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Opinión: La Auditoría Superior

Opinión: La Auditoría Superior

Nov 12, 2017

Por Héctor Romero Fierro //

Mucho se habla de que en los próximos días se renovará, el titular de un órgano cuya importancia para el ciudadano común es básica, me refiero a la “Auditoria Superior de Estado de Jalisco”.

Debemos explicar en qué consiste para el ciudadano, la importante función que en su beneficio, realiza este órgano. Nuestra Constitución estatal recién reformada con motivo de la implementación del Sistema Estatal Anti Corrupción”, espejo del Sistema Nacional, señala en su artículo 35-Bis: “La revisión y auditoría pública de la cuenta pública y de los estados financieros de las entidades a las que se refiere el siguiente párrafo, es una facultad soberana, inalienable e imprescriptible del Congreso del Estado, el cual se apoya para tales efectos en la Auditoría Superior, que es un organismo técnico, profesional y especializado, de revisión y examen del Poder Legislativo, dotado con autonomía técnica y de gestión, con personalidad jurídica, patrimonio propio y capacidad de decisión, integrado por personal profesional, seleccionado por oposición, bajo el régimen de servicio profesional de carrera”.

Interpretando esta disposición constitucional, debemos decir que es, con toda la complejidad inherente, una organización que tiene como primer objetivo, revisar los informes que presentan, los que llamamos “sujetos obligados”, y que engloba todo aquel sujeto, sea parte del gobierno o particular, que haya recibido recursos públicos por motivos de su función, y una vez que haya concluido su labor, informar al Congreso del Estado por conducto de la comisión respectiva, el adecuado ejercicio de los dineros públicos recibidos por ese funcionario o su dependencia, y además su gestión financiera y de gasto, políticas recaudatorias, de inversión, su eficiencia en la utilización de recursos públicos y la eficacia en el logro de los objetivos y las metas comprometidas.

La existencia de este órgano debe ser vital para el ciudadano común quien es el que paga impuestos de todo tipo, ya que tenemos impuestos a la propiedad como el Predial, impuestos al Consumo, a la Prestación de Servicios y un sinnúmero más. Esos recursos se los entregamos de buena fe a nuestros gobernantes para que, como empleados nuestros, los administren en la forma más honrada y diligente posible. Pero, ¿como comprueba la ciudadanía que ese gobernante realizó adecuadamente su función? Pues igual que en cualquier otra organización, contratando un especialista que venga con el funcionario o su dependencia, revise lo que realizó o dejó de realizar, si su desempeño lo realizó con honradez, en los tiempos adecuados, y una vez que ese especialista que llamamos Auditor concluye su trabajo lo plasme en un informe de auditoría que rinde, en este caso, ante quienes nos representan en el gobierno, esto es, los señores diputados.

Pareciera un trabajo sencillo, pero ahora imaginemos el tamaño del universo de sujetos auditables y el número de operaciones a revisar, iniciemos con los “Poderes” del Estado, Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial; esto es, el Gobernador y todo su gabinete, el Congreso del Estado y todo su aparato y el Supremo Tribunal de Justicia del Estado, esto es desde Magistrados y jueces a lo largo del Estado, la gestión de cada uno de los ayuntamientos de Jalisco, la Universidad de Guadalajara, organismos constitucionalmente autónomos entre otros igual de importantes y además particulares que por algún motivo hayan recibido dineros públicos.

Como se puede observar es un trabajo totalmente técnico y multidisciplinario, que debe ser transparente, pero al mismo tiempo reservado en su información, máxime que en su actuar debe privilegiar el respeto a los derechos humanos, en especial el de presunción de inocencia y el debido proceso. Lo ideal sería que todos sus informes dijeran que los gobernantes revisados han actuado dentro del marco legal y presupuestal adecuado, pero al no ser siempre así, este órgano en muchos casos se convertirá en parte denunciante de conductas administrativas sancionables o perseguibles al convertirse en delitos.

Por ese volumen de trabajo la única forma de ser eficiente deberá ser el uso intensivo de tecnologías de la información y la verdadera coordinación con otros organismos dedicados al control de la cuenta pública. También se debe privilegiar, en casos especiales, la contratación de auditores externos, generalmente contadores públicos altamente capacitados para auxiliar al personal interno en este tipo de funciones, definiendo en forma clara y contundente los criterios de programación de las auditorias, inclusive utilizando herramientas de “gobierno abierto.

Los impuestos son de la sociedad, por ello su manejo debe ser lo más pulcro posible, usted amigo lector cree que de contar con un órgano con estas funciones que haga bien su tarea, podría existir tanta impunidad en los desfalcos multimillonarios de muchos gobernantes a lo largo del tiempo. No queremos en Jalisco un #AuditorCarnal.

Por todo lo anterior, primero el Comité de Participación Social y luego el Congreso del Estado deben atender la obligación constitucional referente al perfil que debe tener el aspirante, esto es: “Tener, al momento de su designación, experiencia de cinco años en materia de control, auditoría financiera y de responsabilidades;” ya que la única forma de adquirir experiencia en auditoría financiera y de responsabilidades, es simplemente como lo decimos en la jerga común, “tallando lápiz en un despacho”, así se lo he inculcado a mis alumnos de la Universidad durante más de 24 años que tengo de impartir clases de posgrado.