Portal informativo de análisis político y social

Opinión: Segunda vuelta

Opinión: Segunda vuelta

Jun 10, 2017

Por Héctor Romero Fierro //

Analizando fríamente quien ganó en la reciente jornada electoral, podemos concluir que todos perdimos como nación. Me queda claro que los que no saben perder llegarán hasta la sentencia del Tribunal Federal Electoral a pesar de saber que no tienen razón, solo con la excusa de legitimarse ante sus electores. El PRI lo único que ganó fue tiempo para poder recuperar los votos que perdió en el Estado de México y operar en las zonas donde fue prácticamente borrado de la geografía electoral con miras al 2018. Gano el país y la democracia solo porque MORENA no usará al Estado de México como caja chica para el proceso electoral 2018, pero hay que reconocerlo el vencedor fue el abstencionismo, al que le podemos dar varias lecturas.

Algunos dicen que la gente está harta de los partidos políticos, pero no se demostró esa teoría apoyando a los candidatos independientes que contendieron. Solo se demostró en las últimas elecciones que los que triunfan electoralmente lo hacen con muy poco margen y nuestra cultura latina nos impide aceptar el triunfo del opositor. Lo lógico debería ser, perdimos, ya nos veremos en la próxima elección, pero mientras apoyemos a quien gano por el bien del municipio, del estado o del país, pero no, nos convertimos en el peor enemigo del gobernante en turno soñando con desestabilizarlo, perdiendo la perspectiva de que el daño se lo causamos a nuestro país y por ende a nosotros mismos.

Esta elección nos deja como experiencia que se debe reformar la Constitución y la legislación electoral para avanzar en la construcción de nuevas mayorías que garanticen la gobernabilidad, independientemente quien triunfe, establecer una segunda vuelta en la elección presidencial y en la de gobernadores, y reducir en forma considerable el número de diputados y senadores.

Hay varios ejes que se tienen que adecuar, demostrando a la sociedad que es más importante nuestro país que los intereses internos de los Partidos Políticos, tenemos que poner sobre la mesa, al menos, la democracia y nuestro sistema electoral; el alcance y límites del Federalismo; el régimen del estado y gobierno; la limpieza y reforma del poder judicial federal y el de los Estados, entre otros temas.

Pero debe destacarse la necesidad de que ya en la próxima elección existiera segunda vuelta electoral y con ello, gobiernos de coalición, todo es con el propósito de darle gobernabilidad y estabilidad al próximo Presidente de la República, sea del partido que sea, lamentablemente el plazo ya venció y no se logró legislar en este aspecto, pero aún es posible hacerlo a nivel estatal y aprovechar para reducir el número de plurinominales en el Congreso del Estado y el número de regidores en los ayuntamientos, dando más margen de acción al próximo gobernador.

Debemos fortalecer las instituciones o como opción, entregarnos a un mesías, que pueda llevarnos a una crisis similar a la de Cuba o Venezuela, pensamos muchos, pero las soluciones deben venir de la población y no de los partidos políticos porque estos privilegian más sus propios intereses que los de sus electores.

Otro tema que no debe esperar es la implementación del sistema nacional anticorrupción y su espejo estatal, Jalisco avanza, pero la sociedad le exige más celeridad, y sobre todo que los personajes que se nombren para este sistema ya sea como juzgadores, fiscal o auditor superior, entre otros, sean completamente independientes de los grupos de poder en el estado, ya que de lo contrario será un fracaso, no del gobierno en turno, lo será de la sociedad en general.

No es necesario como algunos opinan refundar el Estado Mexicano simplemente es ajustar y modernizar nuestras leyes e instituciones necesarias para contar con gobiernos que permitan, sin problema y oposición alguna, el desarrollo de nuestro país, y de nuestro estado.