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PERIODISMO POSTMODERNO: La Catedral y el Tren Ligero

PERIODISMO POSTMODERNO: La Catedral y el Tren Ligero

Jul 12, 2014

Por Juan Ángel Peña Enríquez —-

Guadalajara desde su origen es una ciudad peregrina, emigra de Compostela a Nochistlán, luego Tonalá, Tacotlán y finalmente el Valle de Atemajac, su fe también se muestra como una peregrinación actualizada en la peregrinación de la Romería de la Virgen de Zapopan, la unión entre Guadalajara y Zapopan por medio del Tren Ligero siguiendo la misma ruta de millones de peregrinos, en ello hemos de reflexionar y profundizar.
La Catedral como centro y eje, motor y engranaje principal de la sociedad tapatía, en ella se construye la identidad tapatía, punto de orientación, faro que marca la dinámica de Guadalajara en el tiempo y el espacio.
El Centro Histórico es una máquina del tiempo que nos lleva al pasado, la llegada de los revolucionarios que marcaron en el reloj del Palacio de Gobierno su entrada y presencia hace 100 años, el tiempo se ha petrificado en muros de cantera, en viejas ventanas, pasillos, arcos y cúpulas, es la historia hecha piedra, sin embargo hay pocos a quienes les interese eso, hay pocos y malos historiadores y quizá por ello se ha desbastado con tanta facilidad el Centro Histórico, si consideramos por ejemplo (como expresa Felipe Nuño) que Europa tiene al turismo como una de sus principales economías y éste difunde principalmente sus viejas riquezas arquitectónicas.

LA FEG Y EL TREN
Tanto la Iglesia como la Universidad deberían de ser los grandes defensores del patrimonio cultural edificado, lamentablemente en los últimos tiempos ha sido un enfrentamiento radical entre los mismos, la Guerra Cristera y específicamente la guerra sucia originada desde los propios movimientos estudiantiles que llevó a la decadencia de la UdeG, la Universidad se volvió una fuente de violencia y terror, no de formación de científicos, distinguidos hombres de ciencia e investigación sino líderes con pistolas y metralletas en mano y son ellos los que han tenido por décadas secuestrada la Universidad, el edificio de la FEG fue un regalo para que la UdeG se mantuviera al margen del movimiento del 68 en México, se volvió una escuela y casa de formación de gánster, ahí se forjaron los líderes universitarios.
El gobernador Aristóteles decidió dinamitar ese edificio tratando de borrar su negra historia y en su lugar edifica una de las estaciones principales del Tren Ligero renovando con ello una de las zonas más planeadas e importantes de Guadalajara: la zona de La Normal, esta zona se ve como la continuidad o proyección de la zona del Santuario edificada por Fray Antonio Alcalde, ahí está: el Parque Alcalde, lo que eran las escuelas de Economía, Leyes, Filosofía, Contaduría, la Escuela Normal, la zona gubernamental con las distintas secretarías como Educación, el Archivo Histórico, el Teatro Alarife, el DIF, el CODE, etcétera. Por ello la estación del Tren Ligero en lo que fue el edificio de la FEG da unidad a toda esta importante zona, el diseño de dicha estación es fundamental para entender la forma en que el Tren Ligero une a los distintos centros universitarios como: Los Belenes y el Centro Cultural Universitario, el centro educativo de La Normal y el Centro Cultural de Ingeniería en Revolución.
El Tren Ligero es ante todo un proyecto universitario, la forma en que los estudiantes deben de usar el transporte público, pues en efecto vemos que los centros universitarios han colapsado las vialidades pues la gran mayoría de maestros y alumnos usan automóvil, supuestamente en una escuela socialista y de pobres, se ha de replantear el uso del automóvil desde los propios modelos universitarios, por otro lado la subida del precio de los camiones ha sido la eterna y única lucha de las organizaciones estudiantiles.

EL TREN Y LA CATEDRAL
Una parte fundamental de la ruta del Tren Ligero es el Centro Histórico como nos expresa Francisco Peña, la Catedral, la forma en que ayuda a revalorar y reconstruir el corazón de la ciudad, la historia y nuestra identidad, éste será un tema del que se hablará mucho, particularmente en los tiempos electorales que están ya próximos.
Del mismo modo que se derribó el edificio de la FEG buscando reorientar la historia universitaria proyectando en un su lugar un jardín y una plaza, hemos de considerar también que sería conveniente que la estación del Tren Ligero en el Centro estuviera en la Plaza Guadalajara actualmente en un estado lamentable y con visibles fallas estructurales de modo que ha sido apuntalado, dicha plaza fue edificada para dar solución al comercio ambulante del Centro Histórico ahora agravado con el incendio y derrumbe del Mercado Corona.

ENRIQUE ALFARO Y EL TREN LIGERO
Supuestamente en la Universidad se enseña la verdad, la libertad, el pensamiento, la ética, el civismo, la educación, el respeto, etcétera. Paradójicamente ahí pueden florecer terribles dictaduras y las expresiones más violentas e irracionales como fue en efecto la propia historia de la FEG, que por cierto no basta con derrumbar su guarida sino que sería necesario constituir una comisión de la verdad que iluminase esa época sombría de los movimientos estudiantiles y de la propia Universidad.
La UdeG desde esas sombras, polvo, ruinas, cráneos y escombros se ha manejado como parte de cacicazgos que han atentado gravemente contra la libertad y la democracia dentro de la propia Universidad teniendo, no como objetivos el desarrollo de la ciencia y la tecnología, sino la conquista del poder político, la Universidad como una simple expresión política que se heredan el poder continuo de padres a hijos, la relación entre Carlos Ramírez Ladewig y Raúl Padilla Gutiérrez, la sucesión de los presidentes de la FEG y rectores de la Universidad como es el caso de Enrique Alfaro Anguiano padre de Enrique Alfaro que construye su capital político supuestamente rompiendo con el cacicazgo de Raúl Padilla, siendo la misma “Familia Universitaria” tienen reuniones y acuerdos secretos, Enrique Alfaro no es un gran científico, un hombre de letras, un investigador de grandes tesis, es simplemente un político formada en las mismas escuelas y las mismas herencias familiares que usan la Universidad como un trampolín político siendo su padre precisamente el presidente de la FEG que dio la espalda al movimiento del 68 y reciben a cambio esplendidos regalos, que ven a la Universidad como un patrimonio familiar, esta es la razón fundamental del atraso de Jalisco, ello explica la pérdida de liderazgo, el extravío de la economía de Jalisco, la falta de ciencia y tecnología, la corrupción de la política originada y fomentada por políticos formados en la FEG familiarizados con los estruendos de pistolas, metralletas y bombas.

LA NUEVA HISTORIA
El derrumbe del edificio de la FEG debería de ser el fin de una temible época histórica que ensombreció Guadalajara, ante este nuevo milenio y siglo hemos de replantear la misión de la Universidad de Guadalajara, el edificio en ruinas debe ser solo una estación en nuestro camino hacia el futuro, debemos escribir una nueva historia de la UdeG, eso cambiará los rumbos históricos de nuestra sociedad pues la Universidad ha sido el gran obstáculo para el desarrollo de Jalisco, necesitamos no políticos universitarios sino hombres de ciencia y educación, investigadores, científicos, hombres de letras, debemos refundar la UdeG, el derrumbe de la FEG es uno de esos pasos, el Tren Ligero frente a la Catedral nos hace reflexionar en ese mismo sentido sobre la responsabilidad de la Iglesia en la construcción de una mejor sociedad, ese es también el principio rector del periodismo postmoderno.

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