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MINUTO 91: Chivas necesita un técnico que sepa a dónde y a qué viene

MINUTO 91: Chivas necesita un técnico que sepa a dónde y a qué viene

Feb 25, 2012

Urgía un distractor y llegó: Johan Cruyff, el holandés que fue figura como jugador y entrenador en el futbol brinda sus servicios ahora a Chivas, como asesor, pero da la sensación de que a distancia no se involucrará en lo que realmente le urge al Guadalajara: salir de la crisis de resultados en este momento, y rediseñar todo el proceso en la producción de jugadores. Simple y sencillamente porque no conoce a la institución, al futbol mexicano, ni lo que es (lo más importante) la idiosincrasia del jugador nacional y los seguidores del Rebaño Sagrado.

 

Mientras, se asegura que Chivas sigue pensando en que su director técnico puede ser el también holandés y ex figura como jugador y entrenador, Frank Rijkaard. Curiosamente ambos figuraron en el Ajax de Holanda, el Barcelona de España y dirigieron a ambos equipos. Figuras mundiales exponiendo el llamado futbol total que incluye el jugar bien y gustar, el buen trato con la pelota.

 

Deben agradecer los seguidores del Rebaño todo el esfuerzo que por mejorar hagan sus dueños Angélica Fuentes y Jorge Vergara, pero también deben exigir que, ¡por favor! Ya no se equivoquen. Es obvio que Cruyff, con oficinas o representaciones en varias partes del mundo (incluido México), no piensa cambiar su sede de Amsterdam a Guadalajara, y que sus asesorías costarán un cheque gordo, además de que no aceptarán reclamos, sabiendo cómo es el holandés, con su fuerte carácter, que le provocó incluso ser destituido como Presidente Honorífico del Barcelona, y causó problemas económicos en el Ajax de Holanda, según se ha dicho por las partes afectadas y publicado en varios medios.

APLICAR LA FILOSOFÍA
Hay similitud, y mucha (quizá por ahí le vendieron la idea a Vergara), en lo que piensa y aplica Johan Cruyff en los equipos que dirige, y lo que pretenden los dueños de Chivas.

 

A lo largo de su carrera, Cruyff ha sostenido y lo ha demostrado, que “el futbol siempre debe jugarse de manera atractiva, ofensiva, debe ser un espectáculo”. Y sobre cómo deben jugar los delanteros para ser eficaces, en más de una ocasión explicó, cuando fue entrenador del Barcelona: “Mis delanteros sólo deben correr 15 metros, a no ser que sean estúpidos o estén durmiendo… Todos los entrenadores hablan sobre movimiento, sobre correr mucho. Yo digo que no es necesario correr tanto. El futbol es un juego que se juega con el cerebro. Debes estar en el lugar adecuado, en el momento adecuado, ni demasiado pronto ni demasiado tarde”.

 

Habla de no complicarse dentro de la cancha, y saber escuchar las indicaciones del entrenador durante la charla técnica, previa al partido: “El juego sencillo es el más precioso ¿cuántas veces ves un pase de 40 metros cuando 20 son suficientes? La solución que parece más fácil es de hecho la más difícil. Yo creo que la gente debería ser capaz de jugar en todas las posiciones del campo. Por eso es tan importante que todos escuchen durante las conversaciones tácticas. El extremo izquierdo no puede dormirse cuando el entrenador habla sobre el lateral derecho. Quiero jugadores que puedan hacer movimientos decisivos en espacios pequeños, quiero que trabajen lo menos posible para ahorrar energía para esa acción decisiva”.

 

También solía sorprender cuando respondía acerca de cómo lograba defenderse bien ante rivales fuertes y peligrosos: “Si el equipo contrario tiene un jugador inteligente que se desmarca muy bien, siempre optamos por la solución más sencilla: que no le marque nadie. Si no le marca nadie, no se desmarcará. Si el rival tiene dos delanteros buenísimos, uno de sobresaliente y otro de notable, lo normal sería emparejar a nuestro mejor marcador con el sobresaliente y mi defensa notable con el delantero notable. Pues no. Nosotros no lo hacemos así. El bueno nuestro marca al menos bueno de ellos. Un problema menos. Para marcar, debes patear el balón”.

 

Recalca Cruyff sobre lo que mostró, al lado de varios compañeros y figuras también en la famosa Naranja Mecánica durante dos Copas del Mundo, en Alemania ‘74 y Argentina ‘78, y lo pone de ejemplo: “Demostramos al mundo que puedes divertirte mucho como futbolista, que puedes reír y pasártelo en grande. Yo represento una época que dejó claro que el futbol bonito es divertido y que, además, con él se conquistan triunfos”. Fueron esos los mejores momentos de Holanda en copas del Mundo y no ha vuelto a alcanzar esos niveles, aunque sigue practicando buen futbol y produciendo buenos jugadores. Su escuela sigue vigente, por eso el interés de Chivas en adoptarla.

 

Se le recuerda también cómo en alguna ocasión que reclamó a su directiva del Barcelona que contratara buenos jugadores, les dejó una frase que provocó bronca: “El dinero debe estar en el campo, no en el banco”. Esta frase quizá no le guste mucho a los dueños del Guadalajara.
CONOCER EL TERRENO DONDE SE VA A FINCAR
Todo bien, casi perfecto, encanta. Aunque no olvidemos lo que dice el refrán: “Del dicho al hecho, hay mucho trecho”. El futbolista mexicano todavía está lejos, muy lejos, en su gran mayoría, de pensar y actuar como el europeo, pero también es cierto que por algo se empieza. Es importante ir trabajando, encauzando la mentalidad del jugador mexicano, aunque esto no es inmediato, y a Chivas le urgen soluciones megarápidas, no hay tiempo ya para esperar, y hay que buscar lo que no se tiene, no se produce en casa. Hay que corregir, y si hay que poner mano dura, debe hacerse ya.

 

Chivas necesita de un director técnico que sepa a dónde y a qué viene, y que sepa cómo actuar en estos momentos de crisis, es obvio que Fernando Quirarte y ahora Ignacio Ambriz, no pudieron resolver el problema, independientemente de lo molesto que resulta tener al dueño opinando en los medios, en lugar de hacerlo en corto con ellos, de lo que le disgusta de sus entrenadores en turno.

 

Porque el lenguaje más claro, más directo en el futbol, es el que entienden los jugadores frente a frente con su entrenador, que no les aleje de sentir al aficionado, lo que la cancha en cada partido reclama de ellos. Ese es el que importa, ya lo demás de superación personal, aunque digan que va junto con pegado, es extra cancha. Porque cuando el jugador entra a la cancha, ingresa a otro mundo, deja de ser él como persona para convertirse en el guerrero que esperan sus seguidores gane las batallas. Lo define Johan Cruyff de otra manera: “Antes del partido yo salgo al campo y huelo, sniff, sniff, y entre ese clima y el que he detectado leyendo la prensa, decido qué hacer”. Muy claro sobre algo básico que debe hacer todo futbolista: comprender lo externo al igual que lo interno para poder vencer las presiones de ambos lados.

 

Pero, ¿dónde está ese director técnico que sepa que “no hay más cera que la que arde”, y que “de lo que hay se gasta”? No hay más, hay que enfrentar el problema y encontrar la solución con lo que está disponible. Y si hay que mandar jugadores no a Colombia, sino a la banca o a la tribuna, encerrarse con ellos y hablar frente a frente, con cada uno y con todos en busca de salir de la crisis, hay que hacerlo, pero ya, así se llame Jonny Magallón, o Alberto Medina, o Luis Michel, u Omar Arellano, o el que sea.

 

Y el que ya no esté conforme, pues que vaya preparando sus maletas y que de una vez se vaya, porque dice el dicho muy cierto: “Mucho ayuda el que no estorba”. Chivas es una institución que está más allá de intereses particulares de directivos, de jugadores, de entrenadores, de promotores, muy por encima de todos ellos, aunque también de éstos se sirve, cuando de verdad le sirven. No olvidemos que el Guadalajara a lo largo de sus más de 100 años de historia (fundado en mayo de 1906) nunca ha descendido, ha mantenido un respeto y un prestigio, y ha tenido buenos futbolistas, además de grandes ídolos. Entonces esto es fácil, quien no lo entienda así, no merece vestir esta camiseta y tiene que largarse. Ojalá que Johan Cruyff sacuda y aporte mucho al proyecto de Chivas, de lo contrario, sólo será eso: un distractor que se recordará como otra burla.

 

ENTRENADORES CAMPEONES CON CHIVAS:
JAVIER DE LA TORRE (Mexicano). “El Inge” (qepd) es el técnico campeonísimo, pues bajo su mando Chivas conquistó cinco títulos de liga, aunque se decía que los jugadores decidían qué hacer dentro de la cancha. Fue campeón en 1960-61, 1961-62, 1963-64, 1964-65 y 1969-70.
ARPAD FÉKETE (Húngaro). Don Arpad, conocido luego como “El Bombero” en el futbol mexicano por ayudar a varios equipos a salvarse del descenso, llevó a Chivas a dos campeonatos de liga: en 1958-59 y 1959-60. Dejó el equipo porque consideraban que jugaba defensivo con un plantel de excelentes futbolistas.
DONALD ROSS (Uruguayo). Ganó el primer campeonato de liga para el Guadalajara en la temporada 1956-57, bajo su batuta comenzó a tomar forma el llamado “Milagro del Siglo” en el futbol mexicano, el “Campeonísimo”. Sus restos descansan en el panteón de Mezquitán, en una tumba abandonada.
ALBERTO GUERRA LÓPEZ (Mexicano). Guerra llegó para terminar con una larga sequía de títulos, y tras cinco años de dirigir a los rojiblancos y perder dos finales, por fin llevó a Chivas a la conquista de su noveno campeonato en la temporada 1986-87. Esa temporada el Guadalajara fue el mejor equipo en todos los departamentos, y llenó todos los estadios donde se presentó.
RICARDO “TUCA” FERRETTI (Brasileño). Tras 10 años, en el Verano ‘97, el brasileño conformó un equipo equilibrado y ganó el título 10 del Guadalajara en una final muy recordada por la goliza de 6-1 (7-2 global) a Toros Neza, en la que tiene el récord Gustavo “Gusano” Nápoles de cuatro goles marcados en una final.
JOSÉ MANUEL “CHEPO” DE LA TORRE (Mexicano). Entró de repechaje a la liguilla por el título en el Apertura 2006, y sorprendió a propios y extraños para llegar a la final y coronarse como visitante, en el Infierno de La Bombonera, tras derrotar a los Diablos del Toluca por 2-1 (global 3-2). “Chepo”, junto con Javier de la Torre y Alberto Guerra, surgieron en Chivas.

E-mail: patabola@hotmail.com