratificar en su mandato a quienes no pueden mantener las calles seguras y pretenden vendernos caro un acto anticipado de campaña con fines de medición, posicionamiento e imagen política de aquellos que serán próximos candidatos, usurpando el nombre de las verdaderas herramientas de participación ciudadanas, hoy transformadas en un evento que convoque y revalide los colores partidistas de los municipios; esperando como mínimo esfuerzo sean comparados en resultados y porcentaje con los mismos números que los llevaron a la victoria en la elección que les dio el mandato, para poder sostener de manera lógica que realmente fueron ratificados, de no ser así tristemente seguimos siendo una sociedad sin idea del poder de la participación ciudadana.