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Opinión: #FiscalCarnalElectoral

Opinión: #FiscalCarnalElectoral

Oct 28, 2017

Por Héctor Romero Fierro //

Cuando ya habia yo comprado mi bolsa de palomitas de maíz y mi chesco preparándome para presenciar el gran ridiculo de la izquierda mexicana en el Senado de la Republica, el recién removido “Fiscal Especial para la Atención de los Delitos Electorales”, Santiago Nieto, declinó continuar su caso ante el Senado.

Aunque varios han señalado que lo doblaron abriendo varias carpetas de investigación por hechos cometidos durante su gestión, yo considero que su determinación se basó en una mera apreciación de las posibilidades de éxito ante ese órgano legislativo.

Recordemos que en días pasados el encargado de Despacho del Procurador General, Alberto Elías Beltrán, removió a dicho fiscal especial, lo que dio lugar a una gran controversia mediática, mas no jurídica, donde intervinieron todos los partidos de oposicion, supuestamente tratando de revertir la decisión del encargado de despacho. Sin embargo equivocaron rotundamente su actuar y solo hicieron el ridículo de su vida. Vemos en qué consistió esto:

Primero partieron de una premisa falsa y me extraña que senadores de la República no conozcan nuestra Constitución, ya que señalaban que para revertir el despido se necesitaba una mayoría simple de los senadores, afirmando que con la mitad mas uno de los votos de ellos, restituirían a Santiago Nieto en su cargo, sin embargo nuestra Constitucion es muy clara al señalar: “…El nombramiento y remoción de los fiscales especializados antes referidos podrán ser objetados por el Senado de la República por el voto de las dos terceras partes de los miembros presentes”. Mayoría calificada que de acuerdo con la actual conformación del Senado le era imposible obtener a la oposición.

En segundo lugar, el plazo de diez días para la objeción del Senado lo señala nuestra Constitución para la revocación del Fiscal General pero para la remoción de los fiscales especiales el plazo se consigna en la ley, sin embargo la oposición al tomar la tribuna de la Cámara Alta solo estaba ayudando a que trascurriera el plazo para que las dos terceras partes del Senado se pronunciaran al respecto, entendiéndose entonces que por parte de ellos, simplemente por el transcurso del tiempo, no existía objeción alguna.

Lo interesante del caso, es que precisamente el Senado, de acuerdo al sistema constitucional que nos rige, debía actuar como contrapeso de las decisiones del Ejecutivo y por ello, en lugar de hacer grilla barata, tenía la obligación precisamente de analizar, prácticamente erigiéndose como Jurado, en si de verdad existía la “causa grave” para la destitución del cargo y entonces, previamente analizado esto, confirmar la remoción, o en su defecto, insisto, reinstalar a Santiago Nieto en su importante cargo.

Pero no, la oposición comportandose como si se encontrara en un chiquero y no en la más alta tribuna del pais, enlodó el proceso impidiendo que se propusiera esta solución o que se votara si contaba de entrada con la mayoría calificada para ser restituido en el cargo.

Queda claro que lo que buscaba la oposición ya no era cumplir con el debido proceso en un marco de legalidad, en ese momento era ya contar con un aliado en el próximo proceso electoral, en el que los principios e ideología de los partidos quedaron atrás, la meta es derrocar al PRI a como de lugar, por eso confirmaron su búsqueda del #FiscalCarnalElectoral, sin embargo, después de, como dicen en mi rancho, tanto brinco estando el suelo tan parejo, el propio Santiago Nieto renunció a continuar con el procedimiento, dejando a los “opositodos” literalmente colgados de la brocha. Desde el momento en que se manifestaron éstos en la forma en que lo hicieron se descalificaron para emitir posteriormente un voto razonado, fundado y motivado en este tema.

Una vez que se analiza la diversa información de lo que ocurrió, se da uno cuenta que efectivamente, el Fiscal Electoral cometió, raro en una persona con sus credenciales académicas, errores jurídicos que violaron el debido proceso y los códigos de actuación del órgano que representaba. Uno de ellos fue simplemente el no acatar la orden de un Juez de Distrito de permitir a Emilio Lozoya el acceso a las carpetas de investigación relativas a su persona en un plazo de 24 horas, situación que no atendió, violando con esto la Ley de Amparo.

La oposición ahora trata de enfocar el tema mediáticamente engañando a la población al afirmar que fue para ocultar las investigaciones del caso de corrupción relacionado con la brasileña Odebrecht, cuando al menos enfrenta ya seis averiguaciones previas en su contra por el ejercicio indebido de sus funciones. Esperemos que nuestro flamante Sistema Nacional Anticorrupción y los partidos políticos lleguen a un consenso de la persona que deberá asumir dicho encargo antes de las elecciones más importantes de nuestra vida el próximo año.

En otro tema, penosa la serie de Netflix, “Cuando conocí al Chapo”, donde la actriz Kate del Castillo pretende hacerse la víctima de injusticias del gobierno mexicano, lo malo es que no explica que la PGR la tenía qué investigar por probables delitos, como a cualquier hijo de vecino, pero ahora pretende cobrarle electoralmente la factura al Presidente Peña Nieto, lo bueno de su documental, es que se hace acompañar de una serie de personajes que demuestran al objetivo público que lo ahí afirmado es una farza mediática, simplemente con ver los nombres de Epigmenio Ibarra, John Ackerman, Sanjuana Martínez, Lydia Cacho le quitan a la serie toda objetividad, solo faltaron MALO y Anaya.

E-mail: hromerof@correduria58.com