Portal informativo de análisis político y social

Opinión: Patrimonio público, palabra de museo

Opinión: Patrimonio público, palabra de museo

Feb 26, 2018

Por Ramiro Escoto //

Han pasado meses y sigo viendo en el descuido total en el túnel de López Mateos debajo de la Minerva, donde unos vándalos se dedicaron a desarmar, cristalear e inutilizar los hidrantes que están colocados de Sur a Norte.

Si mi fuente no me falla, tengo entendido que la Policía de Guadalajara habría detenido a los causantes de un primer acto, y que tendrían que reparar el daño, si esto fue exacto, no ha pasado tal cosa, y por el contrario, ahora el municipio tendrá que responder en caso de que ahí exista un incidente, debido a que estos equipos no están debidamente funcionando.

No conozco ninguna administración que tenga en su historia, la propuesta al cabildo de asegurar el patrimonio municipal, lo que se adquiere y se entrega siempre ha corrido el riesgo de ser vandalizado o robado, casos concretos: juegos infantiles, equipamiento urbano, y hasta esculturas, que bien han sido graffiteadas, destruidas o robadas, creando nuevos gastos o incluso el abandono histórico de las zonas.

Nunca habrá presupuesto suficiente que alcance para dotar a una ciudad o un municipio de lo indispensable en cuanto a mobiliario se refiere, como tampoco existen dineros para el mantenimiento de los mismos, cuando el ciudadano común debe tener la suficiente cultura y respeto para conservarlos, pues son pagados por los mismos impuestos que los ciudadanos cubrimos, claro ejemplo son las luminarias que han sufrido a lo largo de los tiempos el robo de cableado y llegar a destruir los focos con piedras o incluso con balas; las fuentes, sufriendo hasta el robo de las bombas, en fin, un cuento de nunca acabar.

Ya vienen videocámaras de vigilancia que estarán en lugares estratégicos, no sé si llegaron tarde, porque mucho pudieron hacer para prevenir el graffiti que han sufrido monumentos y mobiliario en la zona centro, donde -dicen- hay cámaras desde hace tiempo, pero no dieron con quien ha destruido poco a poco el patrimonio, por ejemplo en la Plaza de los Magos (frente al Instituto Cabañas ) con ya casi un año y medio de deterioro.

Vienen tiempos de campaña, quizá una buena idea para quien quiera ser alcalde, sea justamente diseñar una política pública que permita construir una red de respeto al patrimonio, penas más severas para quien destruya y un adecuado uso del presupuesto para la conservación de estos recursos que incluso dan plusvalía al entorno donde se colocan.

Hoy veo con tristeza que la gente poco o nada aprecia lo que significa planear, adquirir, colocar y entregar este mobiliario, quienes intervienen y el alto costo que significa cuando son re-intervenidos, incluso cuando se trata de reparaciones, lo que significa dejarlos sucios, o que pocos Comités Vecinales (donde hay) se hagan cargo o adopten estos sitios para darles mantenimiento.

Hoy sabemos que por ejemplo, parques y jardines no cuenta con suficiente personal, y ello ocasiona que el que existe no se dan abasto, por lo que considero que regresar el proyecto de adoptar espacios verdes, como camellones y parques podrían ayudar a empresas y vecinos comprometidos a dar una mejor imagen al entorno y conseguir quizá sembrar una pequeña semilla  que permita a las generaciones presentes y futuras desterrar el olvido y compenetrarse a lo grandioso que es construir sociedad.

%d bloggers like this: