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Metástasis: Más allá de la Presidencia

Metástasis: Más allá de la Presidencia

Abr 9, 2018

Por Flavio Mendoza //

Comienza la campaña (formal) rumbo a la elección del 1 de julio, con muchísimas cosas por analizar, desde las encuestas, todas, que colocan a Andrés Manuel López Obrador en el número 1 de preferencias, lugar que ya ocupó en aquella también competida elección de 2006, con 11 puntos de ventaja sobre quien ganó al final dicha elección, el ex presidente Felipe Calderón, hoy la ventaja es más amplia, con hasta 16 puntos porcentuales de diferencia, entre los otros dos candidatos José Antonio Meade y Ricardo Anaya, lo interesante no es la comparación de las encuestas entre el 2006 y 2018, sino el comportamiento de las encuestas con relación a la intención del voto.

Existe, entre las diferentes encuestas, diversos comportamientos de la opinión pública recabada con relación a las próximas elecciones, destacando el voto indeciso, que además es un alto porcentaje, que puede ser definitorio el día de la elección, este voto generalmente, o al menos algunas encuestas así lo afirman, aunque no sabe por quién votar, tiene definido por quien no lo harán, lo que no beneficiaría al actual puntero en las encuestas, dicho voto puede dar la voltereta el día de la elección (Pop Group, marzo 2018).

Pero más allá del debate que ha generado división y hasta odio entre sectores y segmentos de la sociedad, de quien llegue a la presidencia, hay un gran tema que no se discute, que no existe información al respecto, que parece no interesar y que sin duda es un gran factor de la gobernabilidad en nuestra democracia. Es decir la integración del Congreso Mexicano, tanto de la Cámara de Senadores como la de Diputados, ese voto también lo emitiremos el próximo primero de julio, también tendremos en nuestro poder la definición de la integración del Poder Legislativo, de contrapeso al Ejecutivo, desde donde se define también el rumbo del desarrollo nacional.

Pero la sociedad parece no estar interesada, ni informada sobre esto, si se realizara una encuesta sobre el Poder Legislativo, su función y quienes nos representan, garantizo que la inmensa mayoría, hasta un 80% no conoce quienes son sus representantes, ni qué hacen, en una encuesta de Mitofsky señala, por ejemplo, que solo el 8% conoce la integración de la Cámara de Diputados, mientras que solo el 3% el Senado, estos datos son sin duda preocupantes, la atención en la campaña la roban los candidatos a Presidentes, así como los candidatos a Gobernadores en donde existen elecciones concurrentes, dejando en segundo término los otros espacios de elección popular.

Lo que puede ocurrir en las próximas elecciones es que con el Presidente electo, se le entregue la mayoría en el Congreso, entonces éste se convertirá en una oficina de trámite de Los Pinos, es decir el presidencialismo poderoso y absurdo, por otra parte existe la posibilidad también de que al llegar el próximo Presidente, en caso de no tener mayoría y la oposición la tenga, se puede caer en el “opositodo”, es decir en un Congreso que sólo por llevar la contra y por no permitir que brille el Presidente se oponga y obstruya el desarrollo del proyecto de nación lo que tampoco le favorece al país.

Sin embargo esta segunda opción acompañada de una Reforma al proceso Legislativo, que nos urge, permitiría un sano equilibrio a la democracia mexicana, que tendría que pasar por quitar el control a la partidocracias, desarticulando el poder que tiene la Junta de Coordinación Política y las Fracciones Parlamentarias, pero además tendría que entregar verdadera autonomía a los legisladores, a los partidos sujetarse a su plataforma política, terminar con el reparto de cuotas tanto para la integración de las comisiones como para la repartición en los organismos autónomos o descentralizados, se tendría que establecer un término para la dictaminación de las iniciativas en comisión con la publicación del sentido y participación para su aprobación o no, la participación de organismos y expertos en sus análisis, la profesionalización de los órganos técnicos, la rendición del trabajo legislativo en cuentas y resultados, así como la valoración de cada congresista como referente para la toma de decisiones del electorado para su posible reelección.

El debate debe regresar al parlamento mexicano, para que se privilegie los argumento en cada proyecto presentado, la sociedad pueda estar informada e incluso se pueda considerar la opinión popular sobre el sentido de votación de cada representante popular, esto sin duda permitiría crecer en democracia y plantear consensos para el desarrollo de la nación con sostenibilidad y que los riesgos de que el populismos, de cualquier vertiente izquierda o derecha, se apodere del estado mexicanos y nos lleve inminentemente a tocar fondo como país.

Twitter: @FlavioMendozaNA

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