Portal informativo de análisis político y social

Opinión: Tiempo de debates

Opinión: Tiempo de debates

May 16, 2018

Por Carlos Salinas Osrono //

¿Cómo fue el debate? -No lo sé. Pregúntele a los que han sufrido, yo me lo he pasado muy bien”, Enrique Cerdá Olmedo.

Vienen a nuestra mente cuando hay temporada de elecciones, los mejores debates. Traigo a la mente, el de Nixon con Kennedy que permitió al electorado “evaluar” a un candidato más allá de su oratoria y propuestas, sino que al ser el primero que era transmitido por televisión, el elector tuvo la oportunidad de evaluar: como lo decía, como lo comunicaba y que imagen proyectaba.

En México, en 1994, tenemos el Primer Debate Presidencial que organiza el entonces IFE, donde Diego Fernández de Cevallos hace uso de sus dotes de gran orador y sale victorioso del mismo.

Hoy estamos en el camino de las elecciones de 2018. Hace poco menos de un mes tuvimos el Primer Debate Presidencial, estamos a una semana del segundo y este pasado fin de semana, se llevó a cabo el Debate de Candidatos al Gobierno de Jalisco.

¿Quién gana los debates?

¿Qué efectos tienen los debates en el electorado y en la elección?

Según datos de la empresa Nielsen Ibope, más de 13 millones de mexicanos de 28 ciudades del país, vieron el Primer Debate Presidencial.

Si tomamos como referencia los datos de la última elección para Presidente de México, entre el 1er y el 2do lugar hay una diferencia de poco más de 3 millones de votos, sin duda, de mucho sirve que un poco más del 15% del padrón electoral refuerce sus evaluaciones a través de los Debates. Por lo tanto, de forma romántica los ganadores deberían ser: los electores, la democracia y el propio país.

Gana también el que llega con la idea, preparación, capacidad y responsabilidad de ganar.

A nivel Presidencial el Primer Debate nos deja una buena experiencia del cambio de formato, como serán el segundo y el tercero. A nivel Jalisco, el formato no sólo pretendía ser tedioso, aburrido o permitir que la pregunta al candidato se olvidara de los temas que al elector “deberían” importarle. Sobre el formato visual, fue terrible.

Las ideas, las propuestas, los contrastes de historias, de personas, de formas de presentarse ante la audiencia, sus reacciones emocionales y su comunicación no verbal, acompañado de su oratoria y argumentos deberían ser también un sistema de evaluación. Pero llegamos al lugar común que nos lleva a que el uno hable de “todos contra mi” y otro diga “un chiste” y el “otro” diga ideas y propuestas y entonces el orden de resultados del debate sea que el del chiste es mejor y el de las propuestas es aburrido.

El Debate debería ser el símil de un examen profesional, donde los sinodales somos esos 13, 20 o 47 millones de electores. ¿Qué vamos a calificar? No…!!

Es evaluar: ¿Quién será nuestro Representante Legal, nuestro Médico, nuestro Aval? o inclusive, ¿A quién le vamos a confiar a nuestros hijos, familia, patrimonio, sueños, ideales, ilusiones, seguridad y VIDA…?.

El enfrentamiento de candidatos debería de darnos elementos para votar informados, para llegar a tomar una decisión consciente y detectar realmente que quieren y que pueden hacer con el poder que les vamos a depositar a nuestros futuros o posibles gobernantes.

El que habla de la Mafia del Poder y el 90% de sus candidatos, equipo de campaña y aliados son o fueron de la Mafia del Poder debería ser un criterio. El que evade preguntas, otro. Al que acusan de hacer negocios con los partidos que critica, debería evaluarse. O al que le cuestionan datos de ineficiencia en su gestión como gobernante, debería abonar a tomar decisiones, sería como aquel que pide empleo y no es calificado para el puesto.

Los debates deben recuperar su valor y depende de nuestra importancia que le damos al mismo y a la propia elección. Seamos más exigentes. Hoy queremos determinar elecciones por encuestas de 800 o 1000 personas, y pondremos al responsable de dirigir el rumbo de más de 120 millones de personas.

Recuerda que vamos a elegir a los que darán la cara por nosotros en México y el Mundo los próximos 2200 días.

Como fuerza social, un individuo con una idea vale por noventa y nueve con un solo interés.” John Stuart Mill.

%d bloggers like this: