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OPINIÓN INVITADA: La cuesta anual

OPINIÓN INVITADA: La cuesta anual

Ene 25, 2014

LA CUESTA ANUAL

Por Pedro Vargas Ávalos

Tradicionalmente, al inicio de todo año se habla de la “cuesta de enero”, en alusión a los problemas económicos que deben enfrentarse todas las familias.

Sin embargo en este inevitable 2014, tal parece que la cuesta clásica de enero, se alargará por sus 12 meses. Y es que entre las medidas del Gobierno que todo lo encarecieron, la pésima administración de la mayoría de los jefes de familia y en general de los trabajadores, las avideces de los comerciantes y de pilón, la economía mundial que cada día se trastoca, se han combinado para condenarnos a un año de permanente dificultad económica.

Desde luego que entre los problemas que nos agobian, en esta cuesta anual, no incluimos la inseguridad pública, que tal parece es crónica; ni los abusos de la autoridad, que es proverbial; o las impudicias de los diputados, los munícipes y la mayoría de los políticos, que no tienen igual.

Aquí sólo nos referimos por hoy, a la serie tremenda de obligaciones y gastos que habremos de encarar y a como dé lugar sacar avante, porque ni el Gobierno tolera incumplimientos, ni los negocios o acreedores permiten largos plazos, a menos que se paguen usureros intereses, que como resultado, traen el que nos esclavicemos no por uno, sino por dos o tres anualidades.

En un país donde millones de mexicanos (más de 10, son indígenas) navegan en la pobreza (algo así como sesenta) y los demás son en gran porcentaje, campesinos y asalariados del jornal mínimo, no podía ser que se nos quiera equiparar a nación de primer mundo. Y sin embargo, nuestras autoridades federales así lo valoran y nos recetan una serie de leyes, es decir de obligaciones, que apenas los europeos y desde luego los gringos y canadienses, pueden descansadamente cumplir.

La característica de esas obligaciones son: Exigirlas por medios modernos como el Internet, que en muchísimos lugares y hogares no se tienen; pero también es típico, que se hayan elevado, como es el caso de la gasolina y la luz eléctrica, por mencionar dos productos indispensables en la actualidad. Y de acatamiento implacable, so pena de ser perseguidos y exhibidos.

Por lo que ve a impuestos, como el IVA y el ISR, son implacables, elevados y para las personas y pequeños giros comerciales, impactantes y en no pocas ocasiones, causa de cierres o de plano evasiones. Y así por el estilo en los demás impuestos, derechos y tarifas, por lo que no hay más que apechugar, y si algún derecho se quiere hacer valer, el más expedito es el de pataleo.

A nivel municipal, los ayuntamientos no se quedan atrás, porque sus alcaldes y regidores son tan voraces, (bien respaldados por sus paniaguados o colaboradores) que nada les alcanza, no para dar mejores servicios a la comunidad, sino para llevar agua a su molino y rellenarse los bolsillos de recursos mal habidos. El predial, el agua, las licencias, las multas por todo motivo, son materias que nos harán la vida de cuadritos.

Y ni modo de que nos salven los diputados, si ellos precisamente son los portaestandartes de la ineptitud, la codicia y el cinismo. O los partidos políticos, que son un nidal de sinvergüenzas sin pizca de civismo ni asomos de responsabilidad.

En fin, y por lo pronto, hay que hacer de tripas corazón y encarar esta cuesta que al menos por este todavía flamante 2014, no será de enero, sino de todo el año.