Portal informativo de análisis político y social

Luchas Sociales: Somos todos sociedad-gobierno

Luchas Sociales: Somos todos sociedad-gobierno

Sep 2, 2017

Por Mónica Ortiz //

Es impensable y abrumador que nuestros jóvenes hijos, sean los más expuestos a la inseguridad durante sus traslados a sus centros de estudios, pero la realidad de los municipios es que la seguridad, resulta sólo una posibilidad basada en la suerte y no en la obligación de gobiernos según sea su esfera de competencia; hoy lamentamos una muerte más de un joven universitario, perdió la vida en un asalto, las circunstancias no permitieron que el joven ciudadano estuviera dentro de un perímetro de seguridad pública, provocada por la prevención y vigilancia de las policías municipales, cuya función es garantizar el tránsito de personas y brindar auxilio a los ciudadanos de su colonia o municipio.

Resulta terriblemente desconsolador, como ciudadanos que en Jalisco, la inseguridad se imponga a los discursos políticos, las tomas de protesta de aquellos que ejercen labores públicas, pero es todavía más reprochable que la sociedad, no se concientice de la importancia y la responsabilidad que compartimos, cohabitando con los gobiernos que elegimos y no obstante de no tener intención alguna de reflexionar nuestra realidad cultural en materia política gubernamental, nos sea indiferente que un joven pierda la vida al cruzarse con un delincuente, quien sí tuvo mayor posibilidad de realizar su actividad que la de nosotros  los ciudadanos de llegar seguros a nuestros destinos.

Sin embargo, las protestas y las exigencias en voz alta o en silencio, sobre lo que llamanos y percibimos como injusticias, deben tomar un tono generalizado, es necesario que en Jalisco y en sus municipios, la sociedad analice el grado de problemática pública en materia de seguridad que vivimos, desde la banqueta de cualquier calle, la avenida más transitada hasta nuestros propios hogares son zonas inseguras, la condición de vulnerabilidad en la que tratamos de desarrollar todos los días nuestras actividades es alarmante e innecesaria.

Los factores que desencadenan esta situación de inseguridad, no obedecen solo a políticas públicas ni a partidos políticos en traje de víctimas o victimarios ni al nuevo sistema de oralidad en materia penal, tampoco a la ineficiencia de la fuerza policial de primer contacto preventivo ni aquella siguiente en el eslabón jerárquico, no tiene todo el peso de la responsabilidad los actores políticos de cada uno de los poderes de gobierno, en realidad es un conjunto de condiciones sociales, culturales, gubernamentales, políticas y legislativas, las cuales nos tiene en una situación social de hartazgo y contrariedad, somos todos y no tenemos disculpa alguna.

En este sentido y tomando como resultado las diversas circunstancias, conductas y carencias en todos los ámbitos desde lo político a lo social, todos somos partícipes desde este lugar, cada vez más vulnerable a la delincuencia, la corrupción y la impunidad, desgraciadamente. Deberemos ahora voltear el interior de nuestras familias o de las más cercanas, quizás ahí notaríamos la similitud de criterios de un miembro de familia con un político o un servidor público.

En conclusión, las responsabilidades y las obligaciones de una sociedad como las de sus gobiernos, no son divisibles, son las condiciones que establecimos, elegimos y son las responsabilidades que aceptaron los gobiernos, es absurdo que los temas de importancia para una sociedad sean los asuntos mediáticos, las guerras sucias de los gobiernos y sus políticos.

Es desequilibrado que los gobiernos y partidos desde la posición en la que se encuentren en situaciones como ésta, utilicen el tema para notarse enérgicos e interesados o siendo oposición para un golpe mediático, mientras nosotros en un reflejo de lo que somos, lo permitimos, demandando respeto, justicia y capacidad a los que en realidad no tienen conciencia de su labor como servidores públicos, así como nosotros no la tenemos cuando ignoramos, el valor del voto, la cultura de la denuncia y de la transparencia, en realidad somos indisolubles, entre el desconocimiento y la indiferencia, hacemos juntos este frustrado ambiente social.

%d bloggers like this: