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OPINIÓN: ¿Que va a pasar con el TAE?

OPINIÓN: ¿Que va a pasar con el TAE?

Jul 15, 2017

Por Héctor Romero Fierro //

Uno de los órganos de justicia más satanizados de nuestros días es el Tribunal de lo Administrativo del Estado de Jalisco, por, en muchos casos, supuestas irregularidades que se le atribuyen a algunos magistrados de ese órgano, casi en todas las ocasiones derivadas de la aplicación de las llamadas afirmativas o positivas fictas, figura incorporada a la legislación municipal, con el propósito original de que los ayuntamientos fueran eficientes, ya que por el simple transcurso del tiempo, en algunas materias, se considera aprobado lo solicitado por el gobernado si el municipio no emitía una resolución en tiempo y forma.

Luego entonces, si el ayuntamiento no resolvía y transcurría el tiempo necesario para que operara esta afirmativa ficta, el gobernado acudía ante este Tribunal simplemente a que este declare que operó a favor del gobernado lo solicitado, en un ejercicio muy simple, el de aplicación de la ley, sin embargo, si el ayuntamiento no está de acuerdo puede, combatir esta declaratoria del Tribunal. Esta situación nunca les ha gustado a los gobernantes municipales en turno y esto provocó que atacaran despiadadamente a los magistrados integrantes del Tribunal, sin embargo, los ayuntamientos casi en ningún caso combatieron judicialmente las resoluciones de esté a través del el llamado Juicio de lesividad, e inclusive los particulares pudieron regularizar las supuestas deficiencias, que señalaron como grandes ilegalidades, en el caso de construcciones a cambio de un pago a esos ayuntamientos. Si a los gobernantes no les gusta la positiva o afirmativa ficta simplemente reformen las leyes municipales eliminándola.

Ahora en sintonía con la reforma federal anticorrupción se proponen cambios constitucionales. El primero fue el de su denominación, ahora se llamará Tribunal de Justicia Administrativa, se le otorgan facultades en materia de sanciones por responsabilidades administrativas facultándolo a imponer sanciones a funcionarios públicos y particulares vinculados con actos de corrupción, la posibilidad de fincar créditos fiscales por estos conceptos incluyendo la reparación del daño al erario. Sin embargo, estas facultades estarán acotadas a que sean faltas graves, dejando las facultades sancionadoras por faltas leves a la Auditoria Superior y a los órganos internos de las diferentes dependencias. El problema será cómo se regulará en las leyes secundarias la definición y alcance del término de “faltas graves” para fijar la competencia de este Tribunal.

Pero también se efectuaron algunos cambios que, desde mi punto de vista particular, en nada abonarán a la justicia administrativa en nuestro Estado. Se contempló la desaparición del Pleno del Tribunal integrado por la totalidad de magistrados que, a su vez, revisan como tribunal de alzada algunas de las resoluciones de esos mismos magistrados emitidas funcionando como Salas Unitarias, y ahora se pretende, en lugar del Pleno crear una Sala Superior integrada por tres magistrados, los cuales tendrán, sustituyendo al Pleno las facultades de este órgano revisor que desaparece. El qué diseño esta iniciativa consideró, equivocadamente, que tres magistrados pueden sustituir la discusión de todos los magistrados del Pleno, ignorando como se fortalecen las resoluciones en esta segunda instancia, ojalá los señores diputados antes de legislar la modificación de la Ley secundaria asistieran a una sesión del Pleno o al menos vean por TV una sesión del Pleno de la Suprema Corte de justicia de la Nación. Lo más riesgoso será que dos de estos tres magistrados se pongan de acuerdo e instituyan un Poder dentro del Tribunal en forma meta constitucional, situación muy humana y muy probable.

Más grave que la Presidencia se turnara anualmente pero solo entre estos tres, por lo que afirmo que dejaron casi en calidad de Jueces a los actuales y solo conservarán el título de Magistrados porque no se los pueden quitar, la venganza funcionó y se traduce en una reforma constitucional, al estilo Jalisco, si no gano arrebato.

Lo ideal hubiera sido, que se incorporaran estos tres nuevos magistrados como los actuales a una Sala Unitaria y se sumaran al Pleno, con esto sí resolvería el rezago de este Tribunal causado por un cúmulo de asuntos, que resuelve con menor presupuesto y personal del que gozaba hace algunos años, solo como dato, en 2012 resolvían aproximadamente 3,500 asuntos al año, en 2016 resolvieron más de quince mil quinientos y para 2017 se esperan más de 22 mil, sin considerar el incremento de asuntos, ahora por el tema de la reforma anticorrupción, pero casi todos esos asuntos se ven en primera instancia y en segunda llega un número mucho menor de asuntos.

Todavía lo señores diputados podrían corregir parte de esto en las leyes secundarias, veremos el futuro de ese órgano, y ojalá los tres nuevos magistrados sean electos de entre los actuales y no traigan a gente de fuera que no esté familiarizada con la impartición de justicia administrativa.