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Metástasis: Argucias, excesos y absurdos políticos

Metástasis: Argucias, excesos y absurdos políticos

Ago 5, 2017

Por Flavio Mendoza // 

Mientras más se acerca el proceso electoral, comenzamos a ver cada caso que está entre lo ridículo del populismo, lo insólito de excentricidades y lo absurdamente contradictorio que los partidos y los políticos utilizan para preparar el terreno rumbo a los diversos puesto que estarán en disputa en el 2018. 

Por una parte, siguen los políticos con disfraz de ciudadanos defendiendo la ratificación, incluso diciendo que ésta tiene fundamento en la constitución, donde implícitamente se establece que el pueblo pone y el pueblo quita, tanto a gobernadores como la forma de gobierno, sin embargo, en este ejercicio inventado por el líder moral del Partido Movimiento Ciudadano (PMC), mismo que está fuera del marco de ley, incluso ya reconocido por el alcalde de Tlajomulco, no tiene como objetivo quitar, desde la etimología de la palabra “Ratificar”, aprobar o confirmar actos dichos o hechos con anterioridad, entonces resulta absurdo creer que se requiere ratificar a alguien que ya fue votado y electo para una función, en todo caso la revocación sería la figura jurídica que pudiese determinar lo contrario, para retirar del cargo por decisión popular. 

La ratificación es un acto ilegal, violatorio del código estatal electoral, una ley secundaria que rige la democracia en nuestra entidad. La argucia de los políticos es tan destacable que nos engañan fácilmente, la realidad es que además de ilegal es innecesaria, primero porque será un proceso de evaluación popular en un periodo donde es imposible tener parámetros e instrumentos que nos permitan calificar el buen desempeño, en 1 año y 8 meses es un tiempo muy corto para decidir si fue buen gobierno o no, puesto que hay proyectos de mediano y largo alcance. Además, se ratificará, seguramente, a quienes dos meses después claudicarán a su cargo, pidiendo licencia para ser candidatos a otros cargos o el mismo en el proceso de 2018. Finalmente diré que los métodos, etapas, aspectos e instrumentos de la ratificación son ineficientes, no representativos y muy dudosos, solo podrá participar entre el 8 y el 12 % de los ciudadanos, además, como en Venezuela, ellos mismo tienen el control del “Consejo Ciudadano” para el conteo y rendición de resultados.

El Consejo Ciudadano, de entrada, es un órgano estéril, si sólo se dedica a organizar ratificaciones de mandato, éste debe crear los parámetros e indicadores para evaluar permanentemente el desempeño de los gobiernos, a fin de entregar cuentas con valoraciones que permitan servir de insumo para los ciudadanos y poder ratificar o no a los gobiernos, partidos y políticos para los mismos u otros cargos de elección.

Más allá del recurso que se pueda gastar en esto y otras plumas o macetas, lo verdaderamente importante es que nuevamente se traiciona y engaña la confianza de los ciudadanos, se venden espejos a cambio de poder popular en pleno siglo XXI, porque sigue agradando más una desacreditación que la apuesta por un proyecto.

Y mientras tanto en redes sociales ya hay diversos personajes que levantan la mano abiertamente, incluso en actos anticipados de precampaña y campaña, cambiando de partido y criticando principalmente a quienes son su rival a vencer. Ya comenzó el proceso electoral de 2018, informal o ilegalmente, sin embargo, anticipan un escenario muy complejo, desde los disfrazados de ciudadanos, hasta los amigos de Obrador que se visten de Reyes. Los ciudadanos debemos exigir, antes de los perfiles y campañas, los proyectos de nación, estado y municipio de cada partido y/o independientes.

Twitter: @FlavioMendozaNA