Portal informativo de análisis político y social

Opinión: Tremendo berrinche

Opinión: Tremendo berrinche

Dic 13, 2018

Compartir en redes sociales:
  • 16
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
    16
    Shares

Por Héctor Romero Fierro //

Tremendo berrinche hicieron el Presidente Manuel Andrés MALO y los dirigentes de Morena cuando se enteraron, el pasado viernes, que el ministro Alberto Pérez Dayán, ante la solicitud de varios senadores integrantes de la Sexagésima Cuarta Legislatura del Congreso de la Unión y de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, dentro del Incidente de Suspensión derivada de la Acción de Inconstitucionalidad 105/2018 mediante la cual se impugnó, por éstos, la errónea “Ley de Remuneraciones de los Servidores Públicos, Reglamentaria de los artículos 75 y 127 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos”, de los artículos 217 Bis y 217 Ter del Código Penal Federal, había concedido conceder la suspensión solicitada, “…para el efecto de que las remuneraciones de los servidores públicos de los Poderes de la Unión y de todos los demás entes públicos para el ejercicio fiscal 2019, no sean fijadas en los términos de la Ley reclamada hasta en tanto no se resuelva el fondo de la controversia”.

Todo inició cuando el 24 de agosto de 2009 se publicó en el Diario Oficial la reforma constitucional para establecer de esa forma, límites a las remuneraciones a las que todo servidor público tiene derecho, reforma que entró en vigor al día siguiente, y en ella se estableció, que en un plazo de 180 días el Congreso debería expedir o adecuar la legislación que desarrollará e hiciera efectiva dicha reforma constitucional, sin embargo el Congreso fue omiso durante más de nueve años, en emitir dicha reglamentación, hasta que llegó la actual legislatura, e inmediatamente se rescató una pésima y obsoleta iniciativa, la cual fue aprobada por la mayoría de Morena y partidos satélite, en forma por demás atropellada, a pesar de que los demás partidos políticos y académicos, señalaron los graves errores de forma y fondo de dicha iniciativa.

Esa Ley, viola diversos artículos de la Constitución así como diversos Tratados Internacionales de los que México es parte, y aunque era necesario regularlos, esta ley vino a trastocar una serie de Derechos Humanos de los trabajadores del Estado, destacando entre ellos los de: Igualdad y No Discriminación; a la Seguridad Jurídica; a una Remuneración anual, irrenunciable y proporcional a las responsabilidades; al Principio de Taxatividad; al Principio de Legalidad; Principio de Progresividad; Principio Pro Persona; la Garantía al Principio de debido proceso en materia de Responsabilidades administrativas; asimismo el Congreso olvidó las obligaciones de promover, respetar, proteger, y garantizar los derechos humanos así como su obligación de prevenir obligaciones a los derechos humanos.

Debo señalar que no critico una adecuada y justa reducción de salarios de algunos funcionarios en la función gubernamental y exijo que se reduzcan algunos alarmantes, pero la aplicación de una ley pésimamente mal redactada y elaborada con una carente técnica legislativa no es el camino para una adecuada justicia y menos se debe atacar a la Corte, hace unos días le aplaudían por la declaratoria contra la Ley de Seguridad Interior, ahora, por esto, ya los quieren correr.

Es grave que la ley no señale una forma adecuada y objetiva la forma de determinar la remuneración del Presidente de la República, “de manera que sea posible garantizar retribuciones adecuadas y proporcionales a todos los trabajadores públicos”, esto ya que se utilizó como “parámetro tope” para fijar el resto de los salarios, el del ejecutivo federal. Qué bueno que dentro de las ocurrencias de Manuel Andrés no fue el ganar un salario mínimo, ¿o alguien sabe cómo llego a autodeterminarse el sueldo que percibe? Es sumamente importante esa correcta determinación ya que de ahí se fijarán el resto de sueldos.

A juicio de la Comisión Nacional de Derechos Humanos la ley en comento deviene en una omisión legislativa parcial, resultado de una deficiente regulación de las normas respectivas, resultando una ley ambigua, imprecisa e indeterminada que inclusive violenta el principio de taxatividad en materia penal.

La primer pregunta que debemos hacernos, ¿es justo, se te reduzca unilateralmente el salario cuando ya venías ganando determinada cantidad? Entonces, sí se puede hacer eso en el sector público ¿sería posible hacerlo en el sector privado, y les puedo reducir el salario a mis trabajadores? Claro que no, hay derechos adquiridos de los trabajadores que son irrenunciables, como es el salario.

La terquedad de sacar una ley mal redactada violatoria de los derechos humanos solo provocó que se judicializara esto, jubilaciones anticipadas, fuga de funcionarios con altos conocimientos, y que ahora el Presidente y sus secuaces se avienten con todo, contra la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), por lo que habrá que explicarles que la interpretación de la Ley no funciona a modo, que en un incidente de suspensión se analiza, lo que llamamos, la Apariencia del Buen Derecho, y si el ministro Pérez Dayán consideró que se cumplían los requisitos para otorgar la suspensión, es porque tiene sustento constitucional para acordarlo, sin embargo arremete MALO contra la SCJN diciendo que se equivocaron porque no están entendiendo la nueva realidad, y que se olvidan de Juárez, señalando que inclusive los ministros deberían quitar su imagen de la Corte, porque Juárez decía que “el funcionario tenía que aprender a vivir en la justa medianía”, luego entonces no entiende el Principio de Separación de Poderes” (que Juárez sí entendía), ahora soltaron a sus seguidores a que ataquen despiadadamente en prensa y redes sociales a la Corte y sus integrantes, los mexicanos debemos primero defender a la institución y posteriormente, sin intentos de albazos, reformar a este poder público a la nueva realidad. Queda claro que MALO solo pretende, en forma autoritaria, trasformar el mapa político, contando con puras instituciones alineadas a él, y no debemos permitirlo.


Compartir en redes sociales:
  • 16
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
    16
    Shares
468 ad

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *