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Opinión: Novela de una boda

Opinión: Novela de una boda

Oct 9, 2018

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Por Alfredo Ponce //

Don José es un hombre trabajador, toda la vida lo fue, levantarse a las 4 de la mañana para estar en el rastro y cuidar el negocio de la venta de carne, es algo que lleva en la sangre, lo aprendió desde muy joven; don Jorge, su padre, lo enseñó a trabajar duro y a dar seguimiento junto con sus hermanos a lo que se convirtió en el negocio familiar y el cual, con el transcurso de los años y muchos esfuerzos, se volvió en muy exitosa empresa.

Don José tiene solo una hija, Candy, mujer trabajadora y empresaria, que ha decidido casarse, desgraciadamente su boda será con una persona que se dedica a la política y que por imagen ha pedido que sea una ceremonia austera. Pero no es lo que quiere la familia para la hija, siempre soñaron en una boda de cuento de hadas, quizá como lo sueñan todas las mujeres, al menos las mexicanas, donde la cultura además marca que la boda la decide la novia y la pagan sus padres, así es que no hay negociación, digan lo que digan, la nieta de don Jorge se casará “como dios manda”, con toda la pompa y circunstancia que se merece.

El novio, no ha gastado ni un peso en la fiesta, es más, ni siquiera ha tenido tiempo de saber los detalles de la misma, pero finalmente y por que “ya hicieron arisca a la burra”, la sociedad lo criticará por la gran fiesta que se pagó con el esfuerzo de una familia trabajadora, quizá un poco por la envidia y otro mucho, porque en realidad vivimos en una sociedad donde todo se politiza, hasta una fiesta privada. Y desde el balcón de una casita, me imagino a las hermanastras de la cenicienta, escribiendo las notas de los periódicos que se publicarán mañana.

Nota: Cualquier parecido con la vida real, es pura coincidencia.

CORTINAS DE HUMO

En verdad que nuestra sociedad es muy interesante, dejamos manipularnos fácilmente por lo que nos dicen. Decía Göbbels que “una mentira repetida mil veces se convierte en verdad”, y pareciera que tenía razón, sobre todo cuando suceden cosas tan trascendentes para el país y nos “retacan” en los medios de comunicación asuntos menores, que los ponen como primera plana.

No podemos dejar impune lo que pasó en Veracruz durante todo un sexenio por “errores en el proceso”, no podemos olvidar a los desaparecidos, no debemos dejar sin protección a los damnificados por los sismos de hace un año cuando la comunidad internacional mandó mas de 30 mil millones de pesos para reconstruir sus casas y nada se ha hecho. Hay mil temas que requerimos aclarar en nuestro país y nos quieren a poner a debatir sobre una boda. En verdad, ¿nos estamos ocupando de las cosas trascendentes de la nación? Pareciera que hay una mente malévola que quisiera que nos ocupáramos de sentenciar a cadena perpetua a quienes coman langosta y camarones en sus fiestas.

MADRAZO A LA DEMOCRACIA

No hay mentira que dure mil años y a final de cuentas lo que se construye con fraudes un día tiene que caerse, por mas que sea una persona con poca credibilidad, es importante, que finalmente el ex presidente del PRI y ex contendiente a la presidencia de la republica salga a decir abiertamente, que en sus actas de votación el ganador fue Andrés Manuel. Claro, que puede ser una declaración oportunista, pero todos sabemos que la conducta con los paquetes electorales fue completamente protectora de un fraude. Lástima que no tuvo la valentía en su momento de decir la verdad, pero de todas formas se agradece lo que dice, aunque no le quite, su declaración ningún ápice de culpa en sus malas acciones, bueno, ni siquiera cuando quiso engañar haciendo trampa en una carrera, porque dicen, que quien es deshonesto en lo pequeño es deshonesto en lo grande.

¿ASÍ COMO?

Pocos ponen interés en la práctica popular de los gobernantes de pedir préstamos a nombre de sus gobiernos. Pero no es una cosa menor, escuchar el panorama que nos cuenta Juan Antonio González, nuevo presidente municipal de Tonalá, nos debe hacer reflexionar. Tiene presupuesto de 88 millones para hacer obra publica y debe pagar 188 millones de intereses por los préstamos que han pedido otros presidentes en el pasado. Ya estuvo bueno de dejarles las manos libres a los políticos, alguien tiene que parar esa ola de malos hábitos de pedir prestado para que otro lo pague y a final de cuenta nadie sabe donde quedó ese dinero. No hay manera que un país crezca cuando la deuda nos está comiendo. Y luego, se asustan porque alguien dice que el país está en bancarrota, pues entonces ¿como podemos llamarle a quien no tiene para mantenerse y se la pasa pidiendo préstamos?, hay que llamarle al pan, pan y al vino, vino. Los más de dos mil municipios tienen deuda, todos los estados piden préstamos y en lo federal nos entregan el país con una deuda del doble que hace seis años. Que alguien prohíba pedir préstamos a los gobiernos es urgente.


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