Portal informativo de análisis político y social

PASIÓN TAURINA | El adiós a «El Pana»

PASIÓN TAURINA | El adiós a «El Pana»

Jun 11, 2016

El pasado día jueves, cerca de las 6:45 de la tarde, aquí en esta ciudad de Guadalajara falleció el matador de toros de 64 años de edad, Rodolfo Rodríguez «El Pana», también llamado «Brujo de Apizaco».

El diestro tlaxcalteca, sufrió el pasado 1 de mayo la embestida del toro «Pan Francés», segundo de su lote, esto en la plaza de Lerdo, Durango, de la ganadería de «Guaname».

«El Pana» tomó el capote de torear y se dirigió a enfrentar al segundo de su lote cerca de burladeros, de manera terrible fue levantado por el toro y en la caída se golpeó la cabeza y la base del cuello. Desde el encuentro con el toro, el diestro mexicano ya iba totalmente desmayado en el vuelo.

De inmediato fue ingresado al hospital Español de Torreón, en el que se le confirmó el diagnóstico de tetraplejía, fue entonces que se le conectó a un respirador artificial y se le hizo una traqueotomía para así facilitar su respiración. El destino del encuentro entre toro y torero le provocó al diestro de Apizaco una severa lesión cervical y la fractura de vértebras.

Sus pulmones también le estaban traicionando, disminuyeron su actuar hasta en un 70 por ciento.

Fue enviado a la ciudad de Guadalajara, Jalisco, para su atención necesaria y fue hasta el día jueves, un mes con un día después del golpe cuando el polémico matador «El Pana» dejó de existir.

El doctor Preciado, quien estaba encargado de la salud del diestro aquí en Guadalajara, comentó incluso que las maniobras de reanimación no sirvieron, a causa de las complicaciones que presentaba el paciente, hasta que su frecuencia cardiaca se detuvo.

Un día antes, el matador presentaba neumonía y una recaída en su estado de ánimo. Según testigos, pedía dejarle morir y solicitaba, con señas, que lo llevaran de inmediato a su ciudad natal para poder pasar sus últimos instantes de vida en aquellas tierras nativas. Ya no pudo «El Pana» ver cumplida su petición.

El viernes recibió por parte de la empresa taurina de la Plaza de Toros Nuevo Progreso de Guadalajara y de algunos aficionados en esta ciudad un sentido homenaje que culminó con una vuelta al ruedo, la última en esta plaza, del también llamado «Brujo de Apizaco».

 

División de Opiniones

El 3 de diciembre de 1979, «El Pana» alternó en el cartel por el Estoque de Plata, que se le entregaba al mejor novillero de México. El tlaxcalteca alternó junto a Martín Agüero, Ángel Majano, Alfonso Hernández, Félix Briones y César Pastor, con novillos de San Marcos. En esos festejos, el trofeo en disputa se le entregaba por aclamación a los novilleros. «El Pana» y Pastor eran los más vitoreados y el trofeo se declaró desierto.

Llamado un «romántico de los ruedos» siempre fue cuestionado por los taurinos «ortodoxos» o «puristas», aquellos que se tenía que torear «Como se tiene que torear», aquellos que no aceptaban que «El Pana» recorriera el paseíllo con un sarape sobre sus hombros en lugar de capote de paseo o que llevara un puro en la boca mientras partía plaza.

Para otros aficionados, esto era lo que hacía grande, muy grande al Brujo de Apizaco.

Siempre carismático, a unos caía bien, a otros no, pero es innegable que la presencia de Rodolfo Rodríguez en cada plaza que se presentaba causaba revuelo y expectación.

Se fue el panadero, el albañil, el peluquero, el bohemio de tiempo completo, el de las frases fuertes y filosas, (como deseaba siempre que fueran sus estoques). Se fue el irónico que siempre tuvo muchos problemas con muchos empresarios taurinos de México. Se fue el de los chascarrillos, el de las charlas filosóficas.

Se fue el ídolo, el hombre, el amigo de las suripantas, arrabaleras y putas a quienes brindó el toro de su milagro en la Plaza de Toros México. No sé si estará toreando por allá en el cielo en compañía de los diestros mexicanos que han perdido su vida en la tierra y se han ganado el mote de «Leyenda». «El Pana» estará desde estos momentos en las páginas de la historia taurina al lado de los también inmortales, David Silveti, Lorenzo Garza, «Carnicerito», Capetillo, Carmelo, Silverio, Armilla, entre otros tantos más, que al igual que Rodolfo Rodríguez nos brindaron a los aficionados a la más bella de todas las fiestas, la fiesta brava, el regalo invaluable de los grandes momentos taurinos. Que descanse en paz y para siempre, el maestro, el personaje, el brujo de Apizaco, Don Rodolfo Rodríguez «El Pana».