Portal informativo de análisis político y social

MINUTO 91: MESSI, EL MEJOR DEL TERCER MILENIO, HASTA HOY

MINUTO 91: MESSI, EL MEJOR DEL TERCER MILENIO, HASTA HOY

Mar 24, 2012

Como prácticamente todas las historias de los grandes, la del argentino Lionel Messi también surge de lo increíble. Hoy, a sus 24 años de edad está convertido en el mejor futbolista del mundo. Lo gana todo, sólo le falta una Copa del Mundo. Se divierte y divierte. Disfruta y hace disfrutar. Es práctico y espectacular, con visión de cancha y juego, pero le falta magia.

 

Suele hacer jugadas espectaculares, fabrica golazos, encuentra y aprovecha espacios, pero algo le sigue faltando a diferencia de lo que en su momento mostraron otros grandes, sus antecesores el brasileño Edson Arantes do Nascimento, Pelé, y su paisano el también argentino Diego Armando Maradona. Pelé o el “Perla Negra”, y Diego o “El Pelusa” o Maradona. Eran dueños de la cancha y amos de la pelota. Con su futbol lo llenaban todo, como hoy lo hace Messi, pero sin esa magia con la que Pelé y Maradona dominaron al mundo.

 

Comparar siempre resultará odioso para unos o para otros. Así, lo mejor será admirar a cada quien en su momento, por sus hazañas y por cómo nos han embelesado con su virtuosismo dentro de las canchas. Tres épocas distintas, generaciones que se manejan de diferente manera, pero leales siempre al futbol, engrandeciéndose con lo que hacen. Demuestran que el futbol también es arte, porque ellos son artistas por naturaleza.

 

Alguna vez lo dijo Pelé: “Mozart nació para ser músico, yo para jugar futbol”. Y Maradona inmortalizó la frase de “La mano de Dios”, tras anotar un gol con la mano a Inglaterra durante el Mundial México ’86, y en ese mismo partido marcar el que hasta hoy se considera el mejor gol en Copas del Mundo.

 

SIGUE SIENDO EL REY

Por mayoría, el brasileño Pelé se ganó el mote de “Rey del Futbol”, y esa mayoría, todavía, lo mantiene en el trono. El mismo Maradona durante un programa de televisión que conducía, le reconoció el título de rey. Pelé debutó en el futbol profesional a la edad de 15 años con el Santos de Brasil, equipo con el que ganó todo, campeonatos nacionales, dos Copas Libertadores de América y títulos de goleo individual, entre lo más importante. Y con la verde amarilla en la que debutó a los 16 años conquistó tres Copas del Mundo (1958, 1962 y 1970), siendo la de México ’70 donde alcanzó la plenitud, y en la que Brasil conquistó para siempre la Copa Jules Rimet por haber logrado el tricampeonato, que después alguien robaría y nunca fue encontrada.

 

En su primer Mundial con Brasil, a Pelé le tocó jugar al lado de Garrincha y Didí, otros grandes del futbol, después tuvo como compañeros a jugadores como Rivelino, Tostao, Jairzinho, Gerson, Everaldo, Clodoaldo, Carlos Alberto, en México ’70, la que hasta hoy sigue siendo para muchos la mejor selección brasileña de todos los tiempos.

 

Consideran algunos críticos que Pelé, además de su magia y gran talento para hacer cosas inesperadas dentro de la cancha, y que la pelota obedeciera al mandato del rey, siempre estuvo rodeado de buenos jugadores, a diferencia de Maradona que lucía incluso por sí solo. En la época de Pelé corría más el balón que el jugador, y el brasileño marcó más de mil goles en su carrera, cifra difícil de igualar, y fue él quien inmortalizó y dio fama, un lugar preponderante al número 10 en el balompié. De ahí en adelante quien portara el número 10 debería ser dueño de gran talento, y necesariamente un crack.

 

Todo lo difícil lo hacía fácil, y además le ponía magia. Fue ídolo mundial y de los más queridos, el consentido de México. Poseía un encanto especial que transmitía cuando jugaba. Desde sus inicios tuvo eso que muchos llaman “ángel”. Nunca salió de Brasil para Europa, a pesar de que fue pretendido por varios clubes, pero en su momento fue declarado propiedad de la nación. Pelé no tenía precio para el futbol europeo y sólo salió para jugar con el Cosmos de Nueva York, en la etapa final de su carrera. Manejaba increíblemente la pelota con el pie izquierdo o el derecho, con la cabeza. Bueno, con cada parte de su cuerpo, y hasta utilizaba al rival para hacerse pases. Ese era Pelé.

 

MARADONA HASTA EL FANATISMO

Desde sus inicios como infantil, Diego Armando Maradona mostró que sería uno de los virtuosos y llamado a ser grande entre los grandes del futbol. Para los argentinos, el más grande. Y fue también en México, en el Mundial México ’86, donde Diego alcanzó su plenitud como jugador y alzó la Copa del Mundo derrotando a Alemania.

 

Vendrían más éxitos para Maradona. En Italia se le considera hasta hoy el mejor extranjero que ha jugado en esa Liga. Nadie olvida que tras su llegada al Nápoles, este equipo alcanzó la gloria, vivió sus mejores momentos y no ha vuelto a ser lo que fue de la mano de Diego. Luego, vendría el infierno para el argentino quien se vio envuelto en escándalos de droga, de doping, enfrentamientos con la prensa, problemas familiares, y sobre todo la vergüenza en el Mundial de Estados Unidos (USA ’94), en que fue expulsado de la Copa del Mundo por dar positivo a efedrina, sin que ningún directivo argentino hiciera nada por defenderlo, lo que orilló a un fuerte enfrentamiento de Maradona con la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA) y sus dirigentes.

 

En la cabeza tenía el talento, en su cuerpo la malicia y en su pie izquierdo la magia. Y en su mano izquierda, “La mano de Dios”, esa con la que le marcó gol a Inglaterra en pleno Mundial de México ’86. Este era Maradona, quien todavía lamenta el que César Luis Menotti no lo convocó para el Mundial de Argentina ’78, después de que Diego Armando ganara el Mundial Juvenil.

 

En la que fue su primera Copa del Mundo, en España ’82, y cuando Argentina necesitaba derrotar a su archirrival Brasil para seguir con vida, el astro Diego Armando Maradona fue expulsado por el árbitro mexicano Mario Rubio, quien no se tentó el corazón ni le temblaron las piernas para hacerlo. “Fue un planchazo sobre Batista y se tenía que ir, simple, sabía que era Maradona, pero también sabía que tenía que aplicar el reglamento”, dijo Mario Rubio. Ahí se despidieron Argentina y Diego de España ’82.

 

Maradona brilló con luz propia y muy por encima de sus compañeros de equipo en la Selección Albiceleste y en el Nápoles, así como en el club de sus amores, el Boca Juniors de Argentina. Pudo con muchas cosas, menos con su adicción a las drogas, y aunque asegura que ya superó este problema, hay quienes lo dudan todavía.

 

A Maradona se le considera como un Dios en su Argentina, incluso tiene una iglesia con su nombre y una legión de seguidores que conforman y tratan de acrecentar esta iglesia, en algo que raya más allá del fanatismo. Ayudado, dice, por su gran amigo el ex presidente de Cuba, Fidel Castro, hoy Diego Armando está alejado de su adicción a la cocaína y en busca del reencuentro consigo mismo, aunque cuando habla de futbol, o cuando entra a una cancha, a un estadio, vuelve a ser el Maradona de siempre.

 

MESSI, Y LO QUE FALTA

Hoy, Lionel Messi no deja lugar a dudas de que es el mejor futbolista del mundo en la actualidad. Es indiscutiblemente el mejor de este siglo XXI, de este tercer milenio. Tiene para vencer el reto de dos monstruos que le anteceden como lo fueron Pelé y Maradona, pero eso parece no importarle.

 

Supera ya, en el gusto de la mayoría a figuras recientes como el holandés Johan Cruyff, los brasileños Romario, Ronaldo, Ronaldinho y hasta el portugués Cristiano Ronaldo. Otros aseguran que a pesar de esto, Messi no ha tenido ni la mitad de magia que han exhibido dentro del terreno de juego Romario, Ronaldo, Ronaldinho y el mismo Cristiano Ronaldo, sin embargo, Messi está ganando todo en lo individual y colectivo, apenas a sus 24 años de edad.

 

Y le ponen otro pero, esto sólo con el ánimo de molestar aseguran otros, que no ha ganado una Copa del Mundo, y que cuando juega con la Selección de Argentina no luce como cuando lo hace en su club Barcelona. Sin embargo, apenas declaró Pelé que cuando Messi gane tres Mundiales y anote más de mil goles, se le puede comparar con él o asegurar que es mejor que el brasileño, entonces el argentino comenzó a meter goles por montones. Leo Messi ya ganó también la Champions League, campeón con Barcelona en España, y comienza a figurar e insinúa que puede tomar las riendas de líder en la albiceleste.

 

Así que habrá que apuntar que hoy Messi es el mejor, más lo que falta. Es ya el máximo anotador en la historia del Barcelona, ha ganado tres veces el Balón de Oro y en dos ocasiones el Mejor Jugador del Mundo que otorga la FIFA. A sus 24 años de edad, Messi suma ya 15 títulos conquistados con el Barcelona, algo que nadie había conseguido con un equipo. “La Pulga” suma cinco ligas, cuatro supercopas de España, una Copa del Rey, tres Champions League, una Supercopa de Europa y un Mundial de Clubes.

 

Messi es catalogado por Maradona como su sucesor, y en España lo consideran el quinto rey del futbol, detrás de figuras como Di Stéfano, Pelé, Cruyff y Maradona. Estaba predestinado. A los 11 años de edad Lionel sufrió una enfermedad que le afectó la hormona del crecimiento, y ante la imposibilidad de costear los gastos para curarlo, su familia viajó a España apoyada por el club catalán, que confió en el prometedor jugador, y que hoy es su principal figura, no sólo actual, sino de toda su historia.

 

Está en la cúspide, pero también Messi junto al abismo que jala, al que puede caer si permite que la fama, que amenaza con crecer, lo llega a marear. Es hoy el mejor, pero ¿podrá adquirir la magia que les sobraba a jugadores como Pelé y Maradona? Por lo pronto hay que disfrutarlo, el tiempo lo dirá.

 

E-mail: patabola@hotmail.com