Portal informativo de análisis político y social

Opinión: Populismo electoral

Opinión: Populismo electoral

Feb 12, 2018

Por Héctor Romero Fierro //

Tanto el candidato por la alianza “Frente Ciudadano por México” Ricardo Anaya, así como el eterno candidato, ahora de Morena, Manuel Andrés López Obrador, MALO, basan sus campañas en promesas populistas y demagógicas totalmente irreales.

Dice el “cerillo” Anaya que de llegar a la Presidencia de la Republica, y lo plantea como la principal propuesta del citado frente, implementarán en nuestro país la entrega de lo que él llama, el “Ingreso Básico Universal” que consiste en entregar a todos “los ciudadanos” una cantidad mensual garantizada por el estado, por el simple hecho de ser mexicanas o mexicanos.

Dice que tres de los principales economistas del mundo que han ganado el Premio Nobel la respaldan, refiriéndose a Milton Friedmann, Chistopher Pissarides y Angus Deaton, situación completamente falsa. Es cierto que Milton Friedman propone atacar la pobreza con un incentivo temporal, consistente en una especie de Impuesto sobre la Renta negativo, muy similar al subsidio sobre nómina que actualmente otorga el gobierno mexicano como apoyo a los que perciben sueldos muy bajos. Sin embargo estas medidas planteadas por Friedmann y otros economistas, contrario de la de Anaya, se plantean como temporales e implican funcionar como incentivos al trabajo y no de carácter general.

Para empezar, Anaya no define el alcance de su populista programa, ya que solo señala que se les daría a los ciudadanos mexicanos (niños también), y aclara que inclusive funcionaría muy bien incluso para beneficiar a sectores que deben ser premiados, tales como las amas de casa o personas que no pueden trabajar porque se quedan a cuidar a algún enfermo. Es cierto que un programa así reduce un poco la pobreza en el corto plazo, por ende baja un poco la desigualdad imperante en nuestro país, también es cierto que se eliminarían muchísimos costos burocráticos al desaparecer diversos programas sociales. Friedman afirma con mucha razón que en forma automática se estimula el mercado interno, y por ello en los Estados Unidos se implementó, siguiendo sus enseñanzas el impuesto negativo “Earned Income Tax Credit” o, insisto, nuestra versión mexicana del “Subsidio para el empleo”.

Suena muy bonito, pero el problema es que esa propuesta de Anaya, por populista y simplista pretende dar dinero por igual a todos cuando las necesidades son diferentes, lo que plantea Friedman es fijar un umbral de ingresos considerado “asignación básica” y si una persona no alcanza esa asignación el estado podría pagar una parte o todo el faltante.

El señor López pretende algo parecido pero solo con los jóvenes, a título de beca, ya que su lógica le indica que con eso resolvería el programa del narcotráfico. Lo que no señalan Anaya y el señor López es algo muy sencillo, ¿De dónde sacarían recursos para un programa así? ¿Por qué tendría el Estado que otorgar un subsidio a los ciudadanos de altos ingresos en México? Ya me imagino al Ing. Slim recibiendo su cheque de tres mil pesos de subsidio o jóvenes de familias ricas becadas (subsidiadas). Friedman considera su propuesta de impuesto negativo como temporal para reducir la pobreza, y nunca para dar gratuitamente dinero a todo el mundo en forma populista y demagógica, como las propuestas de Anaya o la pensión a los viejitos de la CdMex.

Dice Anaya que hay recursos para hacerlo, situación falsa, dice López que con los ahorros de la corrupción podrá pagar todos sus programas sociales, falso también. Primero que reconozcan y nos digan de donde van a cubrir todos los fondos de pensiones de los que estamos llegando a la edad de jubilación. Los fondos de pensiones del IMSS y del ISSSTE están totalmente quebrados y se requieren varios puntos del PIB para cubrir su déficit. Los servicios médicos no tienen forma de atender ni necesidades básicas de salud y menos de adquirir tecnología de punta.

Si de verdad quieren beneficiar a la población mexicana alguno de los candidatos a la Presidencia de la Republica los invitamos a hacer una propuesta en forma seria de la cobertura de un “Sistema de Protección Social Universal” planteada en su momento por Santiago Levy entre otros, reto que implica construir una base financiera sustentable, no dependiente solo de la relación empleo- cuotas de seguridad social de los trabajadores o del patrón para dar servicios médicos de alta calidad a la totalidad de la población. En México tenemos un Seguro Social, Seguro Popular, y otras más, que dan un servicio pésimo. Nuestro país ha pasado de tener una esperanza de vida de 40 años en 1943 pasando de los 75 años desde la década de los 2000 y tiende a incrementarse aún más. Pero sigue una gran brecha entre los que tienen acceso a los sistemas de seguridad social y los que no, siendo este segundo grupo el mayor. La estructura poblacional en nuestro país se compondrá de “viejos” en el año 2050 ya que la mayoría de la población tendrá más de 50 años según la CONAPO y no habrá, de seguir con las estructuras actuales, forma de atenderlos medicamente a todos.

Habrá que decirle a Anaya y su frente ciudadano, así como al señor López que sus propuestas mesiánicas y populistas no son viables financieramente hablando y solo se lograrían cubrirlas con mayores impuestos o con mayor endeudamiento. ¿Es lo que usted quiere, amigo lector?

E-mail: hromerof@correduria58.com