Portal informativo de análisis político y social

Omisiones que cuestan lágrimas de sangre

Si no cumpliera con mis responsabilidades, “que el pueblo me lo demande”, así juran todos los funcionarios públicos al momento de asumir su encargo. ¡Qué vergüenza! Hay acciones negligentes, omisiones y tortuosas tramitologías viciadas que ocasionan un profundo dolor a pequeños inocentes, y de paso a sus familiares biológicos o de corazón. ¿Cuándo perdimos en Jalisco la sensibilidad, dejando de ver la adopción como una restitución feliz de los derechos para la infancia desprotegida?

Hace un par de años, en este mismo espacio escribí sobre “los que no tienen madre”, refiriéndome especialmente a las acusaciones de irregularidades en el manejo que el Consejo Estatal de Familia, daba a casos de niños institucionalizados en albergues. Los meses transcurrieron: hoy el problema se agravó, el llanto ensordecedor de los niños, padres, abuelos, tíos y padrinos, entre otros, ya no puede pasar desapercibido.

“Es que los niños no se escogen”, es el argumento recurrente de las autoridades. Me gustaría que cambiaran su frase a “los niños son los que escogen”. Deberíamos darles a ellos al menos esa oportunidad ya que les hemos privado de muchos derechos. Qué importa si sus padrinos ya tienen un niño adoptado, las circunstancias se dieron para que la pequeña se encariñara con esa familia ¿por qué hacerles la vida de cuadritos?, ¿quién es el Consejo de Familia o el DIF para privarle a la pequeña esa oportunidad y derecho de ser amada?, ¿tiene que pasar toda su infancia con trámites en el Juzgado para que pueda disfrutar legalmente de una familia? Se violentaron sus derechos, incluyendo el de identidad, acaba de determinar la Comisión Estatal de Derechos Humanos.

También me erizó la piel escuchar a Marlene, una pasante de Medicina y madre soltera que en medio de la depresión postparto, decidió dejar a su hija en un albergue; a las pocas horas se arrepintió y fue a recuperarla sin éxito. Han transcurrido los meses, ella sostiene que fue engañada por un trabajador de la Procuraduría de Justicia de Jalisco en complicidad con otras autoridades, y en la casa de ese funcionario permanece la niña, sin importar que un juez reiterara que la custodia pertenece a la madre biológica y en consecuencia, deben devolverle a su bebé.

Qué decir de un pequeño que no comprende por qué le impiden ver a la única mujer que le ha demostrado su amor, aunque no lo parió. Duele escuchar a esa madre –de corazón– destrozada, pues la autoridad le negó amar a ese pequeño que desde su nacimiento ha carecido de aprecio. A ella le lastima recordar esa voz con tono brusco e intransigente “los niños no se escogen”. El pequeño simplemente no logra comprender, sólo llora y se enferma.

Supe el caso de un sacerdote que recogió a unos pequeños abandonados por sus padres y los puso en el seno del hogar de sus padrinos donde eran amados, chiqueados y protegidos, pero cuando solicitaron la adopción legalmente, se los quitaron porque “los niños no se escogen”.

¿Cómo explicarles a esos pequeños que “hicieron mal las cosas”, pues no siguieron protocolos de adopción?, ¿qué les pasa a los funcionarios de 11 instituciones –señaladas por la CEDHJ– que han olvidado el significado de priorizar el bienestar del menor? ¡Han invalidado esos derechos, a causa de su excesiva, viciada e insensible tramitología!

A pesar de la lluvia de quejas, quiero darles el beneficio de la duda; quiero pensar que en verdad desean priorizar el bienestar de la niñez desprotegida, que se empapelaron. ¡Demuéstrenlo! De lo contrario, recuerden que también hay pecados por omisión de responsabilidad. No quisiera pensar que es verdad la acusación de la Fundación de Niños Robados y Desaparecidos con respecto a que detrás de todo hay una red de complicidad institucional involucrada en tráfico institucional de niños.

Veremos aquí qué tanta fuerza tiene la impunidad en Jalisco contra la legalidad, me decía Guillermo Ogarrio, experto en Derecho Familiar. Éste escándalo de los albergues ya pasó la esfera local; ahora los ojos de organismos internacionales están volteando a Jalisco, y a México, así que ya no basta con retirar del cargo a algún funcionario involucrado.

Tanta insensibilidad cimbró los mismísimos fundamentos de la institución encargada de los procesos de adopción; tendrá que reconstruirse y romper acciones viciadas porque hay cientos de niños que tienen derecho a una familia que les brinde amor, o ¿vamos a seguir negándoselos por tramitología, aunque les cueste lágrimas de sangre?

 

* Es periodista multimedia

E-mail: analisis@notiemp.com

3 comments

  1. Zen+tido Komun /

    Es exacto lo que se publica en esta nota, y no obstante, las autoridades responsables de detener esta barbarie contra los niños de Jalisco, aun siguen “pensando” cómo defenderse y minimizar el tema. No cabe duda que a las autoridades de Jalisco les ofende más el que los munícipes aledaños al Lago de Chapala se unan por razones de pesos, cediendo INMEDIATAMENTE a sus peticiones, que las lágrimas de sangre que lloran nuestros niños a causa de Claudia Corona y su poderoso equipo de apoyo, que le han forjado un cerco institucional infranqueable. ¿Para qué? Si los niños no ganan, ¿quién sí?

  2. Cathy Urroz /

    Adriana, no tengo palabras. Mi corazón llora y te admiro por escribir sobre esto, es momento de que en México las conciencias se unan y despertemos para poder lograr la paz que tanto anhelamos la mayoría. No solo hay niños institucionalizados que sufren, también hay niños que, por inmadurez y egoísmo de uno de sus padres y leyes arcaicas, así como poca impartición de justicia, no pueden convivir con uno de sus progenitores. “El interés superior del niño debe prevalecer por encima de cualquier otro”, alzemos la voz por ellos. Gracias Adriana! Recibe un abrazo con esperanza, Cathy Urroz

  3. ciudadano /

    “QUE EL PUEBLO ME LO DEMANDE”
    NOSOTROS SOMOS EL PUEBLO,ENTONCES DEMANDEMOS Y LEVANTEMOS LA VOZ CONTRA TODOS ESOS POLITICOS CORRUPTOS,PREPOTENTES E INEPTOS.