Portal informativo de análisis político y social

Opinión: El costo de perder…¿ganando?

Opinión: El costo de perder…¿ganando?

Jul 15, 2017

Por Ramiro Escoto //

¿Alguien ha cubierto, periodísticamente las actividades de quienes fueron candidatos y contendieron en las elecciones del pasado 4 de junio? ¿O se sabe de la vida que llevan quienes activamente llevaban una agenda mediática y social, alguna publicación en Facebook, Twitter o Instagram?. Simplemente no.

El asunto de perder una elección no lo es tanto para el candidato y su equipo (el más cercano) pues se sabe que del presupuesto para la campaña hay una partida para el uso personal, de ahí que muchos desaparezcan pero con un “billete” en el bolso y de ahí la ausencia se justifica de muchas formas, al final, los medios dejaron de poner el reflector sobre ellos, porque simplemente se dejó de invertir en la pauta y dejaron de ser atractivos para el presupuesto gubernamental del siguiente periodo.

Quienes ven a estos personajes, es porque seguro están viajando o fortuitamente los encuentran en un lugar alejado de las capitales o centrales políticas, de momento. Ellos ganaron perdiendo, perdieron, ganando.

El PRD en el Estado de México es la excepción, pues además de la “derrota” el partido del sol azteca se ha convertido ahora en el objetivo de alianza por tener el tercer lugar en unas elecciones cuya trascendencia histórica marca que el resultado influye en las presidenciales. No es difícil construir teorías a partir de que el PAN-PRD logró lo que muchos veían imposible, y derivado de eso, el Blanquiazul sobrevive a estados donde dependían de esa “firma” para posicionarse de nueva cuenta en el poder.

El PRD es la moneda ahora que se cotizará aún más que el PVEM en su momento, será la seducción por qué no para el PRI en una negociación que no suena descabellada, al entender que el poder es el poder y el costo no importa cuál sea es defender el puesto, la silla, la sede.

Si bien es cierto que el PRI no compartiría boleta con el sol azteca, al menos en la impresión de la misma, no hay que dejar de pensar que las alianzas ahora, se construyen con quienes en tierra también conocen alcances que tienen precio hoy más que nunca, donde el ciudadano no cree en candidatos, en partidos, en sistemas.

El PRD es un partido que tuvo un relanzamiento a partir del resultado del 4 de Junio, un renacer al tono del desdén de Morena y ahora en el mapeo de la estrategia del 2018. Es ahora ahí, en ese partido donde puede a cualquier postor venderse por encima de un PAN desdibujado en el plano nacional para la presidencia, y en donde en esta “Modernidad” valen los votos y no tanto las ideologías.

En el contexto es simple: Perder ganando y ganando perdiendo.

Al tiempo, veremos en el análisis cómo resurgen hombres y mujeres en diversos puntos, hablando de construcciones de un nuevo país – nada excepcional en la historia – pero llamará la atención que éstos tenían historia en la izquierda emanado del partido amarillo y que ahora jugarán en un frente muy parecido al revolucionario institucional o viceversa para concretar en el juego, la partida ideal; el touché en el ajedrez político nacional.